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TRADICIONES. La leyenda de Artabán, el cuarto Rey Mago

 


El día de Reyes es esperado ansiosamente por muchos niños, para conocer los regalos que les trajeron los Reyes Magos de Oriente. Sin embargo, pocos saben de la existencia de un cuarto Rey Mago, Artabán, quien nunca llegó a su destino y que, aún así, fue recompensado. Existen varias versiones de esta leyenda. Aquí presentamos una de ellas.

ARTABÁN PREPARA LA MARCHA

Encontrándose Artabán en las cuevas de Ushita, y poco después de vaticinar la llegada del niño Jesús, recibió un mensaje proveniente de Melchor, Gaspar y Baltasar. En esa carta, Artabán fue avisado de la nueva nueva, en la que se confirmaba la noticia del inminente nacimiento y en la que era invitado a emprender el viaje desde Borsippa

Los cuatro Reyes serían guiados en su viaje por una estrella de luz resplandeciente. Artabán preparó su caballo y escogió delicadamente las ofrendas destinadas al Mesías: un diamante, un jaspe y un rubí. Y se puso en camino.

TROPIEZOS EN EL CAMINO

Justo cuando Artabán se encontraba a las afueras de Borsippa tropezó con un anciano enfermo, cansado y sin dinero que necesitaba de sus cuidados. Artabán se apiadó de él y sin dudarlo le entregó el diamante que iba a ser entregado al niño Jesús.

El encuentro entre Artabán y el anciano desvalido hizo que el Rey Mago se retrasara. Cuando llegó donde debía reunirse con los otros tres reyes, encontró una nota en la que éstos le informaban que tras esperar por él un largo tiempo, y dada la lejanía de Belén y la proximidad del parto, no podían demorarse más y habían decidido marcharse.

Sin embargo le habían indicado el camino a seguir. Debía continuar por el desierto y guiarse por la estrella hasta llegar a Belén. Entonces, Artabán se puso nuevamente en marcha pero apuró tanto a su caballo que el pobre animal murió en el camino y Artabán tuvo que recorrer el resto de la distancia a pie.


ARTABÁN ES APRESADO EN BELÉN

Cuando Artabán por fin llega a Belén, estaba sucio, cansado y con ropa casi destrozada. Preguntó por los otros Reyes Magos pero nadie sabía de ellos. El niño Jesús ya había nacido y sus padres habían huido en dirección a Egipto, escapando de la persecución de infantes ordenada por Herodes.

Artabán estaba siendo testigo de la matanza de inocentes y una impotencia terrible crecía en su interior. Cuando vio que un soldado estaba a punto de ajusticiar a un pequeño, le ofreció al militar una de las joyas, el rubí, a cambio de la vida del niño. No obstante, el jefe del soldado se dio cuenta del trato y encarceló a Artabán, quien permaneció preso más de 30 años.

ARTABAN ES LIBERADO

Pasado el tiempo, y siendo Artabán viejo, ciego y próximo a su muerte, fue liberado por los soldados. Poco tiempo después de salir, el noble corazón de Artabán hizo que nuevamente ayudara a otra persona: esta vez era una jovencita.

Artabán caminaba por sucias calles llenas de dolor pero también de esperanza. La gente estaba a punto de crucificar a un falso profeta que había ofendido a Dios diciendo que era su Hijo, y entonces comprendió que aquel hombre llamado el Mesías era aquel niño al que debió entregar sus regales muchos años atrás. Y se dispuso a entregar la última piedra preciosa que aún conservaba para comprar la liberación de Jesús y salvarlo de la cruz.

En su camino atravesó una plaza en la que se estaba realizando la subasta de una jovencita que estaba siendo vendida como esclava para liquidar la deuda de su padre. Entonces, nuestro Rey Mago, conmovido, recuerda que le queda una joya. Y de esta manera, Artabán entrega el jaspe a cambio de la libertad de la muchacha.

ARTABÁN ES RECOMPENSADO

La joven, agradecida, besa las manos heridas y los ojos ciegos del anciano mientras él solo sonríe. Triste y preso de un sentimiento de fracaso, se colocó junto a una casa, como si de un presagio del cielo se tratara ante la crucifixión de Jesús. La tierra tembló en ese momento y una pesada teja golpeó a Artabán en la cabeza dejándolo moribundo.

Agonizando, miró al cielo y ofreció disculpas por no haber podido cumplir con su misión. Sin embargo, antes de morir, una voz celestial le dijo: "Todo lo que hiciste por los demás, lo has hecho por mí, y por ello, hoy estarán conmigo en el reino de los cielos".

De esta manera, Artabán obtuvo su redención, muriendo en paz en los brazos de la joven que acababa de salvar de la esclavitud. 

NOTA FINAL

Como se ha indicado más arriba, existen otras versiones de esta leyenda en las que las ofrendas de Artabán son sustituidas por vino y aceite, así como otros escenarios y encuentros.

Sea como fuere, en los evangelios canónicos se habla poco de los Reyes Magos que visitan al Señor en Epifanía. No hablan de sus nombres, sus características o su procedencia. Sin embargo, estos datos han sobrevivido por la tradición y gracias a los evangelios de la infancia de Cristo. Así, en el libro armenio de la Infancia, se encuentra lo siguiente: “En primer lugar llegó Gaspar, rey de la India. Esparció precioso nardo, mirra, canela, cinamomo, incienso y otros aromas y esencias olorosas. Y de inmediato se expandió un perfume de inmortalidad por la cueva en la que se hallaban. Después, Baltasar, el rey de los árabes, abriendo sus opulentos tesoros, extrajo de ellos para ofrecerle al niño oro y plata, piedras preciosas, magníficas perlas y zafiros de gran valor. A su vez, Melchor, el rey de los persas, aportó mirra, áloe, muselina, púrpura y también cintas de lino”.

Una explicación alquimista de esta tradición, atribuye a los Reyes Magos sus colores distintivos: negro, blanco, amarillo y porqué todos visten la púrpura (de color rojo) propia de los reyes. Aunque, también la tradición habla de un cuarto rey mago. Es claro que el cuarto rey mago corresponde al color rojo. Por ese motivo, este último, logra conocer a Cristo hasta en su viacrucis, después de que Cristo ha sido vestido con la púrpura celestial.


Para saber más:

Adrián Sosa Nuez. Artabán: La leyenda del cuarto rey mago. junio 2019. Ediciones Alféizar

Pepe Rodríguez Mitos y ritos de la Navidad, Ediciones B, 1997 ISBN 9788440680853

Adrián Sosa Nuez Artabán, El Cuarto Rey Mago, Ediciones Atlantis, 2010, ISBN 9788492952908

Muñeca Géigel. El libro de oro de Artabán: el cuarto Rey Mago. Colección El Arte de Ser Feliz. Editorial Conny

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