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TURISMO. Escapada a Saldaña (Palencia) y sus alrededores

 

Plaza Mayor de Saldaña (Palencia)

Su primer emplazamiento estaba ubicado en los altos de La Morterona, loma que domina la vega del río Carrión, que servía de foso natural defensivo. El castillo, del que aún pueden verse restos, desempeñó un papel político y estratégico en el siglo X. A principios del siglo XII (1126) fallecía dentro de sus muros la reina doña Urraca de Castilla.

En la villa, dentro de lo que fue su medieval puebla destaca su Plaza Vieja, uno de los mejores conjuntos arquitectónicos de plaza tradicional castellana (siglo XVI) y junto a ella, la del Marqués de la Valdavia donde se ubica la señorial casa de los Ossorio.

Saldaña abarca en su término otras catorce localidades y fueron hasta veintisiete que en épocas recientes conformaron su Comunidad de Villa y Tierra. Saldaña es hoy día una especie de capital de la comarca Vega-Valdavia. Fue condado desde los tiempos del monarca Ramiro I, merindad menor de Castilla de la que dependían 193 villas, Comunidad de Villa y Tierra solariega.

Es una villa de gran tradición agrícola y ganadera con un rico y extenso patrimonio arquitectónico. Tiene un pasado lleno de personajes y de acontecimientos fundamentales dentro de la historia de España, en esta tierra murió la reina Doña Urraca y se casó Alfonso VII de Castilla.

Además de numerosas casas blasonadas y bien cuidadas tiene Saldaña otra joya, una fábrica, la de la familia Cortes que expresa la elegancia de la revolución industrial en las tierras palentinas.



UN POCO DE HISTORIA

A orillas del río Carrión, Saldaña, fundada por los romanos, estuvo en poder del conde Sandias, amante de doña Jimena (hermana de Alfonso el Casto), que expió su falta con la pérdida de los ojos y la libertad. El viajero amante por la historia que arribe hasta aquí se topará con un casco histórico declarado Bien de Interés Cultural, entre otros atractivos patrimoniales de interés.

El matrimonio que unió en el año 1109 al rey Alfonso I el Batallador con Urraca de Castilla (1081-1126) fue un enlace mal avenido. Pese a que con el casamiento los cónyuges confluían en uno solo los reinos de Aragón, Navarra, Castilla y León, las desavenencias conyugales fueron continuas desde el principio. A lo largo de su reinado conjunto se soportaron con dificultad y tuvieron hasta cinco rupturas con sus consiguientes reconciliaciones. Fueron años de traiciones y continuos enfrentamientos.


Ruinas del castillo de Saldaña./Aitor Ruiz


Los reproches alcanzaron tal grado que Alfonso llegó a encerrar en un torreón a Urraca. El rey se refugió en 1112 en el castillo de Peñafiel para evitar el acoso de su esposa. La que era reina de Castilla y León denunció haber sido víctima de humillaciones, malos tratos físicos y psicológicos, ante la perplejidad de sus súbditos. Uno de los primeros casos de violencia de género atestiguados de la historia, al menos en nuestro país.

Para reafirmar su autoridad llegaba a exclamar: «El rey soy yo». La situación era tan tensa que hasta el papa Calixto acabó declarando nulo aquel matrimonio, después de que Alfonso repudiara a Urraca. No obstante, la reina siguió gobernando en solitario en sus territorios antes de transmitir la Corona a su hijo, Alfonso VII.

Antes de contraer matrimonio con Alfonso, a Urraca la casaron cuando era una niña de diez años con su primo Raimundo de Borgoña, con el que fue feliz y tuvo dos hijos. Pero tras este periodo de estabilidad, varias desdichas le anticiparon el infierno que viviría con el Batallador. En 1107 murió su marido; un año después lo hizo su hermano Sancho en la batalla de Uclés contra los almorávides. Y en 1109 falleció su padre, Alfonso VI. El 8 de marzo de 1126 Urraca I falleció en Saldaña después de, según parece, hubiera dado a luz a su tercer hijo, cuyo padre era el conde don Pedro González de Lara, último amante oficial de la monarca.


QUÉ VER EN SALDAÑA

Asilo-Hospital de Santa Catarina. Edificio ubicado en la Calle de Vista Alegre, número 15, conocido popularmente como 'La Fábrica de los Cortes'. Diseñado por el arquitecto palentino Jerónimo Arroyo López, fue construido en torno al 1906, financiado por Doña Catalina Martín García, con la idea de destinarlo a Hospital-Asilo para los niños pobres o huérfanos de la comarca. Sin embargo, por diversos motivos, el edificio nunca llegó a utilizarse en dicho sentido y en el año 1916 se convirtió en fábrica de harinas movida por electricidad.

Casa Solariega del Marqués de la Valdavia. Situada en la plaza homónima, es una de las construcciones civiles más interesantes de la Villa, residencia actual de los marqueses de la Valdavia. A su lado podemos ver La Casa Torcida, edificio civil de finales del siglo XVI.


Casa Torcida de Saldaña

Plaza Vieja. Antigua plaza mayor de la Villa medieval, remonta sus orígenes a los siglos X-XI, época de esplendor del Condado de Saldaña, aunque el conjunto actual es en gran parte obra del XVI al XVIII. Tiene planta rectangular con entradas en las esquinas, su arquitectura se caracteriza por las fachadas de poste y carrera, y por los soportales con poyos y zapatas.

Plazas del Trigo y del Lino. Edificios en su mayor parte de dos y tres alturas, que aún conservan en bastante buen estado los entramados de madera, rellenos de ladrillo de sus plantas superiores. En la Plaza del Lino destacan dos edificios, en el nº 7, con el escudo de armas de las familias Eraso y Lamadrid y en el nº 8 con un escudo que repite los blasones de uno de los existentes en la Plaza Vieja, por lo que debe tratarse del mismo linaje de los Santander, aunque bien pudiera tratarse de una copia moderna.

Plaza de España. Alguno de los edificios tradicionales llegan a alcanzar las cuatro alturas. Destaca la Casa Consistorial con Escudo que debió estar colocado en la antigua Casa del Concejo y siendo así podría corresponder al blasón de la villa.

Plazuela de San Pedro. Pequeña plaza rectangular, uno de cuyos lados se encuentra definido por la Iglesia de San Pedro, actual Museo de la Villa Romana La Olmeda, mientras en dos de los restantes se levantan sendas casas señoriales que configuran  un espacio urbano típico de la arquitectura castellana tradicional. En el nº 2, vivienda de dos alturas, con la planta superior aparejada con un complicado entramado de madera, a base de postes con zapatas, carreras y cruces de San Andrés, realizados en madera de pino y roble, con relleno de ladrillo.


Interior del museo e iglesia de San Pedro.

Castillo de los Condes de Saldaña. Restos ruinosos de la antigua fortaleza medieval, centro del poder de los Condes de Saldaña, los poderosos Banu Gomez del siglo X, que independientes de Castilla y de León, intercambiaban embajadas con el mismísimo Califa de Córdoba. De ello procede el dicho de que 'Antes hubo condes en Saldaña que reyes en España'. Aunque todo apunta a una fortaleza anterior.

Puente Viejo. Este puente es un sobresaliente ejemplo de ingeniería civil con 22 ojos de medio punto, rebajados en los extremos, siendo los centrales más altos, coincidiendo con el cauce principal del Río Carrión al que cruza. Tiene una fábrica de sillería tanto en los arcos como en los pretiles que bordean la calzada, formando apartaderos que se adaptan a la forma de los taimares, aguas arriba. Pueden observarse algunas marcas de cantería. El conjunto formado por el puente, el río y el parque contiguo crean un singular paraje para ver y pasear.

Puente Viejo de Saldaña. Sabemos que se comienza de nueva planta en 1588, estando en obras todavía entre los años 1610 y 1620. Sólo lo habían dejado en estado de ruina, situación que se acentuará algo más tarde, en 1640, las riadas acentuará con las de 1642 y 1643. En el año 1690 los vecinos de la Villa de Saldaña manifestaban que el puente sobre el río Carrión había sido destruido, dejándoles sin paso “para ir a la Corte, mercados y ferias de Peñaranda, Rioseco, Valladolid, Sahagún, …”. Lo cierto es que debieron hacerles caso pues en 1704 se abonaban 890.930 maravedís a Juan Muñoz, maestro cantero de Trasmiera, por las obras de reparación realizadas en el puente.


Yacimientos Arqueológicos La Morterona. Yacimiento situado al norte de casco urbano de Saldaña, sobre el espigón arcilloso y laderas encajados entre el Río Carrión y el Arroyo del Valle. Abarca casi 40 hectáreas de terreno y es el emplazamiento de la antigua Saldania. Las excavaciones arqueológicas realizadas en diversas épocas así como los hallazgos aislados definen una cronología con restos desde el periodo Neolítico, con especial significación en la Edad del Hierro y la época Romana, hasta la Alta Edad Media en que el poblamiento se desplaza al emplazamiento de la actual Saldaña.

Iglesia de San Miguel. En la sacristía, retablo plateresco con un grupo de Llanto sobre Cristo muerto. En la nave del Evangelio, retablo de mediados del XVI con esculturas de la misma época y un sepulcro con tres bultos yacentes. En la nave central, retablo mayor, del año 1640, con relieves de bella policromía, presidido por una imponente escultura de San Miguel y por último en la nave de la Epístola, retablo salomónico del siglo XVII.

Iglesia de San Miguel de Saldaña (Palencia)

Ermita de Santa María del Castillo. En 1988, en el pago de Valfrío, un pequeño montículo arcilloso cercano a las actuales ruinas del castillo, las excavaciones arqueológicas pusieron al descubierto los restos de una estructura religiosa, de unos 10 metros de largo por unos 8 de ancho, de una sola nave con cabecera semicircular, que tal vez se trate de la iglesia conocida como Santa María del Castillo, destruida en la campaña de Almanzor del año 995.

Ermita de la Virgen del Valle. Santuario situado un kilómetro al norte de Saldaña donde se alberga la imagen de la patrona de la Villa y Comarca. Obra de sillería, ladrillo y mampostería de canto rodado en su mayor parte de los siglos XVI y XVII, con importantes reformas en las centurias siguientes, hasta el siglo XX. El cuerpo del templo tiene planta rectangular, de tres naves separadas por pilares cruciformes y cubiertas que se decoran con yeserías barrocas.

A escasos dos kilómetros de distancia se alza el santuario de la Virgen del Valle cuya fundación, en el año 750, se atribuye a Alfonso del Católico tras ver este a la Virgen en un sueño durante el sitio de Saldaña. La Virgen, según la tradición, mostró al rey la entrada de un subterráneo y con 50 de sus soldados, entró y tomó por sorpresa la fortaleza. En agradecimiento ordenó construir esta ermita.

CERCA DE SALDAÑA

Los alrededores de la provincia de Palencia no desmerecen en absoluto al viajero. 

1. Al sur de Saldaña, Carrión de los Condes es una de esas localidades que atraen el interés de quien la visita sobre todo porque se trata de de un pueblo monumental de pasado medieval con vestigios de antiguas murallas, con iglesias, palacios, conventos y hospitales. 

En Carrión de los Condes se han celebrado, en la antigüedad, cortes, concilios y sínodos, y ha acogido a reyes, nobles y peregrinos. Hoy, en el casco urbano de la localidad palentina quedan seis santuarios jacobeos que revelan su pasado de esplendor y que albergan enigmas por descifrar de una villa que fue residencia real y capital del célebre condado de los Beni Gómez.

Claustro del monasterio de San Zoilo./Valdavia

En la portada de la iglesia de Santa María (siglo XII), la arquivolta exterior está decorada con un ajedrezado en relieve, embellecido con una Adoración de los Magos. Y en los capiteles aparecen grifos, animales fantásticos. Es una de las joyas del románico palentino. La Plaza Mayor es peatonal y tiene dos lados con soportales. Se trata de un lugar de paso del Camino de Santiago que desemboca en la Rúa (calle de José Antonio).

A las afueras de la ciudad, cerca del puente medieval, el monasterio de San Zoilo, benedictino, del siglo XI, cuenta con un magnífico claustro plateresco, con la fachada occidental románica y la del norte barroca.

La fachada de la iglesia de Santiago, del siglo XII, contiene una serie de estupendos relieves románicos en suave transición al gótico: un majestuoso pantocrátor y las figuras de la fachada. Dicen que perteneció a los templarios. 

En su interesante recorrido, el viajero se topa además con edificios civiles de la talla de la Casa del Águila, la Casa de los Girón (s. XVIII), la Casa de los Lomana, la Casa de las Lágrimas (siglo XIX) o la propia Casa del Marqués de Santillana.

Por la carretera que viene de Frómista se encuentra el Monasterio de Santa Clara fundado en 1231. Su aspecto actual se corresponde en su mayor parte al siglo XVII. Su Museo alberga una colección de más de 150 belenes procedentes de variados lugares del mundo.

Vista de Carrión de los Condes desde el río Carrión

2. Brañosera. Al norte de la provincia de Palencia, en plena montaña y situado en un entorno natural protegido de valor incalculable, Brañosera se presenta como una pequeña localidad de enorme riqueza histórica y patrimonial, cuya importancia viene avalada por el hecho de haber sido la primera organización de pobladores que obtuvo la concesión de una gestión propia o, lo que es lo mismo – en términos actuales -, el primer ayuntamiento del territorio que comprende hoy en día nuestro país.

Considerado el emblema del municipalismo dentro de nuestras fronteras, el pueblo más antiguo de España nos invita a descubrir el placer de sentirnos sumidos en una burbuja que pareciera corresponder a  tiempos remotos, acercándonos a la más pura esencia de lo rural y en cercana convivencia con la naturaleza

Brañosera (Palencia)

En el contexto de la repoblación de esta franja del actual territorio del norte de Palencia, llevada a cabo a partir del siglo IX y entrelazándose con los albores de la creación del Reino de Castilla, un lugar llamado Brañosera – tierra de brañas y osos, según se desprende de Brannia-Ossaria, su nombre primigenio – pasó a la historia como la primera villa que recibió una Carta Puebla, es decir, un título otorgado a sus habitantes para la organización de las tierras del lugar en pleno derecho. Este documento, concedido en el año 824 por el conde Munio Núñez bajo el reinado de Alfonso II de Asturias, está considerado el germen del ordenamiento municipal en nuestras fronteras y un testimonio valiosísimo por su antigüedad y su significado histórico.

Como bien indica el nombre de Brañosera, esta es tierra de brañas – lugar de pastos en  la cordillera Cantábrica – y osos. Un enclave privilegiado dentro del Parque natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre-Montaña Palentina, donde la naturaleza toma el protagonismo absoluto.

3. Villa Romana de la Olmeda. Situada también al sur de Saldaña, fue la lujosa mansión de un rico terrateniente. La villa romana de la Olmeda está trazada conforme a un eje norte-sur y se organiza en torno a un jardín porticado (peristilo), cuyos cuatro corredores distribuyen las estancias. El esquema del edificio es el típico de las mansiones de los altos dignatarios de los siglos IV y V en la parte occidental del Imperio.

Mosaicos de la Villa Romana de La Olmeda. Villa romana La Olmeda. Guía arqueológica. J. A. Abásolo y R. Martínez. Diputación de Palencia, 2012.

Reconstrucción virtual: J.A. Abásolo, R. Martínez y D. Ríos / Infografía: Balawat

La villa ocupa 4.400 m2, consta de 35 habitaciones, 26 de ellas con pavimento de mosaico, y una amplia zona termal. Es un auténtico palacio, trazado de un modo simétrico y organizado en torno a un peristilo o jardín rodeado por un pórtico, parte del cual ha sido levantado de nuevo por los arqueólogos aprovechando los ladrillos originales. La casa tenía un segundo piso y estaba flanqueada por cuatro torres, dos cuadradas en la fachada norte y dos octogonales en la sur. Dormitorios, comedores y pasillos disponían de mosaicos de temas geométricos y vegetales muy bien preservados.

El palacio fue edificado en tiempos de Diocleciano y de Teodosio I, entre los siglos IV y V, y posiblemente pertenecía a un rico terrateniente con gran influencia política; incluso se han sugerido algunos nombres, aunque por ahora la identidad del propietario sigue siendo un misterio. Cerca de la villa han aparecido tres necrópolis, cuyos hallazgos han procurado una amplia información sobre la villa y sus habitantes.

Panorámica de la Villa Romana de La Olmeda

4. Valle del Río Carrión. Si apreciamos la naturaleza y el senderismo, en dirección norte desde Saldaña, hacia la montaña palentina, alcanzaremos la localidad de Velilla de Río Carrión donde se encuentran las conocidas Fuentes Tamáricas que Plinio el Viejo ya mencionaba hacia el siglo I  en su Naturales Historia, libro nº XXXI.

La Reana de Velilla de Río Carrión con sus Fuentes Tamáricas.

Otro tesoro de Velilla pasa tan desapercibido, o más, que éste: es el monte de El Pinar, el único vestigio, junto al Pinar de Lillo, de los pinares autóctonos de pino silvestre que poblaron la Cordillera Cantábrica. El Pinar de Lillo, en el interior del Parque Regional de los Picos de Europa, está cerrado a las visitas y recorrerlo exige permisos especiales. Darse un garbeo por el interior del Pinar de Velilla es tan fácil y apetecible como tomar el sendero señalizado que lo recorre en una pequeña parte.

Senda de El Pinar de Velilla. Velilla del Río Carrión. Palencia.

A dos kilómetros de Velilla, en la carretera que lleva hacia Camporredondo, se encuentra la colonia de vacaciones Ciudad del Brezo y a la altura del embalse de Compuerto, hacia el este, podemos pasear en dirección a Valcobero por una pista bien señalizada disfrutando de un entorno natural de gran belleza, particularmente en otoño.

En dirección norte, por el interior del valle, en dirección a Camporredondo podremos disfrutar de las increíbles vistas del valle y del embalse a lo largo de un cerrado valle poblado por pinares, hayedos y diversas variedades de quercus.

Situados en Camporredondo, si penetramos en la montaña palentina en dirección a Cardaño de Abajo, podremos disfrutar de la cascada de Mazobres y del impresionante macizo de El Espigüete al oeste. Una excursión que nos dejará sin habla por la majestuosidad del entorno natural que nos rodea.

Cascada de Mazobres (izada.) y Pico del Espigüete desde el embalse de Camporredondo


5. Románico palentino. Si lo que apreciamos en nuestras excursiones es lo monumental, os sugerimos conocer algunas de la mejores manifestaciones del románico en España.


AGUILAR DE CAMPOO. Santa María la Real, en primer término, es uno de los tres recintos de origen románico que se conservan en esta localidad de la comarca del Alto Pisuerga. En Lomilla, una pedanía de Aguilar de Campoo, se encuentra la Iglesia de San Esteban.

Santa María La Real, Aguilar de Campoo, Palencia


SANTA MARIA DE MAVE. Del monasterio construido el siglo IX con arenisca rojiza se preserva la iglesia. Junto a ella, las antiguas dependencias conventuales acogen una hospedería (www.elconventodemave.com)

Santa María de Mave


SAN SALVADOR DE CANTAMUDA. En las afueras de este pueblo de la comarca palentina de La Pernía sobresale la espadaña de la colegiata de San Salvador, que fue fundada el año 1185.

CARRIÓN DE LOS CONDES. Esta etapa del viaje guarda tres iglesias de fundación románica. Dentro del patrimonio monumental de Carrión de los Condes aparecen lugares tan emblemáticos como la iglesia de Santa María, la de Santiago, el convento de las Clarisas y el Monasterio de San Zoilo.

Iglesia de Santiago, Carrión de los Condes, Palencia


FRÓMISTA. El monasterio de San Martín (siglo XI), hoy en el pueblo de Frómista, fue una de las etapas primeras de la ruta jacobea, que ya aparecía mencionado en el Códice Calixtino (s. XII), la primera guía del Camino. El templo está considerado arquetipo del románico. http://fromista.es

VILLALCÁZAR DE SIRGA. Los peregrinos que realizan el Camino de Santiago atisban, cuando entran al menudo pueblo palentino de Villalcázar de Sirga, un plano largo de la iglesia de Santa María la Blanca. Este templo es un prodigio del románico con trazas de gótico versado en las Cantigas de Alfonso X el Sabio.

Villalcázar de Sirga, Palencia


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