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TURISMO. Ruta por la Sierra de Gata (Cáceres)

 

Robledillo de Gata

La ruta se puede realizar en cualquier época del año, si bien en verano siempre podemos hacer una pausa en alguna piscina natural de las que alardean sus ríos, de aguas claras, limpias y llenas de pececillos. Los mejores lugares para refrescarnos y parada obligada para cualquiera que viaje en familia.

ROBLEDILLO DE GATA

Robledillo de Gata

Escondido en uno de los valles más profundos de la Sierra de Gata y con un escaso centenar de vecinos como toda población, Robledillo de Gata ha sabido cuidar sus casas de adobe y madera para dibujar la estampa idílica de pueblo serrano. Por ello es Bien de Interés Cultural. Se encuentra a una hora en coche de Plasencia. 

Limitando con Las Hurdes y con la provincia de Salamanca, encajonado en uno de los valles de esta sierra, Robledillo de Gata, a las orillas del río Árrago y rodeado de olivos, pinos, acebos, en bancales que el tiempo y las manos de los agricultores y los cabreros de la sierra han modelado a base de siglos de trabajo.

Su arquitectura típica serrana es su mayor atractivo, un buen conjunto de casas edificadas con barro, pizarra y madera que nos transportan al pasado. Un pueblo de piedra, madera y adobe que mantiene la conservación de los siglos XV y XVI, enmarcado uno de los parajes naturales mejor conservados de Extremadura como es el valle del Árrago y donde nos encontramos los productos tradicionales que se siguen elaborando de manera natural.


Robledillo de Gata. En la parte baja del pueblo, junto al río, se encuentra el Museo del Aceite Molino del Medio, un molino de origen medieval (S. XI-XII) que se visita y que nos brinda también la oportunidad de comprar aceite con D.O. Gata – Hurdes en su tienda. 

Miel, polen, caldereta de cabrito, aceite de oliva de manzanilla cacereña son los ingredientes de la gastronomía sierragatina y que se enriquecen con la pureza de su aire, los paisajes salvajes de La Lagartera, Los Cuartejones, El Bolo o los Calvarros. Robledillo de Gata ofrece al visitante no sólo ese remanso de paz que supone un pequeño pueblo de sierra rodeado del agua del río, las chorreras y las gargantas al que se une una arquitectura tradicional y la cercanía de sus gentes.

Una vez allí, el viajero tendrá ocasión de visitar y recorrer diversos puntos de interés por la zona, relacionados, directa o indirectamente, con el agua y sus voces. De modo que una escapada completa recomienda la visita a los siguientes lugares:

- El mirador Lagartera

- El sendero a Ovejuela

- Paraje de El Chorritero

- El Chorro de la Mancera

- La Calzada Romana, antiquísima vía de comunicación que unía el Sur y Norte peninsulares.

- La iglesia de Nuestra Asunción de Robledillo de Gata, templo cristiano que fue construido ya en el siglo XVI

- La Piscina Natural que se forma en la zona

El paseo por el empedrado de esta villa medieval ofrece antiguos pasadizos a los visitantes, construcciones unidas por pequeños puentes de madera y arroyos del agua de la que tanto hemos hablado. La buena mesa extremeña dará, por último, el sabor final a la visita, acompañada de los tradicionales vinos de pitarra de Robledillo de Gata.


TORRE DE DON MIGUEL


En un extremo una espectacular Iglesia, en el otro, una Sinagoga, en medio una preciosa calle de arquitectura popular bien conservada y, a los lados un laberinto de callejuelas, subidas, bajadas, escalones, habitaciones sobre las calles formando túneles y pasadizos. Torre de D. Miguel es un retroceso en el tiempo, un lugar donde se mezclan culturas árabes, cristianas y judías. Un lugar mágico indignamente desconocido. Una de las joyas de Sierra de Gata. No te pierdas ninguno de sus muchísimos detalles interesantes.

Dicen de Torre de Don Miguel que es un pueblo entre balcones, y no es de extrañar ya que el elemento más destacado de su arquitectura son precisamente los balcones. Otro elemento que está muy presente en sus edificios son los blasones, Los escudos tallados en piedra de cantería hacen de Torre de Don Miguel el único pueblo de la Sierra de Gata en el que estas piezas se utilizan como dinteles en las puertas. Un recorrido a pie por las callejuelas de Torre de Don Miguel es lo más indicado para saborear ese aire y carácter especial que le dan su origen medieval, noble y heráldico.


Antiguas almazaras y molinos forman parte del patrimonio de esta localidad

Si os apetece conocer más sobre las costumbres y la larga tradición oleica de esta villa, os recomendamos la ruta del Parque de los Molinos, está indicada por un cartel de madera y nos lleva desde Torre de Don Miguel hasta su piscina natural mostrándonos los vestigios de antiguos molinos, así como algunos reformados y recuperados. El molino de Los Lucas, el molino del Tío Perfecto y el molino de Domingo son algunos de los que se pueden visitar libremente.

Para darse un chapuzón la zona del área recreativa y Piscina natural Los Molinos es el lugar ideal. Tiene un amplio aparcamiento y está adaptada incluso para personas con diversidad funcional.


GATA

Villa de Gata


Gata, es una villa y municipio de la provincia de Cáceres. Se sitúa en la sierra de Gata, al noroeste de la provincia. La población tiene su origen en la localidad romana de Catobriga, situada junto a la Via Dalmacia, calzada que comunicaba Caurium y Mirobriga, las actuales Coria y Ciudad Rodrigo. En 1212, Alfonso IX de León reconquistó Gata y la torre de la Almenara a los moros (quienes llamaban al lugar Albaranes). En 1253, Alfonso X el Sabio donó al obispo de Coria la localidad, dándole con la donación el nombre de Hispania. En 1257, ya denominada Gata, fue donada por el obispo a la Orden de Alcántara, que la convirtió en una aldea dependiente de la encomienda de Santibáñez el Alto.

Para frenar la despoblación, el maestre de la orden convirtió a Gata en una villa exenta en 1341. Enrique II de Castilla confirmó la exención en las Cortes de Burgos de 1367. En la Guerra de las Comunidades de Castilla, la villa de Gata apoyó al bando realista, y el rey Carlos I agradeció el apoyo de la villa dándole sus armas como maestre de la orden como nuevo escudo, sustituyendo a la gata con la cruz de Alcántara. En 1591 se dividió la orden de Alcántara en partidos y se creó el partido de Gata, predecesor histórico y geográfico de la actual mancomunidad de la Sierra de Gata.




A la caída del Antiguo Régimen la localidad se constituye en municipio constitucional en la región de Extremadura, Partido Judicial de Gata. En 1954 se fundó la pedanía de Moheda de Gata. La villa de Gata fue declarada Bien de Interés Cultural mediante el «Decreto 28/1995, de 21 de marzo. En la visita a Gata, debemos conocer los siguientes lugares de interés:

- Torre de la Almenara.
- Iglesia Parroquial de San Pedro.
- Ermita del Cristo del Humilladero (XVI)
- Plaza de la Constitución y Ayuntamiento.
- Ruinas de un convento Franciscano.
- Pasear por su calles.

No nos podemos ir de Gata sin conocer su piscina natural Puente de La Huerta. La piscina natural se encuentra a unos kilómetros de Gata, situada bajo el puente La Huerta. Una ristra de escaleras nos conduce hasta el río.

Piscina natural Puente de La Huerta


HOYOS

Vista panorámica de Hoyos, en la Sierra de Gata, con su iglesia parroquial a la derecha.


Es el centro administrativo de la comarca. En Hoyos llaman la atención en el recorrido a pie, como la Casa de Las Conchas, las casas-palacio aledañas a la plaza Mayor del pueblo y la iglesia de Nuestra Señora del Buen Varón, que conserva una portada románica del siglo XIII con arco de medio punto y capiteles labrados.

La iglesia parroquial de Nuestra Señora del Buen Varón (siglos XII y XIII), de origen románico en su portada principal y otras dos portadas una del comienzo del gótico y la otra del último periodo de éste. La torre o campanario fue de una construcción posterior, que se inició en el año de 1603 y se finalizó en el año 1613, siendo inaugurada el 23-10-1613 por el obispo de la Diócesis de Coria. 

En el interior guarda una talla de la Virgen y hay un retablo barroco del siglo XVII atribuido a José Benito de Churriguera. En algún lugar de esta Iglesia se encuentran los restos del Obispo de Coria Juan Álvarez de Castro, asesinado en esta Villa por los franceses el 29 de agosto de 1809, durante la Guerra de la Independencia Española. En julio de 2018, la iglesia fue declarada Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento por la Junta de Extremadura.​

Iglesia parroquial de Ntra. Sra. del Buen Varón, con su portada románica del siglo XIII



Existe también un convento franciscano, Convento del Espíritu Santo, hoy prácticamente en ruinas. Es de la segunda mitad del siglo XVI, aunque pudo tener su conclusión definitiva en 1641, fecha que figura sobre el Blasón de Pablo Pérez. Se cuenta en el pueblo que fue construido por un pequeño comerciante, criador de cochinos de la zona que zarpó rumbo a América con Pizarro y que volvió rico. Al no tener descendencia y querer deshacerse de los avances avariciosos de sus conocidos, decidió construir un hospital que ayudaría a los pobres, como él había sido tiempo atrás. Allí se instalaron las monjas como médicas.

Muy cerca del pueblo se encuentra su piscina natural Rivera de Acebo, precedida de un gran aparcamiento. La piscina es de fácil acceso, incluso para personas de movilidad reducida. Tiene unas aguas claras y llenas de pececillos, ideal para disfrutar en familia.


ACEBO

Vista panorámica de Acebo, al pie del monte Jálama


Precioso pueblecito situado a los pies del Jálama. Arropado por el Norte y el Oeste por la Sierra de Gata, esta población cercana a Hoyos disfruta, como casi toda la Sierra, de un fantástico micro-clima, siendo especialmente famosas sus naranjas. La flora está formada principalmente por pino, el alcornoque, el castaño y el roble, así como la jara, el brezo, el madroño y la lavanda, olivo, vid y naranjo. Hay que destacar su flora autóctona formada por el "Loro del Becerril" y el "Mostajo de Acebo".

Famoso por sus encajes de bolillo y las naranjas. Multitud de casonas blasonadas de bella factura. Especial mención merece en la Iglesia de Ntra. Sra. de los Ángeles su retablo mayor, finalizado en 1.634 por Pedro de Sobremonte y que pasa a ser uno de los mas impresionantes e importantes de toda la región.

Iglesia de Ntra. Sra. de los Ángeles de Acebo


Junto a la Iglesia, un pequeño pero encantador barrio judío da testimonio del asentamiento de este pueblo en la Sierra de Gata. La zona de la Torrita, así se le llama a la parte antigua de Acebo, es en realidad el barrio judío, del cual los dices y diretes populares cuentan que existió una sinagoga. Aunque hasta la fecha no se ha encontrado ningún vestigio.

Situadas en la carretera que parte dirección a Ciudad Rodrigo, a unos 2 Km. del pueblo, las piscinas naturales de Jevero y Carreciá tienen un especial atractivo. La llamada "Cervigona" es un impresionante salto de agua que cae desde más de 60 metros de altura. Si el camino ya es espectacular, la llegada y el agua embalsada a los pies del Monte Jálama formando un increíble lago son un auténtico regalo para los sentidos.

Cascadas de Cervigona y piscinas naturales en Acebo

Junto al río Rivera de Acebo, existen una serie de sendas aptas para darse buenos paseos en compañía de la familia. Es el Camino Natural del río Rivera de Acebo, En realidad no cabe hablar de un único camino sino de siete itinerarios que parten del área recreativa El Jevero (a dos kilómetros de Acebo y al pie de la carretera CC-32.2) formando una red de senderos en la que el visitante puede “diseñar” su propia excursión.

La primera senda lleva el nombre Embalse del Prado de Las Monjas. Sube aguas arriba cruzando una pasarela sobre las piscinas y termina en la presa del citado embalse. Allí conecta con la senda de los Puentecitos y de la cascada de La Cervigona, que –como su nombre adelanta– se dirige a este salto de agua de sesenta y cinco metros de altura, el mayor de la Sierra de Gata. Naturalmente, en pleno estío el caudal de la cascada es poco importante. Mejor esperar a la primavera o a días posteriores a periodos de lluvia para encontrarla a la sazón. Poco antes de llegar al embalse, los excursionistas encontrarán a la derecha un camino que se dirige al mirador de La Ventosa.


Senda de los Puentecitos, en el Camino Natural del río Rivera de Acebo

Este mirador, situado a 794 metros de altitud, es un buen lugar para hacerse una buena idea del singular paisaje de la Sierra de Gata. El mirador puede ser, o no, el final de la excursión. Si se da por acabada ésta, los excursionistas tienen hasta tres posibilidades de regresar al área recreativa: desandar el camino que les trajo hasta aquí; continuar por la Senda Arroyo del Rey hasta la presa del embalse del Prado de las Monjas y, una vez allí, retornar al área recreativa de El Jevero o seguir hacia la cascada de la Cervigona por el sendero ya mencionado; y, por último, regresar directamente por la senda del Puerto de Castilla.

Si una vez en el mirador de La Ventosa, el caminante quiere alargar su excursión sólo tiene que continuar hacia el norte hasta el Mirador de La Cervigona por un sendero que utiliza el viejo camino del puerto de Castilla que ya se ha citado. El destino de la senda es un mirador que ofrece una vista panorámica del valle del Ribera del Acebo y su entorno, teniendo de frente la citada cascada.


TREVEJO

Además de una pequeña pedanía arrullada por las ruinas de un castillo, Trevejo es mucho más, es la esencia de la Sierra de Gata: el paisaje, la arquitectura, los escudos, el musgo, las tumbas antropomórficas, la espadaña... Hasta la propia carretera de acceso, rodeada de castaños o el precioso camino alternativo preparan al viajero para descubrir el secreto mejor escondido de Sierra de Gata.

Esta pedanía extremeña, perteneciente a Villamiel, ha sabido conservar la esencia heredada de muchos siglos de historia, dando la espalda al desarrollo y a la modernidad. Con una población mermada por el abandono de los medios rurales en busca de mejores oportunidades de trabajo y de vida, ha sabido reinventarse, y ser una de las villas más visitadas y turísticas de Extremadura.

Iglesia de San Juan Bautista y su Torre-espadaña. Una humilde parroquia construida en el siglo XVI y declarada Bien de Interés Cultural en el año 1982


 

Dominando el paisaje, en lo alto de un peñasco, se sitúa el castillo del siglo XV y la iglesia de San Juan Bautista. Un breve paseo por la Ruta del Castillo nos conduce hasta la ermita primero. Está asentada sobre las defensas del castillo y lo que más llama la atención es su torre-espadaña de granito gris oscuro. Alrededor de ella una multitud de tumbas antropomorfas de origen visigodo.

Ruinas del castillo de Trevejo y Torre-espadaña de la iglesia de San Juan de Trevejo


El castillo, hoy en ruinas, es de origen musulmán anterior al siglo XII aunque las ruinas de la fortaleza fueron erigidas entre los siglos XV y XVI. Durante su historia, a pasado de manos musulmanas a ordenes religiosas e incluso fue morada de bandoleros. Escudo de armas del comendador de la fortaleza

Los orígenes del castillo son árabes, de en torno al S. XII, aunque la parte hoy visible es tres o cuatro siglos posterior, de cuando las Órdenes Militares como las de Santiago y Alcántara dominaban estas tierras. Su semi-destrucción se debe a los franceses como habitual estrategia de retirada. Merece la pena subir hasta arriba del todo y contemplar las preciosas ruinas y espectacular paisaje.

Merece la pena detenerse para observar el entorno paisajístico en el tramo de carretera entre Villamiél y Trevejo, así como en el tramo de carretera entre Villamiél y San Martín de Trevejo, nuestra última parada en esta ruta.


SAN MARTÍN DE TREVEJO

Caserío típico de San Martín de Trevejo

Sin lugar a dudas, uno de los pueblos más bonitos de esta ruta por sus cuidadas fachadas de piedra apoyadas sobre tozones, por el agua que corre incesante por un regato allí donde mires, o por las palabras que se escapan al viento en A Fala. Sea por lo que fuere, San Martín de Trevejo tiene un encanto único que muy bien ha sabido conservar.

El pueblo está situado en la Sierra de Gata entre la Sierra de los Ángeles y el Pico de la Almenara, a orillas del Río Árrago. Se encuentra en una zona de flora mediterránea compuesta por olivos, pinares, robles, jaras, brezos. Tradicionalmente la población ha subsistido mediante el ejercicio de la agricultura de montaña y la ganadería, en especial el ganado caprino.

Vista panorámica de San Martín de Trevejo

El pasado de este lugar se refleja en su rico patrimonio histórico. La Plaza Mayor, donde con una mirada veremos el edificio del Ayuntamiento, así como una Torre Campanario del Siglo XVI, con el escudo de Carlos V; igualmente están las casas porticadas, la Casa de la Encomienda, y en el centro una sencilla “fuente” del año 1888.

Sus tradicionales casas de entramado de madera de tres alturas trasladan al visitante a otra época, viviendas mañegas donde se engordaba al cerdo destinado a la matanza en la planta baja y ahora también conservan los ricos caldos que se realizan en el pueblo. Las plantas bajas, as boigas, son sin duda la parte más significativa de estas viviendas mañegas. En un tiempo no muy lejano, se utilizaban para dar cobijo al cerdo destinado para la matanza, y para guardar paja y heno, así como a las enormes tinajas que custodiaban el vino y el aceite.

Plaza Mayor y soportales

La Iglesia de San Martín de Tours se encuentra situada en San Martín de Trevejo, en el centro de la localidad, y en ella se alberga al patrón del pueblo, San Martín. Esta Iglesia se empezó a edificar, sobre una precedente, en el siglo XVII y consta de tres naves con muros de piedra, siendo el único templo religioso de la comarca de Sierra de Gata que tiene esa disposición. Terminó de construirse en 1653-1654, muestra de ello es la inscripción que hay en el exterior sobre la capilla del Rosario.

Una especialidad de esta Iglesia es la Torre- Campanario que da a la Plaza Mayor y que pertenece al templo original y está hecho de sillería. El retablo mayor de la parroquia es de estilo barroco y fue terminado en el año 1753. Esta presidida por las imágenes de San Pedro y San Pablo, y que son de origen salmantinas. Además el resto del interior del templo está decorado con otros dos retablos con imágenes de la Virgen, como son la de Belén y la de la Estrella. Pero lo que realmente otorga mas valor a esta edificación es que en su interior podemos encontrar tres grandes obras de arte de Luis de Morales que proceden del Convento de San Benito

Iglesia de San Martín de Tours

Seguimos recorriendo las callejuelas hermosas y solitarias de San Martín de Trevejo, para llegar hasta la fuente del Chafaril, con una extraordinaria escultura que se hizo en honor a las “lavanderas” que usaban estos espacios hasta hace poco. Lo preside el escudo de Carlos V.

Fuente del Chafaril, San Martín de Trevejo

Ya en las afueras del pueblo se encuentra la Ermita de la Cruz Bendita, junto al antiguo Convento de San Miguel; un lugar que invita a la reflexión, y que además ofrece unas lindas vistas de los alrededores. En la entrada hay una placa escrita en “mañegu”, lengua antigua que aquí aún se habla. Igualmente, podremos acercarnos hasta la Ermita del Cementerio, en cuyo interior se venera al Cristo del Consuelo.


Si deseamos "darnos un paseo" por la naturaleza, la lengua autóctona de la zona ha dado origen a un itinerario de senderismo, la Ruta de A Fala, que une los tres pueblos donde, con ligeras variantes, se habla. Se trata del sendero de pequeño recorrido PR-CC-184, un circuito muy ameno y sencillo, todo él bien señalizado con letreros y marcas de pintura blanca y amarilla. Su primer tramo es el más atractivo y lleva en un par de horas desde San Martín al puerto de Santa Clara, siguiendo la calzada romana que pasa por el castañar de los Ojestos, el mayor de Extremadura.

Imágenes del castañar de Ojestos

Los municipios que conforman este territorio cacereño son escasos en habitantes, lo que hace que la contaminación lumínica sea casi nula. Se recomiendan cuatro o cinco puntos de esta geografía para la observación de estrellas, entre ellos: la Almenara de Gata, el castillo de Trevejo o el Embalse de Rivera de Gata. Una comarca que sorprende por sus bellos paisajes naturales, pueblos repletos de rincones únicos y una gastronomía singular y deliciosa a partes iguales. 

Plano de la ruta con las ubicaciones de los pueblos reseñados


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