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TURISMO. Ruta por la Alpujarra granadina

 

Un tinao típico de la Alpujarra granadina

La Alpujarra de Granada es una región de contrastes y belleza natural sin paliativos situada al sur de Granada, a los pies de Sierra Nevada, salpicada de valles, barrancos, fuentes y pueblos blancos encaramados a las laderas de la montaña. La ruta puede realizarse en una única etapa o en diversas, ya que la oferta de alojamiento es de lo más atractiva.

Nuestro recorrido nos llevará de Lanjarón a Trevélez -dos nombres populares gracias al agua y al jamón-, separados por 56 kilómetros de carretera serpenteante y, en muchos de sus tramos, vertiginosa. La ruta que proponemos puede realizarse en una única etapa o en diversas jornadas, ya que la oferta de alojamiento rural de la Alpujarra es de lo más atractiva. Olvídate del reloj y disfruta de los paisajes, entre almendros, viñedos y bancales, y de cada uno de sus pueblos.  


Mapa de la ruta propuesta


1. LANJARÓN

Empezamos nuestra andadura en la localidad de Lanjarón, la puerta de entrada a la Alpujarra, a la que accedemos por la carretera A-348. Famosa por sus aguas medicinales -cuenta con seis manantiales- y su balneario -uno de los mejores de la Península-, descubrimos en ella un bonito pueblo de calles estrechas adaptado a una accidentada orografía que todavía conserva la memoria de su pasado morisco. 

La calidad de las aguas atraen a un público interesado en el turismo de bienestar y salud. Y es que Lanjarón no solo es uno de los pueblos más longevos del mundo, sino el de mayor esperanza de vida de España.

Lanjarón tiene en su casco urbano abundantes restos arqueológicos de interés. Destaca el antiguo castillo, conocido popularmente como el castillo de los moros, construido entre los siglos XIII y XVI. Visitar este hermoso pueblo es recorrer calles y plazas y descubrir por sorpresa sus numerosas fuentes que regalan al forastero frases del gran poeta Federico García Lorca, cuya familia frecuentaba la localidad. 


Vista panorámica de Lanjarón, sus calles típicas y su castillo, a las afueras de la localidad


Las famosas aguas influyen en gran medida, pero también ese aire puro que se respira a manos llenas por la zona, así como su peculiar microclima, el estilo de vida pausado y la dieta mediterránea que impera en la zona. No en vano, Lanjarón, situado a 45 kilómetros de Granada capital, es un destino turístico desde 1774, cuando se descubrieron las propiedades mineromedicinales de los manantiales con los que cuenta la localidad, con raíces árabes y judías.

La leyenda dice que fue un enfermo desahuciado el que bebió de estas aguas ese año y sanó. El boca a boca comenzó a correr por este pueblo de La Alpujarra dentro y fuera de Granada hasta el punto de comenzar a atraer viajeros de medio en busca del elixir de la eterna juventud. Con el tiempo, Virginia Wolf, Bertrand Rusell, Manuel de Falla o Federico García Lorca acudieron al lugar para hospedarse en su Hotel Balneario, inaugurado en 1928 a bombo y platillo en estilo neomúdejar y rehabilitado en 2012.


2. ÓRGIVA

Nuestro siguiente objetivo es Órgiva, una localidad situada a algo menos de diez kilómetros, que, a pesar de no alcanzar las seis mil almas, se erige como la capital de la Alpujarra Media. A lo lejos se distinguen las torres gemelas de la iglesia de Nuestra Señora de la Expectación, que sobresalen por encima de las casas encaladas y le dispensan un aire señorial.  

Órgiva atesora un pasado en el que se entremezclan raíces griegas y moriscas. Y es que precisamente fue esta localidad el retiro de Boabdil, el último rey musulmán antes de la Toma de Granada. Tras la reconquista el Señorío de Órgiva fue otorgado por los Reyes Católicos a los  hijos cristianizados de Abu-l-Hasan (Muley Hacén)… «posteriormente fue recobrado por la Corona de Castilla tras la primera rebelión de los musulmanes alpujarreños y otorgado al Gran Capitán.

De aquí surgen caminos que conducen a las aldeas y pueblos más recónditos de la zona. La casa palacio de los condes de Sástago, una construcción del siglo XVI muy bien conservada, y la ermita de San Sebastián merecen una visita. Acercarse a este pequeño templo enclavado en lo alto de una colina en un agradable paseo por vías empinadas y tinaos, los tradicionales soportales alpujarreños que atraviesan sus calles uniendo una casa con la de enfrente.


Vistas de Órgiva, la ermita de San Sebastián y cascada del río Chico


En la parte monumental de Órgiva destacan el Palacio del Duque del Arco del siglo XVI, la Iglesia Parroquial, siglo XVI (guarda una talla de Cristo atribuida a Martínez Montañez), la Casa-palacio de los Condes de Sástago, la Ermita de San Sebastián y los restos de los Molinos de Benisalfe, siglo XV.

También son de interés, la Necrópolis del Bronce en Navas de la Eva, cerro de Luis Cuevas, Fuente de la Teja, la Necrópolis y poblado ibérico-romano en Cerro de la Mora, la Muralla de la antigua ciudad medieval (se conserva un lienzo de muralla situado junto a la iglesia, de mampostería, con un arco de medio punto)  y viejos alfares de las Barreras.

El río Chico, nos lo podemos encontrar en la Ruta 5 del Sulayr  sobre los 1800 m. de altitud ,en la zona recreativa de Puente Palo, donde se encuentra uno de los robledales mejor conservados de Sierra Nevada. Da agua a la acequia  Grande de Cañar.


3. SOPORTÚJAR

Abandonamos Órgiva y conducimos diez kilómetros cuesta arriba por la A-4132, hasta alcanzar Soportújar. Conocido popularmente como el "pueblo de las brujas", es un diminuto núcleo de alrededor de 270 habitantes situado a 940 metros sobre el nivel del mar. Su historia de supuesta brujería se remonta a los siglos XVI y XVII, cuando repobladores llegados del norte de España trajeron consigo sus tradiciones celtas, despertando el recelo de los vecinos que les atribuían aquelarres.

Vista panorámica de Soportújar


En Soportújar casi todo gira alrededor de hechiceras, meigas y encantamientos. La localidad -repleta de tinaos- ha sabido sacar partido a su fama con una ruta en torno a la brujería que incluye rincones como la cueva del Ojo de la Bruja; el puente Encantado; la casa de la bruja Baba Yaga: la fuente del Chorro; la cápsula del tiempo -en el que los vecinos enterraron en 2015 mensajes y regalos para que en el futuro los abran sus descendientes-, o el mirador del Embrujo. 

En la localidad, puedes disfrutar del Mirador de los Muros (en la entrada), Mirador del Embrujo (en la plaza), el Mirador de la Era, la Iglesia de Santa María la Mayor, la Ermita del Padre Eterno, la zona recreativa del Barranco Caliente y la del 3 de abril , las fuentes del vino o del chorro y la del Barranco Caliente. Entre las encantadoras arboledas de castaños, pinos y robles existen varias fuentes como la de las Rosas o la del Gato, la acequia Grande, la Casa del Guarda Forestal, área recreativa de Puente Palo y Monte Chico. 

Las "brujas" de Soportújar. Localidad conocida por sus leyendas, por sus historias de brujas y aquelarres 


4. PAMPANEIRA

Continuando el ascenso por la A-4132 y tras conducir lentamente por un trazado de curvas de 7,5 kilómetros alcanzamos Pampaneira, un delicioso pueblecito de dimensiones similares a Soportújar, que junto a Bubión y Capileira - todos ellos miembros de la Asociación de Pueblos más Bonitos de España- forman el conjunto histórico artístico del Barranco de Poqueira. Gran parte de su territorio está dentro del Parque Nacional de Sierra Nevada.

Situados en la garganta del río Poqueira son el exponente más fiel de la arquitectura tradicional alpujarreña condicionada por una orografía caprichosa. Calles estrechas y empinadas con tinaos y casas encaladas coronadas por chimeneas cilíndricas rematadas con una loza de pizarra, tejados planos, fuentes y lavaderos árabes son algunos de sus elementos en común -sin obviar los geranios- que atraen a numerosos turistas. Son también un punto de partida para la práctica del senderismo.




La plaza de la Libertad de Pampaneira es el epicentro. Situada junto a la iglesia de la Santa Cruz, en ella confluyen tiendas de artesanía y terrazas, lo más animado de la localidad, además de la fuente de San Antonio, un manantial con supuestos poderes a la hora de encontrar pareja. Acércate también a la calle Verónica, junto a la plaza, por donde discurre la acequia central, la imagen vale la pena. 

No mucha gente sabe que en Pampaneira hay un castillo nazarí, aunque se encuentra en estado ruinoso. Es el Castillo de Poqueira construido sobre una roca dominando el Valle de Poqueira, la Sierra Mecina y el Valle Guadalfeo. Protegía la antigua Taha de Poqueira y data de los siglos XII-XIII. Se encuentra en la carretera, entre Pampaneira y Pitres, y hoy en día es un magnífico mirador que bien merece una parada en el camino.



5. BUBIÓN

Los 4 kilómetros que separan Pampaneira de Bubión por la A-4125 permiten alcanzar los 1.300 metros de altura sobre el nivel del mar. Sus reminiscencias árabes se perciben en cualquier rincón de este pueblecito tranquilo de 300 habitantes, menos frecuentado que sus vecinos Pampaneira y Capileira, cuyas casas, encajadas sobre la ladera de la montaña, dibujan sinuosas calles. 

El secreto para empaparse de su esencia no es otro que enfrentarse a sus empinadas calles empedradas hasta alcanzar la plaza principal. Allí te esperan la iglesia de la Virgen del Rosario, de estilo mudéjar, el Ayuntamiento, y el museo-casa Alpujarreña, un museo etnográfico que ocupa una construcción típica de la comarca, edificada directamente sobre la piedra del subsuelo.  


Imágenes de Bubión


Bubión, hallado a solo 70 kilómetros de la capital y encajado en el Barranco de Poqueira entre los municipios de Capileira y Pampaneira, se eleva a 1.300 metros de altitud sobre el nivel del mar Mediterráneo, divisable desde este rincón de la Alpujarra granadina que a la vez permite observar la cara sur de Sierra Nevada. Un lugar en el que los moriscos se rebelaron hace siglos, repleto de historia, cultura y leyendas, donde la magia es real, como saben quienes visitan este pueblo, orgullosos de un pasado que tratan de conservar pese a la enorme deuda municipal y el olvido institucional.

La Plaza del Dr. Pérez Ramón es el centro neurálgico de Bubión. Se trata de una bonita plaza rectangular en cuyo centro se encuentra una fuente. Allí mismo se localizan el Ayuntamiento y la Iglesia de la Virgen del Rosario, iglesia mudéjar del siglo XVI.

Imágenes de Bubión

La arquitectura de Bubión es muy similar a la de Pampaneira y Capileria, destacando aquí también sus bonitas casas encaladas con adornos de flores en sus balcones y en sus ventanas. Aunque pueda resultar desafiante subir sus empinadas cuestas es recomendable echarle valor y pasear con parsimonia por cada una de las calles de arquitectura desordenada presentes por todo el municipio granadino.

Justo detrás de la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario se encuentra el lavadero. Las fuentes y lavaderos alpujarreños forman parte del paisaje urbano de Bubión y otros pueblos de la Alpujarra. Hasta allí se acercaban antaño las mujeres del pueblo a lavar la ropa. Desde este lavadero las vistas del Barranco de Poqueira son sencillamente espectaculares.

6. CAPILEIRA

La tercera de las localidades que conforman el conjunto histórico artístico del Barranco de Poqueira, Capileira, a solo 1,7 kilómetros de Bubión, se sitúa en la parte más alta del barranco, a casi 1.500 metros de altitud, lo que garantiza unas espléndidas vistas. Hermoso como los anteriores -algunos consideran que todavía más- con su estructura típicamente bereber, se ha convertido en punto de partida de sencillas rutas de senderismo y de itinerarios de montañeros experimentados que desean coronar las cumbres de Sierra Nevada. 

Aunque sus orígenes datan de fenicios, romanos y visigodos, los que más herencia dejaron fueron los árabes. Arquitectura, sistemas de riegos, agricultura y raíces lingüísticas son la aportación de una cultura de setecientos años de estancia en la península Ibérica. En su paisaje urbano destacan los terraos, planos con piedras, madera y una característica tierra azulada llamada “launa”, que tiene la particularidad de ser semi-impermeable. 

Imágenes de Capileira


Los terrados o terraos son planos para evitar la erosión de la “launa” cuando llueve. Está declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico, en reconocimiento y para preservar la tipología de su arquitectura popular. Su entramado urbano está compuesto por casas, encaladas y encajadas sobre la ladera de la montaña formando estrechas y sinuosas calles por las que habremos de “callejear” para adentrarnos en una quietud intemporal. 

Para disfrutar de la localidad, lo mejor es pasear y pasear por sus calles empedradas hasta perder la noción del tiempo. En Capileira también podrás visitar la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Cabeza, que data del siglo XVI, de estilo mudéjar y la casa-museo etnológico Pedro Antonio de Alarcón. Pero, sobre todo, podrás gozar en sus distintos miradores de increíbles panorámicas de las cimas del Mulhacén y el Picacho Veleta.

Imágenes de Capileira


7. TREVÉLEZ

Para alcanzar el último destino de nuestra ruta deberemos retroceder sobre nuestros pasos hasta Pampaneira y en esta localidad tomar la carretera A-4132 que nos llevará hasta Trevélez. Situado a 20 kilómetros al noreste, a pesar de la fama que le precede, es un pequeño pueblo que no alcanza los 750 vecinos. Es un pueblo desparramado sobre la falda suroeste del pico Mulhacén, al final de un valle donde confluyen los ríos Chico y Trevélez. Éste es uno de los mejores ríos trucheros del sur de España y sus aguas se nutren del deshielo en los picos más altos de Sierra Nevada. Su término municipal llega hasta el mismo Mulhacén, por lo que en su entorno encontraremos los terrenos agrícolas más altos de Europa.

No hay duda de que Trevélez es un pueblo de origen romano, así lo prueban las ruinas del siglo III encontradas aquí. e cree que el nombre, viene de la palabra latina velex, que significa valle. Las tropas cristianas nunca llegaron a Trevélez durante la Conquista del Reino de Granada. Luego, tras la Rebelión de las Alpujarras, los moriscos se refugiaron en las montañas cercanas, convirtiéndose en bandidos.

Hay muchas leyendas y mitos de esta época, a los cuales contribuyeron en gran medida los viajeros románticos que llegaron a Trevélez en el siglo XIX, especialmente los ingleses.

La calidad del jamón, atribuible a su clima, convierte la población en una gran despensa a 1.479 metros sobre el nivel del mar, y al pernil en el producto más preciado de la Alpujarra. Lo cierto, sin embargo, es que la denominación Trevélez se extiende también a otros municipios de la zona.

Imágenes de Trevélez


Considerado uno de los pueblos más altos de España, se divide en tres barrios -alto, medio y bajo- que conforman el casco urbano. Además de sus jamones, Trevélez se caracteriza por su arquitectura típica -en el barrio más alto- y por los espectaculares paisajes que lo rodean, por lo que, también suele ser frecuentado por senderistas y otros amantes de la montaña.

Nuestra ruta termina aquí, aunque no nos resistimos a ofrecerte una última propuesta. Si proyectas un viaje a principios de agosto, debes incluir Bérchules en tu itinerario. Se encuentra a 20 kilómetros de Trevélez y presume de una celebración única: festeja la Nochevieja el primer fin de semana de agosto. La tradición se remonta a 1994, cuando un apagón impidió a sus vecinos comer las uvas, ante lo cual decidieron posponer la fiesta al verano. La originalidad de la iniciativa atrae cada año a numerosos turistas que optan por un brindis en manga corta. 


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