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TURISMO. Escapada a Molinaseca, en el Bierzo leonés

 


La pequeña localidad berciana de Molinaseca, situada a escasos kilómetros de Ponferrada, es uno de los enclaves más importantes de la Ruta Jacobea. Sus calles con sabor medieval invitan a pasear sin prisas, no en vano, en 1975 fue declarada Conjunto Histórico Artístico.

Durante la Edad Media la villa perteneció al señorío de Ramiro Froilaz. El señorío posterior de la Molinaseca se repartió entre la Abadesa de Carrizo, el abad del Monasterio de Sandoval y el Obispo de Astorga.


UN POCO DE HISTORIA

 Del origen de su nombre: molinum = molinos, siccum = secos, se deduce la dedicación de sus gentes, durante la Edad Media, al servicio de los monasterios, aunque fue su vinculación con el Camino de Santiago la que marcó su desarrollo urbanístico y su acelerado crecimiento económico durante el s. XII, al dotarla de elementos característicos como iglesias, hospitales y albergues de peregrinos y molinos, estructurados en torno a la Calle Real, la Iglesia de San Nicolás de Bari y el puente sobre el Río Meruelo.

En tiempo de los romanos, ya tenía Molinaseca organización urbana a causa de su importancia como núcleo minero como se demuestra por el descubrimiento de unas labores subterráneas en las proximidades del viejo pago de Santa Marina, correspondientes a una explotación minera romana, posiblemente del siglo I. Siglos después en ese lugar se levantará una ermita en honor a Santa Marina.

En la Edad Media, Molinaseca pasó a formar parte del Reino de León, llegando a integrarse dentro de este en un señorío que dependía directamente de la autoridad real de Alfonso VI de León, siendo el primer señor de la villa el conde Ramiro Froilaz, hijo del importante magnate leonés Fruela Díaz y de Estefanía Sánchez, hija del infante pamplonés Sancho Garcés. De este periodo, el siglo XI, datan sus primeras ermitas y hospitales: Ermita de Ntra. Sra. de las Angustias, de Santa Marina, del Hospital, de San Roque.


Miniatura del siglo XII que representa al rey Alfonso VI de León (1047-1109). Catedral de Santiago de Compostela


A partir del siglo XII experimentó un acelerado desarrollo económico con el auge de la agricultura, la ganadería, la artesanía - ligada a los viejos oficios, como sastres, zapateros, carpinteros, herreros, etc.- y las pequeñas industrias de los molinos, hornos, y fraguas; este desarrollo económico fue unido al desarrollo urbano con lo nuevos pobladores que vienen de distintas partes de la península e incluso de más allá de los Pirineos.

Ya en el siglo XV, con la reducción de ciudades con voto en Cortes a partir de las Cortes de 1425, las localidades del municipio pasaron a estar representadas por León, lo que les hizo formar parte de la provincia legionense en la Edad Moderna, situándose dentro de esta en el partido de Ponferrada. Posteriormente, a principios del siglo XVII, se atestigua la existencia en el año 1605 de minas de hierro en las cercanías de la localidad de Molinaseca.​

Ya en la Edad Contemporánea, iniciado el siglo XIX, durante la Guerra de la Independencia Molinaseca llegó a albergar la sede de la Junta Superior de León el 2 de septiembre de 1809. Más tarde, en 1821 Molinaseca fue una de las localidades que pasó a formar parte de la provincia de Villafranca, si bien al perder esta su estatus provincial al finalizar el Trienio Liberal, en la división de 1833 Molinaseca quedó adscrito a la provincia de León, dentro de la Región Leonesa.


Talla de Kannon en árbol vivo. Esta escultura, conocida como El Buda de Molinaseca, está realizada en un nogal vivo. Se trata de una representación femenina de Buda, conocida entre los orientales como Kannos y cuyo significado simbólico está ligado a la compasión.


QUÉ VER

1. Calle Real de Molinaseca

Es la principal arteria de la población y coincide con el Camino de Santiago a su paso por Molinaseca. Abarca desde el puente romano hasta el Crucero del Santo Cristo. El origen jacobeo de la ruta marca la distribución lineal en forma de lanza, característica de este tipo de asentamientos.

En esta calle podemos apreciar elementos populares bien conservados como corredores, galerías voladas de madera de castaño, escaleras exteriores de acceso a las viviendas, cubiertas de pizarra, junto con algunas casas solariegas con portadas de sillería y escudos nobiliarios. Destacan la Casona de Don Pelegrín o Palacio de los Balboa -situada al principio de la vía, junto al puente romano- y el Palacio de Cangas de Pambley.

Calle Real de Molinaseca. La Calle Real ha ordenado, desde siempre, la vida urbana de la villa y ha sido, y es, el paso tradicional del peregrino. Se extiende desde el Puente (Este) hasta el Crucero (Oeste). Luce el señorío y la distinción de sus casas de piedra, de sus casonas y palacios. Las casas nobles evocan glorias pasadas: la casona de D. Pelegrín, con torreón en esquina, la casa fuerte de los Balboa –hoy casa rural de hospedaje-, el palacio de los Cangas y Pambley, con bellas fachadas entre dos torres y magníficos escudos, la casona blasonada, solar de la familia de los Valcarce-Ossorio.


2. Camino de Santiago

El Camino de Santiago es una de las rutas que recorren los peregrinos que van a postrarse ante el apóstol en Santiago de Compostela. Esta ruta de peregrinación jacobea se estableció en la Edad Media, y supuso un aceleramiento en el crecimiento económico y urbanístico que perduró hasta el s. XVI, momento en que se produce un estancamiento que se prolonga hasta el s. XIX.

El Camino a su paso por el municipio de Molinaseca atraviesa las poblaciones de El Acebo, Riego de Ambrós y Molinaseca. Marca de forma singular el asentamiento y desarrollo urbanístico de dichas poblaciones y fue el origen de construcciones especiales para los peregrinos como son hospitales y albergues. A su paso por Molinaseca podemos identificar dos rutas, declaradas ambas BIC (bien de interés cultural): una el Camino Real y la segunda el Camino de las Puentes de Malpaso.

Camino de Santiago. El Crucero del Santo Cristo, ubicado en la Plaza del mismo nombre, es un bello motivo jacobeo. Se levanta sobre un pedestal de planta cuadrada y cuatro escalones de granito. La columna del crucero es octogonal y se ha añadido una hornacina de cristal con un crucifijo pequeño. Aunque el actual crucero no parece medieval, sí ocupa el mismo lugar que tuvo otro anterior.


3. Iglesia de San Nicolás de Bari

Espléndida muestra del arte religioso. Se levanta sobre una loma dominando la villa majestuosa y señorialmente. Nos encontramos con el templo de San Nicolás de Bari después de traspasar el puente romano, entrar en la Calle Real y girar inmediatamente a la izquierda por la Calle Rañadero.

El templo actual y parroquial de San Nicolás de Bari, se comienza a construir en la segunda mitad del siglo XVII. Se accede al templo por una entrada principal con escalera de teatralidad barroca cerrada con verja. Hay otra entrada más sencilla en el lateral. Rodeado por algunos viejos olivos, es notable la torre a los pies, de base cuadrada con chapitel de pizarra rematado en una cruz y construido por Andrés de Benavente en el año 1690. En el primer cuerpo de la torre se halla una hornacina con la escultura en piedra de San Nicolás y el símbolo de uno de sus milagros.

San Nicolás de Bari. El interior tiene planta basilical de naves de bóvedas de arista separadas con arcos sobre pilastras y cúpula ciega en el crucero sobre pechinas. Coro atrás y en alto. Los retablos barrocos están bien acomodados a la arquitectura. Todos ellos están limpios y bien restaurados gracias al interés del párroco y de los feligreses. El retablo mayor, churrigueresco, fue realizado por el villafranquino Pedro Núñez de Losada de 1672 a 1674 costó 700 ducados. Se doraría a mediados del siglo XVIII por el maestro Cayetano Cantes.


4. Puente de los Peregrinos

El Puente Romano o Puente de los Peregrinos se encuentra al este de la localidad, por él llegan a la calle Real y a Molinaseca los miles de peregrinos que por aquí pasan camino de Santiago. Puente de sillería con siete bóvedas de luces, de las cuales las tres primeras, con arcos de medio punto pertenecen a un puente más antiguo y se encuentran semienterradas.

Los otros cuatro arcos poseen bóvedas de medio cañón y peraltadas -hoy modificadas-. Los pretiles son de mortero y el pavimento de cantos rodados. Se atribuye su origen a la época romana, como parte de la vía que seguía desde Ponferrada hasta Foncebadón, testimonio de la cual serían las tres bóvedas más antiguas.

Puente de los Peregrinos. Está también íntimamente unido al nacimiento de la Villa de Molinaseca y asociado a la ruta del Camino de Santiago Francés -ruta jacobea más transitada, y más, al acercarnos a Santiago, pues prácticamente todas las rutas que recorren España confluyen en un lugar u otro con esta-. Encontramos mención al mismo en varios documentos de los siglos XII y XIII. Durante su historia ha sufrido ampliaciones y restauraciones, en parte para ajustarlo a las variaciones del lecho de río, entre las más recientes, la que se llevó a cabo en el s. XVIII y la última en 1.980 realizada por la Dirección General de Arquitectura.


5. Santuario de Ntra. Sra. de las Angustias

Algunos autores mencionan la existencia en el siglo XI de una capilla en este mismo emplazamiento, lugar de devoción y de honda tradición en el Camino. Que ya había gran devoción a la Virgen, antes del Santuario actual, lo prueba la fundación de la Cofradía de Ntra. Sra. de las Angustias, fundada en 1561 y desaparecida en el siglo XX, a la que pertenecieron devotos de diferentes puntos de la Diócesis.

El santuario actual es el resultado de la reconstrucción interior y exterior llevada a cabo a finales del siglo XVII y principios del XVIII por devoción de don Antonio de Castro y Yebra, cura de esta Villa, y de su sobrino y sucesor D. Juan Antonio de la Vega y Castro, cuyos enterramientos de los años 1598 y 1727 están en el templo. Con ellos coincidió también la construcción de la iglesia parroquial de San Nicolás. 

Santuario de Ntra. Sra. de las Angustias. Sus pórticos laterales con arquería de medio punto servían para albergue y descanso de los peregrinos y de los segadores gallegos que iban a Castilla por este camino; al regreso de la siega, dejaban en el santuario sus hoces como ofrenda y agradecimiento a la Virgen, no sin antes haber arrancado con ellas una pequeña astilla de las puertas como preciada reliquia, por lo que hubo que forrar las maderas con chapas de hierro para evitar que el fervor de los devotos segadores y de los peregrinos las hicieran desaparecer.


6. Las Puentes de Malpaso

Se localizan al suroeste de Molinaseca, en la ruta que une esta localidad con Riego de Ambrós. Fueron construidas en la época romana para salvar el arroyo Pequeño y el arroyo Grande, ambos tributarios del río Meruelo y toman su nombre de los mismos arroyos.

La Puente Pequeña se localiza a unos 2.300 m de Molinaseca, presenta un arco apuntado y una luz de 8,60 m. La Puente Grande se localiza a unos 2.700 m de Molinaseca, está constituida por un arco de medio punto con una luz de 9,85 m. Ambas están construidas sobre roca, con bóvedas de cañón de mampostería rejuntada con mortero.

Según biografía de Mañanes Pérez, las Puentes de Malpaso comunicarían la Vía Augusta a través de Lombillo, Valdueza y Ferradillo con las antiguas explotaciones auríferas de Las Médulas.

Las Puentes de Malpaso. Según biografía de Mañanes Pérez, las Puentes de Malpaso comunicarían la Vía Augusta a través de Lombillo, Valdueza y Ferradillo con las antiguas explotaciones auríferas de Las Médulas. Para acceder a las mismas se toma una senda turística desde la Iglesia de San Nicolás de Bari de Molinaseca, perfectamente señalizada.


7. Casa Nobiliaria de Cangas y Pambley

Conjunto compuesto por casa nobiliaria unida a otra menor mediante pasaje elevado. La edificación principal se construye en mampostería de pizarra vista, con las esquinas enmarcadas en piedra, tanto en la planta inferior como en las fachadas exteriores.

Casa nobiliaria Cangas y Pambley. En la fachada que da a la Calle Real, la edificación principal presenta varios escudos declarados BIC (Bien de Interés Cultural) con las armas de la familia Cangas-Pambley. Coronados por casco, los bordes presentan motivos distintos, destacando en uno de ellos una cara humana bajo casco. Entre las figuras que se repiten cabe destacar: - El árbol: símbolo de antigua nobleza. - El caballero: símbolo también de nobleza. - La torre: habla de la generosidad con la que el caballero ofrece servicio a la patria y al rey. - León: encarna el espíritu generoso, guerrero, la vigilancia, el dominio y la soberanía. - El río: representa al caballero erudito y afortunado.


8. Otros lugares con encanto

Plaza del Rollo. Plaza asfaltada y empedrada rodeada de casas típicas tradicionales, donde se encontraba la antigua audiencia. En ella se encuentran ubicados dos bonitos bancos de forja, uno al comienzo de la plaza y otro enfrente de éste, al final de la misma.


Plaza García Rey. Toma su nombre del Comandante de Infantería y profesor de la Academia de Toledo, García Rey. Antiguamente había en esta plaza dos hornos comunales y en la actualidad se ubica el actual Ayuntamiento. El suelo de la misma es de adoquines. Hay una pequeña fuente de nuevo cuño y dos pisos de altura.


Plaza del Santo Cristo. Plaza empedrada y asfaltada donde se ubica el Crucero del Santo Cristo, que da nombre a la plaza. Si tomamos como referencia el tránsito jacobeo, se encuentra a la salida del pueblo, al final de la calle Real.


Fuentes de Molinaseca. En Molinaseca podemos ubicar varias fuentes: En la foto Fuente del Sapo La primera, una fuente pública ubicada, al final de la Calle Las Estapias -una vez rebasada la subida-, al lado de un muro perteneciente a un grupo de viviendas unifamiliares


Valle del Meruelo. El Valle del Meruelo constituye la entrada natural del Camino de Santiago en el Bierzo. Tiene una marcada forma en "V" especialmente profundo entre las localidades de Riego de Ambrós y Molinaseca, que se abre al entrar en Molinaseca discurriendo bajo el puente medieval de siete arcos. El río Meruelo constituye, en su curso medio, el eje hidrológico del municipio. Este río recoge las aguas de arroyos y regatos como Valdecarrizo, la Viñuela o Santa Clara y hasta su desembocadura en el río Boeza, recorre un angosto valle, cuya profundidad es más marcada entre las poblaciones de Molinaseca y Riego de Ambrós.


GASTRONOMÍA



Por último, hacer referencia a la excelente calidad de los productos que se elaboran y cultivan en el municipio de Molinacesa, todos ellos con sello de calidad: el Vino D.O. Bierzo con sus vinos tintos mencía y blancos godello, la Cecina, el Botillo, la Castaña, el Pimiento, la Manzana reineta y la Pera conferencia.

El contundente Botillo, típico cocido berciano


Más información: 

Ayuntamiento de Molinaseca Oficina de Turismo  630 25 95 96  turismodemolinaseca@gmail.com  www.molinaseca.es


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