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SALUD. Soplo cardíaco: qué es, síntomas de alarma y cuándo se debe acudir a un médico

 


Los soplos cardíacos son sonidos, como silbidos, que, además del latido normal del corazón, puede escuchar el médico a través del fonendoscopio durante una consulta rutinaria. Los soplos cardíacos pueden presentarse desde el nacimiento, en el caso de los congénitos, o aparecer más adelante.

Algunos soplos cardíacos, conocidos como ‘funcionales’ o ‘inocentes’, son inofensivos. Suelen ser frecuentes durante la infancia, tienen que ser evaluados por un especialista, pero no necesitan tratamiento ni cambios en el estilo de vida de la persona que lo padece. Muchas veces, además, al llegar a la edad adulta desaparecen. Sin embargo, otros soplos sí pueden deberse a enfermedades. En función del sonido, el médico puede diferenciar entre unos y otros, pero, en caso de duda, prescribirá un electrocardiograma o las pruebas complementarias que sean necesarias para llegar a un correcto diagnóstico.

Se puede producir un soplo cardíaco en distintas fases del movimiento cardíaco:

  • Soplo diastólico: se produce cuando el corazón se está llenando de sangre.
  • Soplo sistólico: sucede cuando el corazón se está vaciando de sangre.
  • Soplo continuo: se produce durante el latido cardíaco.

Soplos cardíacos funcionales

Las personas que presentan un soplo cardíaco funcional no tienen ningún problema en el corazón. Este tipo de soplos pueden aparecer cuando la sangre fluye más rápido de lo normal hacia el corazón debido a diferentes causas. Algunas de ellas pueden ser:

  • Ejercicio físico.
  • Embarazo.
  • Fiebre.
  • Anemia (falta de glóbulos rojos sanos que puedan llevar el oxígeno necesario a los tejidos del organismo).
  • Hipertiroidismo (niveles altos de la hormona tiroidea).
  • Fases como la adolescencia en las que la persona crece mucho.

¿Por qué se producen los soplos cardíacos?

El corazón tiene unas válvulas que se cierran en cada latido cardiaco para que la sangre fluya en una única dirección. Aunque los soplos se pueden deber a muchos motivos, muchas veces están relacionados con el funcionamiento de estas válvulas:

  • Si una válvula no cierra bien y parte de la sangre vuelve hacia atrás cuando el corazón palpita se contrae, en este caso se llama regurgitación.
  • Hablamos de estenosis cuando la sangre fluye a través de una válvula estrecha o rígida, en este caso se produce también un sonido cardíaco anómalo.

Soplos cardíacos anormales

En general, los soplos cardíacos anormales en adultos se producen por problemas de las válvulas cardiacas que son adquiridos con el tiempo, mientras que en el caso de los niños se suelen deber a defectos cardíacos congénitos.

¿Qué síntomas ocasiona un soplo en el corazón?

Los soplos inocentes o funcionales que no están relacionados con una enfermedad no suelen provocan ningún síntoma. Sin embargo, los soplos que están relacionados con una patología cardíaca importante sí suelen acompañarse de otros síntomas como:

  • Sensación de falta de aire.
  • Piel azulada, sobre todo en las puntas de los dedos y los labios.
  • Dolor en el pecho.
  • Hinchazón o aumento de peso repentino.
  • Tos crónica.
  • Agrandamiento del hígado.
  • Agrandamiento de las venas del cuello.
  • Falta de apetito y crecimiento anormal en los bebés.
  • Sudoración intensa, aunque no se realice ninguna actividad física o sea escasa.
  • Mareos.
  • Desmayos.

Si creemos que podemos tener un soplo cardíaco o ante estos síntomas, es importante acudir al médico para que pueda evaluar si efectivamente tenemos ese soplo y si necesitamos seguir algún tratamiento.

Factores de riesgo

Tener un familiar con un soplo en el corazón asociado a un defecto cardíaco implica tener más posibilidades de sufrirlo. Además, hay muchas patologías asociadas a un mayor riesgo de soplos cardíacos, algunas de ellas son:

  • Miocardiopatía o músculo cardíaco debilitado.
  • Endocarditis, que es una infección del revestimiento interno del corazón.
  • Síndrome hipereosinofílico, un trastorno de la sangre caracterizado por un exceso de un tipo de glóbulos blancos llamados eosinófilos.
  • Algunas patologías autoinmunes como el lupus o la artritis reumatoide.
  • Hipertensión, es decir, tensión arterial alta.
  • Hipertensión pulmonar o tensión arterial alta en los pulmones.
  • Hipertiroidismo.
  • Síndrome carcinoide, que consiste en que sustancias químicas de un tumor pulmonar o gastrointestinal poco común están en el torrente sanguíneo.
  • Enfermedad de las válvulas cardíacas (estenosis o dilatación).
  • Antecedentes de fiebre reumática.

Además, durante el embarazo hay factores que hacen más probable que el bebé pueda nacer con defectos cardiacos o con un soplo en el corazón, como pueden ser:

  • Diabetes no controlada.
  • Rubeola.
  • Tomar algunos medicamentos.
  • Consumir alcohol o drogas.

Los soplos cardíacos no se suelen poder prevenir, pero ten en cuenta que muchas veces no suponen ningún problema de salud y que, en cualquier caso, tu médico deberá ser el encargado de decidir si necesitas o no algún tratamiento.

Para saber más:

Soplos cardíacos. Mayo Clinic. Octubre, 2020.

Soplos cardíacos: tipos y síntomas. Fundación del Corazón. Septiembre, 2021.

Soplos cardíacos. Texas Heart Institute. Octubre, 2021.

Soplos cardíacos. MedlinePlus. Julio, 2020.

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