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HISTORIA. Los viajes de Vasco de Gama hacia la tierra de las especias

 

En 1497, un hidalgo portugués partía de Lisboa al frente de cuatro navíos. Su objetivo era bordear el sur de África y, cruzando un océano desconocido, alcanzar la India, el país en el que se producían  las especias más cotizadas. Imagen: Vasco de Gama en el puerto de Calicut, entrega una carta del rey de Portugal al soberano hindú de la ciudad, mientras descarga de sus barcos diversos regalos. Museo de Caramulo, Lisboa.

En julio de 1499, el rey Manuel I de Portugal enviaba una carta a los Reyes Católicos. En ella les informaba de cómo Vasco de Gama había regresado a Lisboa después de dos años de navegación en los que había "hallado y descubierto la India y otros reinos y señorías vecinas, y había entrado en su mar [el mar de la india, hoy llamado océano Índico] y navegado por él, y que allí encontraron grandes ciudades y grandes edificios y ríos y grandes asentamientos donde se hace todo el comercio de especias y piedras, las cuales pasan en barcos de gran tamaño a La meca y de allí a El Cairo, desde donde se diseminan por todo el mundo".

El viaje de vasco de Gama fue, como el que realizó Colón apenas unos años antes, una de las grandes gestas de la era de los descubrimientos europeos. Las dos expediciones respondían a una misma motivación: alcanzar el lucrativo mercado de las especias y participar en el comercio de las más cotizadas mercancías procedentes del lejano Oriente: canela, jengibre, azafrán, nuez moscada, clavo... La ruta comercial seguida durante siglos estaba controlada por los mercaderes italianos de las repúblicas de Génova y Venecia, y cubría un larguísimo camino a través de Egipto que encarecía cada vez más el precio de las especias en los mercados europeos, situación que se agravó a raíz de la toma de Constantinopla por los turcos otomanos en 1453.

Para llegar directamente a los países productores en Oriente, Colón exploró la ruta occidental a través del atlántico, mientras Vasco de Gama hizo lo propio a través de la ruta oriental que bordeaba en cabo de Buena Esperanza en el extremo sur de África y penetraba en el océano Índico.

Los portugueses llevaban varias décadas explorando esta ruta desde 1430 bajo los auspicios de Enrique el Navegante, lo que les permitió llegar a Senegal, Cabo Verde y Sierra Leona y, en la década de 1480, hasta el Congo. Cuando en 1488, Bartolomeu Dias logró doblar el cabo de Buena Esperanza, quedaba al fin abierta la ruta del Índico.

En 1494, España y Portugal firman el Tratado de Tordesillas por el que se repartían sus respectivas zonas de influencia: España se quedaba con el hemisferio occidental, mientras que el oriental se reservaba a Portugal. Manuel I, que accedió al trono lusitano un año después, decidió intensificar los esfuerzos para encontrar la ruta oriental hasta la India. Así, en 1497 organizó una expedición que encomendó a un joven hidalgo de su corte: Vasco de Gama. Su objetivo era económico pero también religioso, pues esperaban contactar con el mítico reino cristiano del Preste Juan, supuestamente en Etiopía, y con los cristianos que se creía vivían en la India.




MÁS ALLÁ DEL CABO DE LAS TORMENTAS

El sábado 4 de julio de 1497, Vasco de Gama zarpó desde Lisboa al frente de una flotilla de cuatro navíos, de unos 100 toneles de peso cada uno. Eran la nao São Gabriel, capitaneada por el propio Vasco de Gama; la São Rafael, comandada por su hermano Paulo de Gama; la São Miguel o Berrio, con Nicolau Coelho como capitán, y una cuarta embarcación con suministros mandada por Gonçalo Nunes. Acompañaba a la flota un quinto navío, una carabela que se dirigía a São Jorge da Mina, en la actual costa de Ghana. Bajo las órdenes de Gama iban 150 hombres, entre ellos Álvaro Velho, autor del único diario escrito por uno de los tripulantes de la expedición.

Cuatro meses después de sus salida de Lisboa, la flota avistó el cabo de Buena Esperanza, en el que tuvieron dura singladura por fuertes vientos y mas dura hasta que lograron atravesar el cabo el 22 de noviembre para adentrarse en el océano Índico. En la bahía São Brás, intercambiaron con los nativos regalos a cambio de terneros, vacas y corderos.

Continuando su viaje, tras costear 60 leguas, en navidad fondearon en la desembocadura de un río donde fueron recibidos de forma amistosa, por lo que los portugueses llamaron al lugar Terra da Boa Gente. Con la llegada de vientos favorables, la expedición prosiguió su marcha costeando el litoral hasta que el 25 de enero de 1498 llegaron a un ancho estuario, cuyo río bautizaron con el nombre de Buenos Augurios. Sin embargo, la buena ventura de los marinos se vio ensombrecida por la aparición del escorbuto, una enfermedad derivada de la falta de vitaminas que en muy poco tiempo provocó numerosas bajas entre la tripulación.



En la década de 1490, aunque Portugal llevaba 60 años de exploraciones marítimas, el proyecto de viaje a la india encontró no pocas resistencias. Desde que Bartolomeu Dias dobló el cabo de Buena Esperanza en 1487, pasaron diez años sin que se lanzara una expedición que aprovechara la nueva ruta. En 1496, se celebró una asamblea de notables para discutir el proyecto de viaje por el Índico y, según relata el cronista João de Barros, de los muchos votos que se presentaron, "la mayoría fueron que la India no se debía descubrir". LA NOBLEZA, en general, consideraba más glorioso luchar contra los musulmanes de Granada o en el norte de África, que embarcarse en una aventura comercial que interesaba principalmente a la clase mercantil y que podría provocar un enfrentamiento con Castilla. Fue el empeño personal del rey Manuel I lo que permitió reanudar las exploraciones. No se sabe a ciencia cierta por qué eligió como capitán de la expedición a Vasco de Gama, un fidalgo de unos 30 años de edad, con alguna experiencia marítima. Quizás el rey buscaba congraciarse con el partido de los que se oponían a tal empresa, con el que gama estaba vinculado.




INTRUSOS EN EL ÍNDICO

 A finales de febrero de 1498 continuaron su viaje hasta alcanzar Mozambique a primeros del mes de marzo. Gama y sus hombres se estaban aproximando a una de las zonas mercantiles más activas del planeta. En ella se extendía una rica red comercial controlada por los musulmanes de piel oscura que trataban con los mercaderes blancos y transportaban en sus naves oro, plata, telas, clavo, pimienta y jengibre, así como perlas, joyas y rubíes. Allí, Vasco de Gama se aproximó a la tierra del Preste Juan con la ayuda de pilotos musulmanes locales del mar Rojo que le guiarían durante la ruta.

En Mozambique surgieron problemas con las autoridades que se dieron cuenta eran cristianos al intentar celebrar una misa. Tras lograr hacerse con el agua que necesitaban y, haciendo uso de lombardas y artillería ligera, abandonaron Mozambique. El 7 de abril de 1498 alcanzaron la isla de Mombasa en la que Gama actuó con cautela y recelo, pese a que el rey del lugar le envió corderos, frutas y otras viandas. A los pocos días de estar fondeados los musulmanes intentaron abordar las naves lusitanas. Los pilotos guía locales les había tendido una emboscada y al verse perdidos abandonaron las naves echándose al mar.

El 14 de abril llegaron a Malindi (en la actual Kenia) donde fueron bien recibidos. Los actos de amistad continuaron hasta que el rey del lugar envió a un piloto de confianza, Ahmad Bin Majid, experto marino que conocía muy bien los vientos y las corrientes habituales en esas aguas. Con su ayuda, Vasco de Gama podría, al fin, atravesar el Índico y alcanzar las anheladas costas de la India.



EN LA COSTA DE MALABAR

El 24 de abril de 1498, los portugueses partieron hacia sus destino soñado: Calicut. Tras 23 singladuras, las naves avistaron tierra, fondeando el 20 de mayo en un punto cercano a Calicut. Los mercaderes locales hablaban castellano y genovés y estaban predispuestos a los intercambios comerciales. Vasco de Gama despachó dos emisarios al rey de Calicut quien aceptó el desembarco de la comitiva portuguesa. En palacio, el soberano, un rajá hindú que llevaba el título de Samudri, le expuso, tras las ceremonias de bienvenida las razones de su viaje.

Pero los agentes del monarca local rechazaron los presentes de los portugueses (telas, sombreros, bandejas, azúcar, mantequilla y miel) por considerarlos insignificantes. Finalmente, se accedió a los tratos comerciales pero los mercaderes musulmanes se esforzaron en boicotearlos. Gama pasó así cuatro meses en Calicut sintiéndose acosado por los musulmanes y sin obtener los beneficios esperados del comercio. Así las cosas, a finales de septiembre de 1498, Vasco de Gama decidió regresar a Portugal.


En el siglo XV los navegantes portugueses llegaron por vez primera a muchas tierras desconocidas de África y Asia, que los europeos apenas conocían a través de leyendas. Uno de esos mitos, el del reino del Preste Juan, supuestamente en Etiopía, fue una de las razones del viaje de Vasco de Gama. En su periplo más allá del cabo de Buena esperanza, el capitán luso esperaba hallar cristianos que lo guiaran hasta el legendario reino, pro lo que en realidad encontró fue una cadena de ciudades musulmanas que, a menudo, se mostraron hostiles. En la India, los portugueses creyeron que los hindúes eran cristianos, incluido el Samudri de calicut. Ignoraban aún la especificidad de la religión hindú, aunque es cierto que en toda la región existía la comunidad de los "cristianos de santo Tomás", con varios siglos de antigüedad. De ahí, que Vasco de gama partiera de Calicut dolido con su soberano "cristiano", que había preferido apoyar a los mercaderes musulmanes de la ciudad.


La falta de viento impidió a la flotilla portuguesa alejarse de la costa malabar y se vieron obligados a recalar al norte en las islas Angedivas.  Allí, Gama subió a bordo a un judío, comerciante de Alejandría, al que a su regreso a Portugal apadrinaría y bautizaría con el nombre de Gaspar de Gama, el cual le serviría como intérprete en posteriores expediciones.

La travesía hasta la costa africana fue durísima y duró 90 días, durante los cuales 30 de sus hombres fallecieron por escorbuto y los demás estaban en condiciones deplorables. Solo siete u ocho hombres por barco estaban en condiciones de realizar maniobras. Pasando por Mogadiscio, el 7 de enero de 1499 avistaron la amistosa ciudad de Malindi donde recibieron los ansiados alimentos y frutas para reponer fuerzas. Poco después, abandonaron la nao São Rafael ya que no había suficientes hombres capaces de tripularla. Así, con tan solo dos naves, Vasco de Gama dobló, el 20 de marzo, el cabo de Buena Esperanza para dirigirse a Cabo Verde.

La nao capitaneada por Coelho se adelantó y entró en Lisboa a primeros de julio. Vasco de Gama se detuvo para cuidar de su hermano enfermo que finalmente moriría en la isla Terceira. Por fin, entre finales de agosto y principios de septiembre de 1499 llegó a Lisboa. Precedido por su fama de gran descubridor de la ruta marítima entre Portugal y la India, recibió el mayor de los reconocimientos por parte del rey don Manuel, que le otorgó, entre otras mercedes, el cargo de Almirante de la india, el título de Don y una renta anual de 3.000 reales.

Los viajes de exploración de finales del siglo XV y principios del XVI permitieron a Portugal, un país de la periferia de Europa, crear un fabuloso imperio comercial con bases en Brasil, África occidental, India, Indonesia e incluso China.

EL SEGUNDO VIAJE A LA INDIA

Dos años más tarde, en 1502, Vasco de Gama fue puesto al frente de otra expedición a Oriente. La nueva flota era más numerosa que la anterior pues contaba con doce barcos bien equipados y armados a los que seguirían, poco después, otros doce navíos con mercancías comandados por Esteban de Gama, primo del descubridor. Su objetivo no era únicamente la exploración y el comercio, sino también político: estaba orientado a hacer valer la hegemonía portuguesa en las rutas comerciales del mar Rojo y la india, y a defender los establecimientos lusitanos del Índico de los ataques de árabes y musulmanes.

La flota zarpó de Lisboa el 10 de febrero de 1502. Siguiendo la ruta ya conocida, dobló el cabo de Buena esperanza el 22 de mayo, en medio de un fuerte temporal. Encarando las costas de áfrica oriental, Vasco de Gama se dirigió a Sofala, donde compró oro para el rey de Calicut. Luego avanzó hacia Mozambique y Kilwa. Allí hizo una primera demostración del poder militar portugués entrando en su rada con disparos de artillería y exigiendo al gobernante local el pago de un tributo anual en reconocimiento de la soberanía lusa. 


Una ilustración de la ciudad-estado comercial de Kilwa en la costa de Swahili (la actual Tanzania) que floreció entre los siglos XII y XV de nuestra era. (Del ' atlas Civitates orbis terrarum' de Georg Braun y Franz Hogenberg , vol. I, 1572 d.C.)




Estando en Kilwa, llega la noticia del ataque sufrido por los portugueses de Álvares Cabral en Calicut. Indignado por la muerte de 70 compatriotas, Gama se lanza a la travesía del Índico con su imponente flota conjunta de 24 navíos, dispuestos a dar el correspondiente escarmiento a los culpables y a las ciudades hostiles del Índico.

Tras dos semanas de travesía, junto a la costa malabar, Vasco de Gama empleó toda su fuerza y violencia contra los comerciantes locales, dejando clara la hegemonía portuguesa en aquellos mares. Apresó navíos procedentes del mar Rojo y toda embarcación de mercaderes musulmanes, a los que desvalijó y atacó con fuego real.

Al llegar a Cananor, Vasco de Gama ordenó otro alarde de artillería que fue correspondido con un espléndido recibimiento por el monarca local de la dinastía de los Kolattiri, con quien inició las oportunas transacciones comerciales. Antes de partir hacia Calicut, Gama advirtió al Kolattiri de que no molestase a los portugueses que quedaban en tierra bajo amenaza de responder con la fuerza de sus naves.


Un mapa de la costa este de África que muestra, entre otros, los principales puertos comerciales de la costa swahili durante el período medieval, del siglo XII al XV d.C.


BOMBARDEO DE CASTIGO

Nada más llegar a Calicut, Vasco de Gama reclamó al Samudri el pago del precio de las mercancías que habían sustraído a sus compatriotas y que "expulsase de su reino a todos los moros de El Cairo y de la Meca". Esto implicaba desalojar a más de 4.000 familias. El monarca local se negó en redondo al ultimátum portugués y Gama reaccionó con violencia. Colgó de los mástiles de sus navíos, a la vista de la población, a cuantos rehenes musulmanes llevaba a bordo (34, según un testimonio), y durante varias horas disparó sus cañones sin descanso contra la ciudad causando gran destrucción y muerte.

Un cronista añadió que, por la noche, Gama "para aumentar el terror, hizo que se cortasen las cabezas, manos y pies de los ahorcados, que puso en un bote con una carta en la que decía que si esos hombres [...] habían recibido ese castigo, los autores de aquella felonía podían esperar una muerte aún más cruel".

Después del bombardeo, la flota zarpó con destino a Cochín donde fueron bien recibidos. allí, Vasco de Gama logró instalar una beneficiosa factoría comercial y llenar las bodegas de sus barcos con las ansiadas especias. Después de derrotar a una flota enviada por el Samudri de Calicut contra los portugueses y, tras establecer otro asentamiento comercial en Cananor, Vasco de Gama decidió regresar a Portugal con la protección de cinco barcos. Entró en Lisboa en octubre de 1503 con una gran carga de especias.

Torre de Belem en la desembocadura del Tajo, en Lisboa. Fue erigida en 1514 por orden de Manuel I. El rey portugués quiso continuar con la política de sus antecesores y fue el impulsor de los viajes de Vasco de Gama, a quien nombró capitán mayor.


TERCER Y ÚLTIMO VIAJE

Vasco de Gama emprendería todavía un tercer viaje a Oriente en 1524, a la edad de 50 años. Nombrado virrey de la India, volvió a navegar hacia Oriente en el que iba a ser su último viaje. A los pocos días de llegar a Goa contrajo la malaria, enfermedad que le causaría la muerte tres meses después en la ciudad de Cochín, el 24 de diciembre de 1524.

Sus restos mortales fueron trasladados a la iglesia del monasterio de los Jerónimos de Belém, un monumental edificio que en 1502 mandó erigir el rey Manuel I de Portugal para conmemorar el primer viaje a la India de Vasco de Gama, y que se convertiría en todo un símbolo de la era de los descubrimientos portugueses.


EL LEGADO COLONIAL PORTUGUÉS

Brasil  era, con mucho, la colonia más grande de Portugal por área y población. Fue alcanzado por los portugueses en 1500 y fue parte del  Tratado de Tordesillas, firmado con España en 1494, que permitía a Portugal reclamar Brasil. Los portugueses importaron africanos esclavizados y los obligaron a cultivar azúcar, tabaco, algodón, café y otros cultivos comerciales. Los portugueses también extraían el palo de Brasil de la selva tropical, que se utilizaba para teñir textiles europeos. También ayudaron a explorar y asentar el vasto interior de Brasil. En el siglo XIX, la corte real de Portugal vivía y gobernaba tanto Portugal como Brasil desde Río de Janeiro. Brasil se independizó de Portugal en 1822.

En el siglo XVI, Portugal colonizó el actual país de África occidental de Guinea-Bissau y los dos países del sur de África, Angola y Mozambique. Los portugueses capturaron y esclavizaron a muchas personas de estos países y las enviaron al Nuevo Mundo. También se extrajeron oro y diamantes de estas colonias. En el siglo XX, Portugal estaba bajo presión internacional para liberar sus colonias, pero el dictador de Portugal, Antonio Salazar, se negó a descolonizar. Varios movimientos de independencia en estos tres países africanos estallaron en la Guerra Colonial Portuguesa de las décadas de 1960 y 1970, que mató a decenas de miles y se asoció con el comunismo y la Guerra Fría. En 1974, un golpe militar en Portugal obligó a Salazar a dejar el poder y el nuevo gobierno de Portugal puso fin a la impopular y costosa guerra. Angola, Mozambique y Guinea-Bissau se independizaron en 1975. Los tres países estaban subdesarrollados y las guerras civiles de las décadas posteriores a la independencia se cobraron millones de vidas. Más de un millón de refugiados de estos tres países emigraron a Portugal después de la independencia y tensaron la economía portuguesa.

Cabo Verde y Santo Tomé y Príncipe, dos pequeños archipiélagos ubicados frente a la costa occidental de África, también fueron colonizados por los portugueses. (Santo Tomé y Príncipe son dos pequeñas islas que forman un solo país). Estaban deshabitadas antes de la llegada de los portugueses y se utilizaron en el comercio de esclavos. Ambos lograron la independencia de Portugal en 1975.

En el siglo XVI, los portugueses colonizaron la región occidental india de Goa. Goa, ubicada en el Mar Arábigo, era un puerto importante en la India rica en especias. En 1961, India anexó Goa a los portugueses y se convirtió en un estado indio. Goa tiene muchos seguidores católicos en la India.

Los portugueses también colonizaron la mitad oriental de la isla de Timor en el siglo XVI. En 1975, Timor Oriental declaró su independencia de Portugal, pero la isla fue invadida y anexada por Indonesia. Timor Oriental se independizó en 2002. En el siglo XVI, los portugueses colonizaron Macao, en el Mar de China Meridional. Macao sirvió como un importante puerto comercial del sudeste asiático. El imperio portugués terminó cuando Portugal entregó el control de Macao a China en 1999.

El portugués, una lengua romance, es hablado por 260 millones de personas, con entre 215 millones y 220 millones de hablantes nativos. Es el sexto idioma más hablado del mundo. Es el idioma oficial de Portugal, Brasil, Angola, Mozambique, Guinea-Bissau, Cabo Verde, Santo Tomé y Príncipe y Timor Oriental. También se habla en Macao y Goa. Es uno de los idiomas oficiales de la Unión Europea, la Unión Africana y la Organización de Estados Americanos. Brasil, con más de 207 millones de personas (estimación de julio de 2017), es el país de habla portuguesa más poblado del mundo. El portugués también se habla en las islas Azores y las islas Madeira, dos archipiélagos que todavía pertenecen a Portugal.



Para saber más:

- Vasco de Gama. Sanjay Subrahmanyam. Crítica, Barcelona 1998.

- Los conquistadores del horizonte. Felipe Fernández-Armesto. Destino, Barcelona 2006.

- El marinero de Vasco de Gama. Jean-Jacques Antier. Maeva, Madrid 2007.

- Biografia de Vasco Da Gama. En Biografías y Vidas. Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004).  Barcelona (España). 

- Imperio Portugués: 1415 - 1999. Oxford, 24 de septiembre de 2013.

- Internet: www.colonialvoyage.com ; https://es.wikipedia.org/wiki/Vasco_da_Gama ; https://historia.nationalgeographic.com.es/a/vasco-da-gama-peligroso-periplo-hacia-india_15997

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