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TURISMO. Escapada a Baños de la Encina (Jaén)

 

Panorámica de la localidad jienense de Baños de la Encina./Kordas

Baños de la Encina es un pueblo pintoresco con casas de piedra bien labrada, una iglesia imponente y uno de los más notables y antiguos castillos de Europa, declarado Monumento Nacional, un hermoso recinto de forma elíptica, con sus estilizados torreones de tapial coronados de almenas y bastante agrupados, a la manera califal: catorce torreones y el estrambote de la Almena Gorda, casi un soneto de piedra que desafía los siglos.

El nombre de Baños viene de la riqueza acuífera de su subsuelo, con fuentes naturales y múltiples pozos, y de la Encina, por la tradición que cuenta que la Virgen se apareció sobre una encina.

El pueblo tiene bellas casas solariegas. Su casco antiguo, considerado Bien de Interés Cultural, se convierte en un punto destacado donde confluyen varias rutas culturales como, por ejemplo, la Ruta de los Nazaríes, la Ruta de los Castillos y Batallas y la Ruta del Legado Andalusí, debido a su patrimonio monumental y a sus yacimientos arqueológicos.

Caserío típico de Baños de la Encina



UN POCO DE HISTORIA

Ya ocupada desde la Prehistoria, con una geología llena de covachas naturales, grietas, barrancos, abrigos fue aprovechada para dejar la huella de los antiguos pobladores por medio de pinturas rupestres. La Edad del Bronce es una de las épocas más sobresalientes en la zona, que coincide con el desarrollo de la Cultura Argárica. La estructura territorial se organiza en torno a tres grandes poblados:

- La Verónica, con funciones de control de toda la cuenca

- Peñalosa, destinado al control de las rutas interiores del valle

- Cerro de la Obra, para el control de acceso y salida de esta cuenca, canalizando la distribución de productos hacia la cuenca baja.

Sin embargo, hay un segundo grupo de asentamientos, fortificados y con carácter estratégico, que estarían dirigidos al control de vías interiores, minas y afloramientos metalúrgicos

La ocupación romana nos muestra el desarrollo de una villa, en el que las zonas rústicas y urbanas aparecen diferenciadas, con elementos residenciales como un conjunto termal o una necrópolis de inhumación. Fue sufriendo remodelaciones, produciéndose su expansión, que continuó hasta el siglo V. A partir de este siglo se abandonó, y no volvió a ser ocupado hasta el siglo XV.


QUÉ VER

El Castillo

En el arco morisco que resguarda la puerta de la fortaleza, también llamada de Burgalimar, está la lápida fundacional: el castillo se construyó en el año 968. La historia dejó escrito que la fortaleza fue mandada construir por el hijo de Abd al-Rahman III, que se autoproclamó califa a mediados del siglo X. Su hijo fue el sabio y refinado Al-Hakam II, al que la leyenda le atribuye la posesión de una biblioteca de más de cuatrocientos mil volúmenes, atesorados a lo largo de años y cuidados por una corte de escribas y cultas esposas.

Formó parte de una cadena de fortalezas que unían Córdoba y Toledo, e incluso más allá, con la cabecera del Duero, con el castillo de Gormaz, la plaza fuerte avanzada desde la que los califas de Córdoba y en especial Almanzor, lanzaban sus expediciones de saqueo, casi anuales, contra los reinos cristianos.


Castillo de Burgalimar en Baños de la Encina./Soyignatius


El califa Al-Hakam heredó uno de los reinos más prósperos del Mediterráneo. Para fortalecer sus fronteras mandó construir el castillo de Bury al-Hamma. Cuentan las crónicas que en su construcción los alarifes que lo levantaron cubrieron sus muros de cal. El castillo de Baños fue blanco como la leche, y no pétreo y azafranado como hoy lo contemplamos.

Eran los tiempos del esplendor musulmán. Cuando los cristianos conquistaron estas tierras levantaron la Almena Gorda, como se conoce a una gran torre del homenaje, de mampostería, que engloba uno de los torreones islámicos.

Desde su terraza se domina el paisaje de Sierra Morena, el pueblo a vista de pájaro y, a media distancia, un costurón en la tierra al otro lado del valle, una mina prehistórica a cielo abierto.

En el año 1225 Fernando III de Castilla tomó posesión de la villa, que se convirtió, por su estratégica situación entre la Meseta y Andalucía, en una importante vía de comunicación. Durante el siglo XV fue escenario de enfrentamientos entre el Conde Iranzo y los maestres de las Ordenes de Calatrava y Santiago.

El castillo milenario de Baños de la Encina es uno de los monumentos más valiosos de Andalucía. Desde sus almenas, apenas maltratadas por el paso de los siglos, se divisan los campos olivareros del alto Guadalquivir y los cerros de Sierra Morena, con el embalse del Rumblar a sus pies.


La Iglesia de San Mateo

La iglesia parroquial de San Mateo es del siglo XV y de estilo gótico. Mandada construir por el rey Fernando III, tiene dos puertas de acceso importantes, la principal conocida como Puerta del Perdón, de estilo manierista con dos escudos encima de la misma, y la puerta lateral de estilo gótico mudéjar, conocida como Puerta del Sol.

Destaca la torre campanario con acabados renacentistas, cuya construcción se inició con una base circular, pero que al poco de se transformó en un prisma octogonal. Al campanario se sube por una bonita escalera de caracol.

La iglesia tiene una sola nave con 45 metros de longitud y 20 de altura, con un magnífico retablo obra de Francisco de Palma, el cual se hizo después de la Guerra Civil Española, ya que el anterior quedo destruido.

Iglesia de San Mateo en Baños de la Encina (Jaén)


La ermita del Cristo del Llano

Su sobriedad externa contrasta con la profusa decoración interior barroca. Esta bonita ermita fue construida a finales del siglo XVII en la zona alta del pueblo, sobre un antiguo descansadero de ganado. El edificio muestra una nave con planta de cruz latina, la cual está decorada con pinturas que aluden a los textos del Evangelio.

Lo más importante y espectacular lo vas a encontrar en el interior, con un camarín barroco rococó realmente espectacular, del que dicen que es uno de los más bellos de Andalucía. El retablo comunica directamente con el camarín-torre que se encuentra abierto a la nave principal por un arco desde el que se ve todo el interior de la ermita.

Ya dentro del camarín encontrarás la imagen en la cruz del Cristo de Jesús del Llano, que es el patrón de Baños de la Encina.


Ermita del Cristo del Llano en Baños de la Encina en Jaén. Camarín de la Ermita del Cristo del Llano en Baños de la Encina


La imagen está rodeada de una impresionante y exuberante ornamentación de yeserías policromadas, casi 3.000 motivos dicen que hay en este camarín.

No hay ni un hueco libre, todo está lleno de motivos vegetales, volutas, ángeles, bustos de la virgen y santos, así como ojos de buey con vidrieras reales o simuladas, y espejos para que se refleje la luz y de mas grandiosidad al espacio.

Se desconoce el autor, aunque se atribuye a escultores de la escuela barroca de Lucena y Priego de Córdoba. La escalera que sale de la sacristía y la puerta de acceso al camarín de estilo neo-mudéjar, es la original del siglo XVIII, la cual está labrada en madera y tiene motivos geométricos con pequeños espejos incrustados.


Otros atractivos urbanos

El itinerario por el municipio jienense, asimismo, permite descubrir otros edificios significativos como el Ayuntamiento, del siglo XVI y fachada de sillería, o destacados edificios como el Palacio de los Molina de la Cerda, el Palacio de los Priores o la Casa de los Delgado de Castilla.

Casa Consistorial de Baños de la Encina. Este edificio en la actualidad alberga al Ayuntamiento de Baños de la Encina y se construyó en el siglo XVI. En esta fachada destaca la entrada con un arco de medio punto y un balcón con techado con vigas de madera en la parte superior.


Casa Palacio de los Molina de la Cerda en Baños de la Encina. Esta casa fue construida en 1724 y perteneció a una familia de gran poder adquisitivo, que perteneciera a la Santa Inquisición, como se ve en el elemento heráldico que hay en la ventana superior. La fachada es muy sobria, pero la puerta esta adintelada y tiene a los lados dos columnas toscanas sobre un pedestal. Esta es la casa que más representa el esplendor de Baños de la Encina en esta época.


Casa Torreón de los Dávalos. Una casa que pertenecía a la antigua muralla. En la actualidad, se puede observar a través de la plaza del Rosario, calle Trinidad y San Mateo junto a la Iglesia, teniendo tres fachadas


CERCA DE BAÑOS

El entorno natural de Baños es otro de sus grandes atractivos de visita, ya que parte de su término municipal se encuentra incluido dentro del Parque Natural de la Sierra de Andújar y sus rutas por la naturaleza .


Baños de la Encina se encuentra en el territorio de Sierra Morena, por lo que la naturaleza de su entorno es otro de sus atractivos. Destacamos el embalse del Rumblar muy próximo a la localidad y en el que puedes realizar actividades, como pesca, kayak o bañarte en una zona conocida como playa de tamujoso.


Vista general del yacimiento de Peñalosa

Para los amantes de la Prehistoria, en la Cueva de la Moneda se concentran pinturas rupestres. La mina de El Centenillo  fue explotada ya en tiempos de los romanos.

GASTRONOMÍA

La cocina tradicional de Baños de la Encina se ha convertido en uno de los principales atractivos de esta localidad. Se trata de una cocina muy vinculada a los recursos proporcionados por la tierra y condicionada por las actividades tradicionales de los bañuscos (agricultura, ganadería y caza), caracterizada por la intensa utilización de hierbas aromáticas, carne de monte y verduras.

Cucharro: se trata de un 'moño de pan' al que se le extrae la miga, llamada "sopa", con la punta de la navaja, llenando el "hoyo" con bastante aceite de oliva virgen, un poco de sal,  y, el 'churre' de un tomate maduro estrujado. Si se quiere, un ajo restregado. Hecho esto, se vuelve a colocar la 'sopa' en el "hoyo" ya relleno y se irá cortando el “moño de pan” con la navaja para ir degustándolo, bien con un trozo de bacalao, una sardina arenque o un buen 'tocino entreverao', acompañado de unas ricas 'aceitunas machacás'.

Cucharro Bañusco


Venado a la bañusca: plato cocinado con carne de ciervo, verduras, hierbas aromáticas y vino, Se trocea la carne en pequeños trozos y se macera añadiéndole una mareada de verduras, hierbas aromáticas y vino. Una vez que la carne ha tomado sabor de la mareada, se aparta de la maceración y se sofríe, añadiéndole cebolla, pimiento verde, ajos, piel de naranja y orégano. Se añade el vino y el agua dejándola cocer hasta que esté tierna.

Rollo bañuelo: plato típico de la romería de la Virgen de la Encina; masa de carne picada y amasada con pan rallado, que se rellena de jamón, tocino y huevo duro. Una vez hecho el rollo con estos ingredientes, se pasa por la sartén para dorarlo y finalmente se deja cocer en agua con vino.

Conejo al jarón: conejo preparado sobre ascuas de jara. 

Migas serranas: se humedece el pan y en una sartén se fríen dientes de ajos a los que se añade el pan hasta que se tueste y se desmoronen. Las migas se suelen servir acompañadas de pimientos fritos, sardinas, torreznos, chorizos, uvas y melón.

Migas serranas jiennenses


Carne de monte en adobo: carne de venado, jabalí o gamo sofrita y conservada cocida en aceite de oliva

Surnarro: jamón seco elaborado con carne de venado. 

Ensalada de perdiz: ensalada elaborada con carne de perdiz muy picada, acompañada de lechuga, tomate, ajos, y laurel.

Liebre en salsilla bordonera, al tomillo o al jarón: liebre sofrita con mucho ajo, laurel, y vino blanco.

Habichuelas serranas: habichuelas que se sirven en crudo acompañadas de mucha grasa.

Andrajos con liebre: se prepara una masa con harina, agua y sal que se extiende hasta conseguir delgadas obleas. En la sartén se hace un sofrito de tomate, ajo, cebolla, pimiento verde y un poco de picante al que se añade carne de liebre. Se añade agua a la sartén y se deja hervir hasta que la carne esté tierna. Entonces, se añaden las obleas y se dejan hervir hasta que éstas se cuezan. Se sirven en la misma sartén.

Andrajos con liebre al estilo de Jaén


Perdiz con chocolate: se sofríe la perdiz, en aceite de oliva, y se fríe cebolla, ajos, zanahoria una vez frita la verdura, se cuece esta con agua vino y dos  cucharadas soperas de cacao en polvo, sal, tomillo y laurel. 

Hornazo de Resurrección: pan de aceite con un huevo cocido en el centro.

Sobá: gran torta de aceite, crujiente y muy exquisita.

Gachas santeras: se elaboran con harina tostada, pan, leche, canela, azúcar, aceite de oliva y matalahúva o anís. Se fríen los trozos de pan, aprovechando el aceite (una vez retirado el pan) para añadir el resto de ingredientes y formar una pasta. Cuando haya espesado se coloca encima el pan frito (picatostes) y se espolvorea con azúcar y canela. Son típicas en la festividad de Los Santos.

Gachas santeras al estilo de Jaén


Postres típicos de la localidad son las magdalenas, pestiños, los borrachuelos y los mantecados mixtos, de aceite y manteca. Todo regado con un buen vino bañusco.


VISITAS GUIADAS en Baños de la Encina

De cara a tu visita, en la Oficina de Turismo (avda. José Luis Messi s/n, Centro de interpretación Torreón del Recuerdo) te puedes apuntar a las visitas guiadas de Baños de la Encina, para lo que tienes que reservar en el teléfono 953 613 338 y por email: turismo@bdelaencina.com


CÓMO LLEGAR a Baños de la Encina

Si vienes desde Madrid, Baños de la Encina lo divisarás a la derecha poco antes de llegar a Bailén, y se encuentra a 53 kilómetros al norte de Jaén, cerca de destacados pueblos como Úbeda y Baeza.


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