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COVID-19. El SARS-CoV-2 impulsa la formación de amiloide relacionada con el Parkinson, según estudio

 

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Una nueva investigación ha demostrado que el SARS-CoV-2, al menos en un tubo de ensayo, interactúa con ciertas proteínas que abundan en el cerebro y acelera la formación de fibrillas amiloides, un sello distintivo de la enfermedad de Parkinson. 

Si bien el vínculo sigue siendo confuso, esta observación podría explicar cómo los pacientes relativamente jóvenes con COVID-19 han desarrollado la enfermedad de Parkinson poco después de contraer el virus. 

Como se informó en la revista ACS Chemical Neuroscience, científicos de la Universidad de Twente en los Países Bajos llevaron a cabo experimentos in vitro que encontraron que la proteína N del SARS-CoV-2 interactúa con una proteína neuronal llamada α-sinucleína y acelera la formación de fibrillas amiloide. 

En la enfermedad del Parkinson, la α-sinucleína se forma en fibrillas amiloides incapaces de degradarse. Estas fibrillas amiloides anormales se acumulan y provocan la muerte de las neuronas productoras de dopamina circundantesParece que ciertas proteínas del SARS-CoV-2 también pueden estar vinculadas a este proceso, acelerando la formación de fibrillas amiloides. Sin embargo, es importante tener en cuenta que esto solo se ha identificado en experimentos de probeta hasta ahora y aún no se ha confirmado si un fenómeno similar ocurriría en un cerebro humano real. 

Dicho esto, este último estudio no es el primero en plantear preocupaciones sobre el impacto de COVID-19 en el cerebro. Está bien establecido que COVID-19 causa una variedad de síntomas neurológicos: da como resultado una pérdida del olfato, causa "confusión mental " y problemas de memoria. Curiosamente, la pérdida del olfato también es uno de los primeros signos de la enfermedad de Parkinson Incluso han descubierto el SARS-CoV-2 en los cerebros de personas que han muerto por COVID-19.

En un pequeño puñado de casos aislados, COVID-19 también parece estar relacionado con la aparición de una probable enfermedad de Parkinson. En uno de esos casos, un hombre de 45 años en Israel fue hospitalizado después de enfermarse con COVID-19 a principios de marzo de 2020. Después de que finalmente dio negativo, comenzó a experimentar dificultades para hablar y escribir mensajes de texto en su teléfono inteligente, así como episodios de temblores en la mano derecha. Dos meses después de haber sido infectado por primera vez, el hombre fue diagnosticado con parkinsonismo (cualquier condición que causa anomalías del movimiento similares al Parkinson). Desde entonces, ha disminuido aún más y ahora tiene una letra ilegible, temblores extremos en el lado derecho y una expresión facial reducida.

Algunos científicos han llegado a sugerir que la pandemia actual de COVID-19 podría provocar un tsunami de casos de demencia en los próximos años y décadas. Sin embargo, quedan muchas incógnitas. A la luz de estas preocupaciones, los científicos han lanzado un estudio internacional masivo para comprender los efectos neurológicos a largo plazo de esta enfermedad relativamente nueva. 

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