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TURISMO. Escapada a Ampudia (Palencia)

 


Ampudia es una bonita localidad en la comarca de Tierra de Campos, a escasos 21 kilómetros de Palencia. Fue declarada Conjunto Histórico Artístico en 1965. Cuenta con muchos atractivos para el viajero, entre ellos una fortaleza que puede presumir de ser la mejor conservada de toda la provincia, y un casco urbano que merece la pena recorrer detenidamente. La visita a Ampudia te sorprenderá desde su calle Mayor con soportales sobre pie de madera y típicas casonas castellanas.



Calles porticadas del centro histórico de Ampudia. Las calles más importantes son Corredera y Ontiveros, que conservan sus soportales apoyados en troncos de árbol o columnas de piedra, aunque se han datado columnas del siglo XII y XIII.


UN POCO DE HISTORIA

No se sabe a ciencia cierta cuáles son sus orígenes. Se han hallado restos arqueológicos en las cercanías del término municipal que atestiguan la presencia de un poblamiento temprano en la zona. Los más antiguos se remontan a la Edad del Bronce y han sido datados como pertenecientes a la cultura de Cogotas I (cultura que caracteriza el Bronce Medio y Final, del 1.700 al 750 BC,  del centro de la Península Ibérica). También hay restos de la I Edad del Hierro, aunque su localización no parece tener demasiada relación con el emplazamiento actual del pueblo. Sin embargo la mayoría de los historiadores sitúan su fundación hacia el siglo II ó I a.C., cuando los conquistadores romanos poblaron estas tierras en su campaña contra los vacceos. 

Los romanos se asentaron aquí, otorgando su configuración inicial al núcleo y dándole el nombre de Fons Púdica, que ha derivado en el actual Ampudia.

 

Villa romana del Picón de Castrillo en Ampudia. 


Las primeras referencias escritas, aparecen en el siglo IX, y pertenecen a un monje benedictino sevillano llamado Hauberto. De ser cierto lo que en ellas se dice, Ampudia tenía ya una cierta entidad en el siglo II d.C. y en el siglo VI era ciudad y sede episcopal con Iglesia Catedral. Lo que podemos dar por seguro, al menos por testimonio oral y escrito, es que Ampudia gozó de una época de esplendor anterior a la invasión musulmana. El lugar, probablemente abandonado ante el empuje musulmán, se repoblaría en fechas tempranas una vez iniciada la Reconquista.

En el siglo XV, la Villa pasó a pertenecer a Don Pedro García de Herrera, Mariscal de Castilla, consolidándose así el régimen feudal.

El siglo XVI, fue sin duda la época de mayor esplendor. La agricultura del viñedo y la artesanía del hilado y tejido de la lana, alcanzaron su mayor auge, floreciendo también las actividades artísticas. El que entonces era Señor de Ampudia, Don Pedro de Ayala y Rojas, Conde de Salvatierra, intentó ganarse el favor real de Carlos V, pero al no conseguirlo se adhirió al movimiento de las Comunidades, dando lugar al hecho de armas conocido como la batalla de Ampudia.

Hay que destacar también la figura del Duque de Lerma, Señor de Ampudia en el siglo XVII. El Duque, valido del rey Felipe III, obtuvo del monarca todo cuanto se propuso y a pesar de su tiranía con respecto al pueblo, consiguió grandes logros para la Villa, tales como:

- Concesión de mercado franco todos los viernes del año y la feria franca del 8 al 15 de septiembre.

- Traslado de la Colegiata de Husillos a Ampudia.

- Fundación del Convento de San Francisco, que llegó a tener cátedra de latín.

Pero el Duque perdió el favor real y poco a poco las fiestas y visitas al castillo fueron terminando. Los sucesivos herederos y Señores de Ampudia, a menudo aparecían por allí de forma fugaz, comenzando un proceso de decadencia y abandono.



QUÉ VER

- El Castillo. Una de las fortalezas más elegantes de toda la región, que fue declarado Monumento Nacional en 1931. Sus muros fueron testigos de la presencia de personajes de la talla de Carlos V y Felipe III. La edificación se caracteriza por tener una planta trapezoidal, posee torreones en los ángulos, correspondiendo el del sudoeste a la Torre del Homenaje, y foso salvado mediante puente levadizo. Está rodeado por un muro de barbacana con torres cilíndricas. La fachada está decorada con dos escaraguaitas o garitas ornamentales y en la puerta principal cuelga el escudo del Duque de Lerma. El Patio de Armas tiene tres pandas porticadas de tres pisos con arquería escarzana, siendo el piso superior de más exiguas proporciones.

Entre los Señores que han poseído el castillo cabría destacar al Conde de Salvatierra, D. Pedro de Ayala, que abrazó la causa comunera dando lugar al hecho de armas conocido como la Batalla de Ampudia, entre los partidarios del emperador y las tropas acaudilladas por el obispo Acuña. Además podemos citar a D. Juan de Alburquerque (1280-1354), Duque de Lerma, la Casa Ducal de Alba y el Conde de La Granja. Y como huéspedes destacados del castillo mencionaremos a Dña. María de Molina, el Rey Fernando el Católico y Carlos V.


Distribución de salas dentro del Castillo – Imagen de la Fundación Eugenio Fontaneda


- Colegiata de San Miguel. Construida en el siglo XV con tres naves de bóveda de crucería estrellada y una torre de 63 metros, conocida como 'Novia de Campos' 'Giralda de Campos', o 'La Bella de Campos', con pilares, contrafuertes y rematada con pináculos. El templo presenta tres naves ojivales cubiertas con bóvedas de crucería estrelladas, la nave central apenas sobresale de las laterales y capilla mayor octogonal. La Capilla Mayor tiene arcos apuntados sobre pilares compuestos y arcos de medio punto sobre pilares octogonales en las naves. Obra del tercer cuarto del siglo XV, su construcción fue patrocinada por los señores del castillo, los Herrera y los Ayala, con forma ochavada podría estar destinada a capilla de enterramiento.

Enfrente de esta colegiata se observan los restos de lo que fue un convento franciscano que fundó el Duque de Lerma, un personaje omnipresente en la villa.


La Colegiata de San Miguel, es junto con el Castillo, uno de los edificios más emblemáticos del Municipio. Comenzó a construirse en el siglo XII, culminando en el XVI. De estilo gótico renacentista, se compone de un templo y una torre, conocida como la Giralda de Campos por su espectacular belleza. El templo se compone de tres naves de gran capacidad, adornadas con bóvedas de crucería y estrelladas. Junto a los retablos de estilo renacentista, plateresco y barroco, se pueden admirar las capillas de Santa Ana y San Ildefonso. Además, en su interior se alberga un magnífico órgano barroco, construido en 1779 por Tadeo Ortega, así como numerosas piezas de imaginería y relieve, donde percibimos la huella de autores tan importantes como Diego de Basoco, Pedro Martínez de la Colina, Esteban Jordán, Alejo de Bahía, Pedro Ortiz el Viejo, Vasco de la Zarza y seguidores de Gregorio Fernández y Vigarny. La hermosa torre, se compone de siete cuerpos separados por impostas y se asienta sobre una construcción románica. La construcción se completó entre 1541 y 1561, siendo su artífice Juan Escalante y trabajando en el remate Gaspar de Solórzano. Alcanza los 63 metros de altura


- Museo de Arte Sacro. En lo que fue la iglesia de San Francisco,  fundado en el siglo XVII por el Duque de Lerma, valido del rey Felipe III, se encuentra el Museo de Arte Sacro con una interesante colección de vestimenta litúrgica, misales y piezas de orfebrería. De su construcción queda la Iglesia, del renacimiento tardío y decoración mudéjar. Hablamos de un museo de gran riqueza patrimonial en el que se pueden encontrar obras que van desde el siglo XII hasta el siglo XVIII.


Museo de Arte Sacro de Ampudia. Museo instalado en la iglesia del convento de San Francisco de Ampudia, distribuido en dos plantas presenta una gran riqueza patrimonial de la zona. Piezas escultóricas como el San Francisco de Tomás Sierra y un Cristo resucitado de Pedro de Ávila. Pinturas como La oración en el huerto y La Santa Cena, atribuida al Maestro de Paredes. Una importante colección de cantorales de los siglos XVII y XVIII en pergamino. Además de piezas de orfebrería que corresponde a los siglos XVI al XVIII, como cálices, arquetas, custodias o candelabros.


- Santuario de Nuestra Señora de Alconada. A tan solo 3 kilómetros de Ampudia, se encuentra el Santuario de Nuestra Señora de Alconada, construido sobre un templo románico del que aún se conservan algunos trazos. Tiene una sola nave en cruz latina y destaca el Altar Mayor, de estilo neoclásico en madera policromada imitando a mármol.

La construcción se sienta sobre un templo románico construido hacia el año 1219, cuyos restos perduran en la fachada norte. En el archivo parroquial se conservan los "Acuerdos y Actas Capitulares" que relatan el proceso histórico que se siguió para la edificación del santuario. Las obras comenzaron en 1713. La Patrona se trajo a la Villa y fue colocada en el Altar Mayor de la Iglesia, donde permaneció hasta 1747, año en que fue devuelta al Santuario. 


El Santuario dedicado a la patrona, la Virgen de Alconada, se encuentra situado a tres kilómetros del pueblo, en el lugar donde según cuenta la leyenda, la Virgen se apareció al pastor Marcos. El Altar Mayor, es neoclásico, de madera policromada imitando a mármol. En la parte central está el trono de Nuestra Señora formado por arco de piedra de sillería.


OTROS VALORES A CONSIDERAR

Pósito Real. Otro elemento importante, sobre todo en el pasado, es el edificio del Pósito Real. Era un almacén de grano que casi funcionaba como “banco” para proveer de grano a los agricultores que lo necesitaban. La institución es del siglo XIV, si bien el edificio de Ampudia podría ser del siglo XVI. En estos lugares se forjaron expresiones como la de “pagar con creces“, para indicar un cierto interés para devolver el préstamo.


Ermita de Santiago. Del siglo XVII y XVII está junto al castillo y rodeada de bodegas subterráneas particulares, pues estamos en la Denominación de Origen de Cigales. En su interior hay un retablo barroco de inicios del siglo XVIII.



Arquitectura campestre. Son chozos y palomares que abundan en toda esta tierra de campos. Unos servían de refugios a los pastores en medio del campo, y los otros son construcciones que vienen de época romana para la cría de pichones y palomas. En el entorno de Ampudia hay muchas de estas construcciones, en diferentes estados de conservación y aunque no son, en general visitables, se ven desde la propia carretera.


GASTRONOMÍA

Uno de los puntos fuertes en esta escapada por tierras de Palencia es la gastronomía local. Atención especial a la Lenteja Pardina con D. O. P. Tierra de Campos, que deriva en platos contundentes y reconfortantes en invierno a los que acompaña la deliciosa sopa de ajo de la zona.

La Lenteja Pardina con D. O. P. Tierra de Campos


El plato típico es el lechazo churro, pero no desmerecen los productos de matanza con chorizos, jamones y tocinos o los platos de caza como los guisos de perdices o codornices. El dulce no te va a falta en forma de picones o rosquillas y los deliciosos "panes de mosto".


En las tabernas se ofrecen tapas y raciones variadas. Armonizables con vinos de la zona, donde destacan los rosados de Cigales, pues estamos en esta zona, aunque con algunas cuantas referencias más. Mención especial para los torreznos.





Oficina de Turismo: 979 768 307 oficinadeturismo@ampudia.es ; 
turismo.ayto@ampudia.es

Fuentes: www.ampudia.es ;  www.turismocastillayleon.com ; www.turismoenpalencia.com ; www.terranostrum.es ; www.palenciaturismo.es

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