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TURISMO. Escapada a Alcalá del Júcar (Albacete)

 


Alcalá del Júcar es un municipio español situado al sureste de la península ibérica, en la provincia de Albacete, dentro de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. La localidad, situada a 64 km de la capital provincial, fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1982. Según las relaciones topográficas de Felipe II, el nombre de la localidad viene del lugar sobre el cual está asentado y que era llamado por los árabes alcarra, que significaba cosa de Dios o de oración. Otros estudiosos han relacionado el nombre con la palabra al-kala, que en árabe significa castillo, por lo que el significado del nombre de la localidad sería castillo del río Júcar.


La singular plaza de toros de Alcalá del Júcar

La visita a este coqueto pueblo manchego produce vértigo si el viajero contempla sus casas colgantes sobre la impresionante hoz del Júcar. Las calles de este pueblo son estrechas y están formadas por viviendas pequeñas y escaleras escarpadas, así como huertecillas. Se podría decir que es uno de los pueblos más bonitos de España.

En lo alto del pueblo, un castillo de origen árabe reforzado por los cristianos inspira la leyenda del moro Garadén y su trágico amor por la hermosa cristiana Zulema. Según esta tradición, la princesa, fiel a su fe y no poder ser correspondido su amor por cuestiones de fe, se suicidó arrojándose al vacío. Otra versión de la leyenda habla de los amores prohibidos de Zulema, esta vez musulmana, con un caballero cristiano. Ambos, para huir de la ira de su padre el moro Garadén, huyen y se establecen en el actual emplazamiento de la cercana aldea llamada Zulema.


Vistas panorámicas de Alcalá del Júcar

UN POCO DE HISTORIA

La historia de Alcalá del Júcar se remonta a la Edad Media. En el año 1211, una expedición relámpago del rey Alfonso VIII consigue arrebatar a los musulmanes, para la Corona de Castilla, las plazas fuertes de Garadén, Jorquera y Alcalá, quedando su dominación efectiva garantizada dos años después, cuando la victoria sobre los almohades en las Navas de Tolosa (1212) y Alcaraz (1213) rompen toda la defensa árabe y dejan libre a la repoblación todas las tierras de La Mancha y la actual provincia de Albacete. Tras su conquista definitiva se asentaron colonos procedentes de Alarcón.

En sus orígenes, Alcalá fue una aldea de Jorquera, hasta que el 18 de abril de 1364, el rey de Castilla Pedro I el cruel firmó un documento en el Grao de Valencia que concedió a Alcalá del Júcar el villazgo y la segregación con respecto a Jorquera, con asignación del Fuero de las Leyes, ordenamiento concejil y otros derechos. Perteneció al Reino de Murcia, dentro de la Corona de Castilla hasta la nueva configuración territorial de España de 1833. En el siglo XIV Alcalá obtuvo el título de villa. Perteneció al señorío de Villena hasta el siglo XIX.




QUÉ VISITAR Y CONOCER

Los monumentos más destacados en Alcalá del Júcar son la iglesia parroquial de San Andrés, el puente romano, el castillo de origen árabe, aunque reformado en época cristiana, y la Ermita de San Lorenzo.

Más abajo del castillo, el viajero puede visitar la barroca iglesia de San Andrés (siglos XVI-XVIII) y más abajo aún la plaza de toros, de irregular diseño. Su casco urbano, dominado por el río en la parte baja, presenta calles sumamente empinadas, estrechas y de trazado irregular donde se agrupan las casas bajo la silueta de su fortaleza, de origen árabe, aunque reconstruido en época cristiana. Es un pueblo entre barrancos, encantador e ideal para pasear sin rumbo fijo.

- El Castillo. El castillo de Alcalá del Júcar fue construido en época árabe, pero cuando Alfonso VIII conquista la zona del Júcar hacia el año 1.213, pasa a manos cristianas. A mediados del siglo XV, en la época de Don Juan Pacheco, Marqués de Villena, es reformado. Se conservan restos de la primitiva muralla, dos torrecillas de planta circular en los ángulos rectos y de un torreón pentagonal de tres plantas, que es la Torre del Homenaje.


- Iglesia de San Andrés. Esta iglesia es el resultado de una serie de obras llevadas a cabo entre los siglos XV y XVIII. Presenta una única nave en forma de cruz latina y un crucero que se cubre con cúpula. El pórtico de entrada es de estilo neoclásico y la torre, ejecutada por el arquitecto Lorenzo Alonso, al igual que la fachada, también es de estilo academicista.


- Puente romano. Es un puente de origen romano, pero en el siglo XVIII fue reconstruido. Era paso obligado en el Camino Real de Castilla a Levante, por lo que cobró gran importancia durante los siglos XIV y XV, convirtiéndose en aduana.


- Ermita de San Lorenzo. La Ermita de San Lorenzo de Alcalá del Júcar está situada a tres kilómetros de Alcalá del Júcar. Se tiene constancia de que en el año 1579 ya existía, aunque entre sus pinturas hay una inscripción que alude al año 1.805 como fecha de conclusión. Su decoración es de estilo neoclásico.


- Cueva de Garadén. La Cueva de Garadén se encuentra cerca de la ermita de San Lorenzo y es uno de los pocos ejemplos de cueva fortificada que se conocen en la península. Esta cueva está íntimamente ligada a la historia de Alcalá, ya que una leyenda cuenta la existencia de un rey moro llamado Agraden, que al parecer habitó en ella. También ha servido para desempeñar funciones de vigilancia en el Camino Real.

- Casas cueva. Uno de los atractivos más destacados lo representan las casas cueva que ofrecen una peculiar forma de vivir y en las que puedes disfrutar de unas vistas impresionantes. Estas casas se encuentran colocadas en el peñón donde se encuentra asentado el pueblo. Estas casas se construyeron en 1905 con la finalidad de ser corrales, palomares o alacenas. Son propiedad de Juan José Martínez también llamado El Diablo y han sido remodeladas y ampliadas hace unos años. Actualmente, albergan en su interior un bar, un restaurante y una discoteca. También encontramos las famosas Cuevas de Masagó, igualmente imponentes. Algunos rasgos que caracterizan a estas casas son que mantienen la temperatura todo el año con unas vistas al río muy impresionantes.



OTROS ATRACTIVOS

Son muchos los atractivos turísticos de Alcalá del Júcar, pero tampoco hay que olvidar su aldea de Tolosa, un enclave privilegiado perfecto para relajarse, darse un baño, realizar rutas senderistas en bicicleta o actividades de aventura como piragüismo, rutas a caballo, pesca…


Vista de Tolosa desde La Gila

Desde esta localidad es un buen punto para disfrutar de los paisajes del Tranco del Lobo, del Parque Hoz del Júcar o del Embalse del Molinar. Además, a finales del siglo XX tomó gran importancia la difusión de los diferentes Caminos de Santiago que recorren la provincia de Albacete, entre ellos la Ruta de la Lana. Este camino une la ciudad de Alicante con la de Burgos, donde se une con el Camino Francés, y recorre la provincia de Albacete desde Almansa hasta Villamalea, pasando también por los términos municipales de Bonete, Alpera, Alatoz, Alcalá del Júcar y Casas-Ibáñez.

Otros lugares de interés, con historia, que merece la pena conocer en el entorno de Alcalá del Júcar son Elche de la Sierra, localidad donde murió el general cartaginés Amílcar Barca frente a los iberos en la Batalla de los toros de fuego (año 228 a.C.), o las ruinas romanas de la ciudad de Libisosa en Lezuza.


GASTRONOMÍA

La Mancha cuenta con productos de Denominación de Origen muy conocidos en todo el país: el vino, el aceite de oliva, el azafrán, el cordero… La gastronomía de la comarca de la Manchuela, y la que se puede degustar en Alcalá del Júcar, transforma estos productos y los prepara de manera especial para los consumidores.

Son de destacar, el aguardiente que se fabrica en el pueblo de Casas del Cerro, cerca de Alcalá del Júcar, la miel, el aceite de oliva, el vino y el azafrán. La pesca de cangrejos de río es una práctica muy común en la Manchuela. Se pueden encontrar grandes cantidades en las veredas de todo el río, especialmente en Alcalá del Júcar, Tortosa o Valdeganga.


 La gastronomía de Alcalá del Júcar es rica en carnes de caza (liebre, conejo y perdiz), ideales para preparar los famosos gazpachos manchegos a base de carnes de caza y torta de pan de centeno. El atascaburras es un plato que está muy presente en la gastronomía de Alcalá del Júcar. Se dice que lo inventaron dos pastores que se quedaron atrapados en una tormenta de nieve con una raspa de bacalao y unas patatas duras como compañeros. El moje aporta el toque frío y veraniego.

Gazpacho manchego y atascaburras


En materia de dulces, no podemos dejar de probar los nuégados precursores árabes del turrón; la torta de chicharrones forma parte de la gastronomía típica de las festividades, sobre todo durante las fiestas del pueblo, en agosto; el rollo de calabaza, un postre común en la geografía española, variante del conocido brazo de gitano, que tiene su origen en las andanzas de un monje gallego por el mundo.





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