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NUTRICIÓN. El cacao natural, un alimento saludable y poco apreciado

 


El cacao natural es un alimento ideal para la alimentación diaria, especialmente de los niños y adolescentes, ya que, gracias a su elevado contenido en polifenoles, ayuda a mejorar la memoria, la concentración y la capacidad de aprendizaje.

Los polifenoles son compuestos naturales con propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y vasodilatadoras, que son beneficiosas para nuestra salud. Además, estos compuestos aportan más de 50 nutrientes, siendo una gran fuente de energía de origen vegetal, fibra, vitaminas y minerales.

El cacao contiene de 10 a 50mg de polifenoles por gramo, una cantidad superior a la que contienen otros alimentos como el té o los arándanos, considerados grandes antioxidantes. Además, un tipo concreto de polifenoles, los flavonoides, son los responsables del sabor amargo que lo hacen tan especial.


PROPIEDADES DEL CACAO NATURAL

Debido a sus propiedades únicas, el cacao natural se utilizó durante siglos como energizante y como tónico general para protegerse contra enfermedades. Veamos algunas de sus propiedades:

- Alto valor nutritivo. Contiene vitaminas del grupo B y es rico en minerales como el cobre, el manganeso y el magnesio.

- Rico en antioxidantes.

- Reduce la tensión arterial en personas hipertensas debido a su poder dilatador de las arterias.

- Reduce el colesterol malo, o LDL, responsable de la arterioesclerosis, un estrechamiento progresivo de las arterias por la acumulación de colesterol, plaquetas y otras sustancias que generan rigidez y obstruyen el paso de la sangre.

Diferentes estudios epidemiológicos advierten que el consumo regular de cacao reduce la mortalidad global, pero especialmente la de origen cardiovascular y la incidencia de complicaciones como el infarto de miocardio y el accidente vascular cerebral. Para tal fin, la mayoría de los estudios realizados aconseja una ingesta media de entre 30 y 60 gramos al día (una dos tazas diarias).

 


 

- Estimula producción de óxido nítrico en las arterias, lo que ayuda a dilatar los vasos sanguíneos y, por tanto, mejora la circulación.

- Controla el sobrepeso. El cacao desgrasado destaca por su elevado contenido en fibra (35%) que ayuda a mantener la regularidad intestinal y tiene un efecto saciante para controlar el peso.

- Favorece la memoria esporádica y la atención. Este tipo de memoria es la que permite a los niños y adolescentes aprender de las experiencias.

Según diversos estudios, los efectos derivados de la ingesta de cacao natural son máximos si se toman alrededor de las 2 horas previas a realizar una actividad que requiera atención o concentración, como lo es el aprendizaje de cualquier materia. Por este motivo, se recomienda su consumo antes de ir al colegio o al instituto para favorecer estas actividades.

- Mejora el estado de ánimo. Sus flavonoides mejoran el humor, combaten la depresión y protegen la actividad cognitiva.

- Reduce el riesgo de padecer diabetes, ya que ayuda a mejorar la resistencia a la insulina y el metabolismo de la glucosa.

- Estimula las defensas.

- Protege la piel frente a los rayos ultravioletas. De esta manera, puede ser un buen aliado para mejorar la textura de la piel, densidad, grosor y resistencia ante las arrugas.

- Las dietas con cacao ayudan a controlar la progresión de la periodontitis y, gracias a su contenido en taninos, este alimento tiene efectos protectores frente a la placa dental.

- Ayuda a prevenir la formación de litiasis renales en el riñón. Sus flavonoides facilitan la dilatación de arterias y regulan el aporte de oxígeno y de nutrientes. Al tener teobromina, contribuye a la prevención de la formación de piedras en el riñón.

Es recomendable el empleo de cacao natural antes que el alcalinizado, ya que es el que conserva todas sus propiedades; de color marrón claro, hace grumos cuando se mezcla con cualquier líquido.

El cacao aporta variedad a nuestra alimentación a la vez que la enriquece. Los podemos incluir fácilmente en nuestra dieta con batidos refrescantes y energéticos, postres o como los conocidos “smoothies”.




FALSOS MITOS SOBRE EL CACAO

1. El cacao engorda

Falso. Diversos estudios científicos indican que la ingesta de cacao podría incluso prevenir la obesidad derivada del consumo de dietas ricas en grasa. El cacao, y en concreto sus flavonoides, podrían regular el metabolismo lipídico en el hígado y en el tejido adiposo. También, se ha observado que el consumo de cacao favorece la saciedad, por lo que podría evitar el picoteo entre comidas. Además, el cacao es especialmente rico en fibra alimentaria.

2. El cacao produce acné

Falso. No existen evidencias científicas que relacionen el consumo de alimentos en general, y del cacao en particular, con la aparición del acné. El acné se debe sobre todo a desequilibrios hormonales, frecuentes en la adolescencia, y/o a factores genéticos.

La relación entre la dieta y el acné empezó a descartarse a partir de los años 70, cuando un estudio clínico demostró que no había diferencia en las lesiones de acné de un grupo de pacientes al que se le suministró barras de chocolate, en relación con el grupo al que se dio placebo. Es más, la manteca de cacao es un principio ampliamente usado en cosmética por sus propiedades emolientes y nutritivas.

Combinado con leche, el cacao natural es una excelente fuente de nutrientes en el desayuno. Además, este primer vaso de leche aporta el 30% de la cantidad diaria de calcio recomendada

Tampoco existen evidencias hasta la fecha de que el consumo de cacao produzca reacciones alérgicas. Si en algún caso se ha relacionado, podría ser más bien por algún ingrediente ingerido al mismo tiempo que el cacao (por ejemplo, frutos secos, huevo o leche).

3. El cacao produce caries

Falso. El cacao natural no es un alimento con un elevado potencial cariogénico. Recientes investigaciones han demostrado que incluso podría tener protectores contra la caries, gracias a los flavonoides que contiene, ya que estos compuestos naturales pueden inhibir la formación de la placa dental y la proliferación de microorganismos perjudiciales para la salud bucal.

En cualquier caso, el factor más importante para reducir la caries es una buena higiene bucal con un dentífrico con flúor.




4. El cacao aumenta el colesterol

Falso. Los solubles de cacao se elaboran con cacao desgrasado, por lo que su contenido en grasa es muy bajo y no contiene colesterol ya que es un alimento 100% vegetal. Las características de la grasa presente en el caco (lo que se llama manteca de cacao) son muy interesantes desde un punto de vista de la salud, ya que el ácido graso predominante es el ácido esteárico, un ácido graso saturado que no contribuye a aumentar el colesterol en la sangre.

5. El cacao produce excitación nerviosa

Falso. El cacao contiene cantidades muy bajas de cafeína. Una taza de cacao soluble aportaría 0,01 mg de cafeína, muy lejos de los 40-50 mg que aporta una taza de café.

6. El cacao es adictivo

Falso. Lo que es adictivo es el azúcar que contiene. Por ello, es aconsejable comer chocolate negro con una mínima cantidad de azúcar.




MUY APRECIADO EN LAS CULTURAS MESOAMERICANAS

El cultivo, consumo y uso cultural del cacao fueron extensos en Mesoamérica, donde el árbol del cacao es nativo.

No está claro exactamente cuándo apareció el cacao o quién lo inventó. Se han descubierto vasijas olmecas de alrededor del 1500 a.C. con trazas de teobromina, un compuesto estimulante que se encuentra en el chocolate y el té. Se cree que los olmecas usaban el cacao para crear una bebida ceremonial. Sin embargo, dado que no mantuvieron un historial escrito, las opiniones difieren sobre si usaron granos de cacao en sus brebajes o solo la pulpa de la mazorca de cacao.

Sin duda, los olmecas transmitieron su conocimiento del cacao a los mayas centroamericanos, quienes no solo consumían chocolate, sino que lo veneraban. La historia escrita maya menciona que las bebidas de chocolate se utilizan en celebraciones y para finalizar transacciones importantes. A pesar de la importancia del chocolate en la cultura maya, no estaba reservado para los ricos y poderosos, sino que estaba disponible para casi todos. En muchos hogares mayas, el chocolate se disfrutaba con cada comida. El chocolate maya era espeso y espumoso y, a menudo, se combinaba con chiles, miel o agua.


Una mujer azteca genera espuma al verter chocolate de un recipiente a otro en el Codex Tudela


Los aztecas llevaron la admiración por el chocolate a otro nivel. Creían que sus dioses les habían dado el cacao. Al igual que los mayas, disfrutaban del toque con cafeína de las bebidas de chocolate con especias, calientes o frías, en envases ornamentados, pero también usaban los granos de cacao como moneda para comprar alimentos y otros bienes. En la cultura azteca, los granos de cacao se consideraban más valiosos que el oro.

El chocolate azteca era principalmente una extravagancia de la clase alta, aunque las clases bajas lo disfrutaban ocasionalmente en bodas u otras celebraciones. Quizás el amante azteca más famoso del chocolate fue el poderoso gobernante azteca Moctezuma II, quien supuestamente bebía galones de chocolate todos los días para obtener energía y como afrodisíaco. También se dice que reservó algunos de sus granos de cacao para sus militares

Fuente: Instituto Profesional de Estudios de la Salud


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