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TURISMO. Ruta de los castillos de La Rioja

 


La Rioja es buena tierra de castillos. Tierra fronteriza primero entre cristianos y los moros de Zaragoza se pobló de fortalezas árabes. Posteriormente, los cristianos levantaron castillos a lo largo de los siglos IX y X para defender las tierras de Castilla y Álava de las aceifas musulmanas, como las sufridas en los años 934 y 953. Más tarde, la Rioja volvió a ser tierra fronteriza entre los Reinos de Castilla, Navarra y Aragón lo que propició nuevas reconstrucciones y edificaciones. Tampoco faltaron las construcciones palaciegas en la fase final de la Edad Media (siglo XV) para los ricos y poderosos miembros de la nobleza.

De todos ellos hemos hecho una selección de los más interesantes y en mejor estado de conservación, sin olvidarnos del recinto amurallado de Santo Domingo de la Calzada.



Castillo de Sajazarra

A finales del siglo XIII existió una primitiva torre que fue destruida en el siglo XV para construir el castillo. Un siglo después, siguió sufriendo remodelaciones y cambios. Fue un fuerte de enorme importancia. El castillo ha sido escenario de las distintas disputas entre los reinos de Navarra y Castilla. Su historia está unida a su localidad vecina Haro que, en 1430, pasó a manos castellanas. Su propietario, Pedro Fernández de Velasco, poseía, además, otros castillos como el de Cerezo, el de Ojacastro y el de Arnedo. Perteneció a los condes de Nieva y defendía la zona norte de la población y el camino de Haro a Miranda.


Castillo de Sajazarra

Es de planta rectangular, con ángulos reforzados con cubos huecos y un espolón defensivo en el este. Como elementos defensivos más destacados, posee matacanes y saeteras. La entrada también se encuentra enmarcada por dos cubos que sirven de ayuda para su defensa. La torre del homenaje se alza majestusa por encima del resto de la construcción. Se encuentra en el centro de la fortaleza, su planta es rectangular y posee en sus ángulos cuatro garitones de forma octogonal. Se compone de cuatro pisos. Se remata en una cornisa de matacanes y almenas de carácter defensivo. Todo ello le proporciona un aspecto singular.

El Castillo de Sajazarra data del siglo XV y ha sido escenario de numerosas disputas entre los reinos de Navarra y Castilla.

En la parte este del edificio, se encuentra un espolón. La puerta de entrada al edificio estaba rematada en un arco de estilo gótico. La torre del homenaje tiene una bóveda de cañón en su último piso. Parece que la fortaleza tuvo un foso que hoy se encuentra tapado. El edificio se fue dotando de diferentes elementos según se fue remodelando. Como todos estos edificios, el material utilizado es la piedra. Pero, con diferencia de otras construcciones, en el castillo de Sajazarra se labra la piedra en sillares perfectamente escuadrados y se utiliza la cal como material de unión entre unos sillares y otros. Esta técnica se hace más evidente en las partes más importantes del edificio.

El edificio se encuentra en un óptimo estado de conservación, ya que el propietario actual se ha encargado de proporcionarle la imagen que tuvo tiempo atrás. Estas labores de restauración han hecho que salgan a la luz nuevos restos de la etapa románica. Por su perfecto estado de conservación, se considera una de las maravillas artísticas de la provincia. En 1970 se llevó a cabo una importante restauración.

QUÉ VER EN SAJAZARRA

Sajazarra es un pueblo  de la Comarca de Haro, incluido dentro de la Asociación de los Pueblos Más Bonitos de España. Su principal atractivo son sus viñedos y bodegas. Pero en su casco antiguo, podemos encontrar diversos restos históricos que nos muestran la belleza e importancia de esta localidad en el pasado, tales como su imponente castillo y la Iglesia de la Asunción, de los siglos XII y XIII, de diversos estilos, aledaña al castillo. Su interior alberga una imagen de la Virgen de la Antigua.




Castillo de San Vicente de la Sonsierra

Es el típico castillo-fortaleza alzado sobre un cerro, viejo recuerdo del castillo roquero altomedieval, con función defensiva. Tiene planta arriñonada, en forma de semicírculo irregular adaptándose a la topografía del terreno. Consta de tres cinturones de murallas escalonados que configuran tres recintos: el albacar, el cortijo y el castillo en la cima. Si el castillo propiamente dicho se remonta al siglo XII, los otros dos recintos son bajomedievales de los siglos XIII y XIV.

El Castillo de San Vicente de la Sonsierra gozó de gran importancia por su ubicación en el valle del Ebro y junto a la frontera con Castilla.

El castillo de San Vicente se ubica en lo alto del cerro que domina el Ebro. En su día fue la fortaleza navarra de mayor envergadura construida cerca de este río, formando parte de la línea defensiva de Laguardia y Labastida. Se construyó a partir de 1170 o 1172 bajo la dirección de Ferrant Moro, por orden de Sancho el Sabio de Navarra que, en 1172, dio fuero a la villa, convirtiéndola en realenga. La solidez de sus muros y su posición ventajosa dominando el Ebro debían de hacerla inexpugnable.


Castillo-fortaleza de San Vicente de la Sonsierra

Perdió su interés militar a partir de 1512, año en que el Reino de Navarra se integró en Castilla, y en 1516 fue vendido por Pedro Girón, Conde de Ureña, a los Velasco.

QUÉ VER EN SAN VICENTE DE LA SONSIERRA

Su conjunto monumental está formado por el castillo-fortaleza y la iglesia parroquial gótica de Santa María, del siglo XVI que es monumento nacional. Está situada en lo más alto de la villa, sobre las ruinas del castillo. Cuenta con una sola nave y con extraordinario retablo mayor de Juan de Beaugrant. Vistas sobre el Ebro. Ermita de San Roque, siglo XVIII.

En los alrededores, la basílica románica de Santa María de la Piscina, siglo XI. Es una iglesia de una sola nave rematada en ábside semicircular, que fundó en 1088 el infante Ramiro.




Castillo de Davalillo

El castillo de Davalillo es un recinto militar medieval que se ubica en el término municipal de San Asensio en la comunidad autónoma de La Rioja en España. Es un castillo de estilo románico, se encuentra sobre un cerro que domina el valle del río Ebro a 5 km del núcleo urbano de San Asensio. A sus pies se encuentra la ermita de Nuestra Señora de Davalillo, que debió ser la iglesia del desaparecido poblado de Davalillo.

Desde el castillo se divisa la zona de la Sonsierra y buena parte de la Rioja Alta, siendo un lugar estratégico junto al castillo de Briones para proteger La Rioja de los ataques navarros que se podían producir con facilidad a través del puente fortificado de San Vicente de la Sonsierra.

Es probable que fuese construido durante el reinado de Alfonso VIII entre finales del siglo XII y comienzos del siglo XIII, para proteger Castilla de los ataques navarros que se producían a través del puente de San Vicente, al reivindicar esta última La Bureba, La Rioja y parte de las tierras de Soria, que habían pertenecido a su corona, pero que se encontraban en poder de los castellanos desde que fueron conquistadas por Alfonso VII. Lo seguro es que no fue construido antes de 1177, ya que no figura en la lista de castillos fronterizos de la zona, elaborada por Sancho VI.

Tradicionalmente se lleva a cabo una romería, la de la Virgen de Davalillo, en la que se sube hasta el Castillo de Davalillo

En 1367 aparece citado por primera vez, cuando Enrique de Trastámara pactaba con Carlos II de Navarra en Santa Cruz de Campezo que no debía dejar pasar por su territorio a Pedro I el Cruel ni al Príncipe Negro. A cambio Enrique entregaba al rey navarro varios castillos, entre ellos éste, el de La Guardia, el de San Vicente y el de Buradón.


Castillo de Davalillo, en la localidad riojana de San Asensio


En 1389 pertenecía a los Manrique. En el testamento de Pedro Manrique de Lara de 1440, dejaba a su hijo Diego Martín Manrique (primer conde de Treviño) la tenencia de los castillos de Davalillo y Bilibio y a la muerte de éste en 1458, pasarían a su segundo hijo también llamado Diego. La tenencia del castillo estuvo vinculada (aunque era propiedad real) a los Manrique, duques de Nájera, hasta al menos 1656, cuando murió Francisco María Monserrat, octavo duque de Nájera, pero desde 1465 los poblados de Davalillo y San Asensio fueron comprados por María Enríquez, de la familia Velasco, encontrándose estos enfrentados con los Manrique, lo que provocó disputas que como consecuencia llevaron al movimiento de población de Davalillo a San Asensio hasta la completa despoblación del primero.

QUÉ VER EN SAN ASENSIO

Además del castillo de Davalillo, San Asensio es “cuna del clarete” y por ello es obligada una visita a alguna de las bodegas del lugar (Lecea, Perica y González Puras). El 25 de julio se celebra la llamada “batalla del clarete”. 

También merece una visita la iglesia parroquial de La Ascensión; una construcción de sillería, con una nave de dos tramos, crucero y cabecera cuadrangular, cubierta con crucerías estrelladas con convados rectos. Comenzó a realizarse a finales del siglo XV. Su ejecución tiene dos etapas hasta 1520 en que se acabó casi todo el buque reutilizando materiales románicos. El interior está decorado con pinturas y esculturas de los siglos XVI. 

El Santuario-Monasterio de Santa María de la Estrella. En los alrededores de San Asensio, se cimentó sobre una antigua ermita construida a raíz de la aparición de una imagen de la Virgen María sobre una encina. El monasterio ese llamó en un principio de Nuestra Señora de Aritzeta (Encina) y posteriormente de la “Estrella” por tener la encina en la que aparición la Virgen este astro grabado en una de sus ramas.


Santuario-Monasterio de la Estrella


En el 1403 Juan de Guzmán, Obispo de Calahorra y La Calzada, entregó la custodia de la ermita y sus territorios a los frailes jerónimos de la Morcuera (Miranda de Ebro). A partir de la Bula del Papa Martín V (1419) se constituyó en monasterio.

En la actualidad son varias las dependencias que pueden ser visitadas: la Puerta de los Caballeros que era la puerta principal, el claustro gótico de 1430, la Fuente del Rey del siglo XVI, el santuario moderno de mediados del siglo XX, el salón de los peregrinos y el sarcófago de Arcediano.


Castillo de Aguas Mansas

El denominado castillo de Aguas Mansas es un magnífico castillo medieval en excelente estado de conservación ubicado en el término municipal de Agoncillo en La Rioja (España). Fue construido durante los siglos XIII y XIV. El escudo de la Casa de los Medrano con la Cruz de Calatrava aparece en la portada situada en su fachada oriental, signo de su señorío y propiedad histórica más reciente.

En la Crónica albeldense se habla de la conquista de un castillo musulmán en esta plaza por parte de Sancho Garcés, rey de Pamplona a principios del siglo X. Posteriormente en diversos documentos de los siglos XI y XII se hace referencia a una fortaleza denominada Aguas Mansas o Aguas Muertas y se pone en relieve la calidad de sus defensas. Tal vez por esa razón fue plaza codiciada y en 1191, Alfonso VIII llegó un acuerdo con Pedro y Gómez García sobre el señorío del castillo y sus tierras circundantes.

El Castillo de Agoncillo es uno de los ejemplos más importantes de arquitectura civil medieval en La Rioja.

En 1337 Rodrigo Alfonso de Medrano, ballestero de Alfonso XI, compró la villa y el castillo y comenzó a realizar diversas reformas que convirtieron a la fortaleza en un castillo muy al estilo del siglo XIV. En su testamento de 1345 dejó constancia de haber gastado mucho dinero en "...fazer el castillo e la villa". Durante las batallas entre Pedro el Cruel y Enrique de Trastámara, el castillo pasó a manos de Carlos II de Navarra, aunque por poco tiempo. En 1392 su dueño era Rodrigo Alfonso de Algoncillo (sic.) quien lo legó a su sobrino Diego López de Medrano y a su descendencia, los condes de Siruela quienes lo habitaron hasta el siglo XIX.


Castillo de Aguas Mansas en la localidad riojana de Agoncillo.

El conjunto monumental está actualmente ocupado por el Ayuntamiento, Biblioteca y otras dependencias municipales de la villa de Agoncillo y puede visitarse -siempre reservando las citadas dependencias- en los días y horarios laborables de esta administración.

QUÉ VER EN AGONCILLO

Además de visitar el castillo, Agoncillo nos ofrece su Museo Würth La Rioja donde se expone arte contemporáneo internacional de vanguardia de los siglos XX y XXI. También, la Iglesia parroquial Santa María la Blanca, del siglo XVIII, aunque su primera construcción en sillería data del siglo XVI. Tiene planta rectangular de tres tramos y distintas proporciones. En su interior destaca el retablo mayor del siglo XVI y una imagen del Ecce Homo de estilo manierista. Torre inclinada a los pies de la iglesia, obra de Capelastegui.


Castillo de Cornago

El primer Señor de Cornago fue el hermano del Papa Luna, Juan Martínez de Luna y Gotor, que lo recibió del rey Enrique II como premio a sus servicios. Su sucesor fue su hijo Álvaro Martínez de Luna y Albornoz, que vendió estos lugares, aunque en 1420 los recuperó su hijo Álvaro de Luna. En 1440 se crea un mayorazgo. En el XVII el mayorazgo pasó a la familia Rodríguez de Cisneros de Mendoza y Luna.

El Castillo de Cornago se encuentra en buen estado de conservación y nos ofrece unas vistas panorámicas espectaculares

Recinto con cuatro torres en los ángulos y dos lienzos de muralla, siendo el exterior el antiguo albacar que conserva acceso de medio punto denominado "Arco de Campanilla". Torres con acceso adintelado que va a dar al adarve. Recinto interior con restos de mechinales. Está formado por un recinto rectangular de sillería con cuatro torres adosadas en sus ángulos y dos lienzos de murallas. De estos últimos, el exterior es el antiguo albacar, que conserva un acceso con forma de puerta de medio punto.


Castillo de Cornago


QUÉ VER EN CORNAGO

El conjunto urbano medieval lo integran el monumental castillo del s.XII, la Iglesia de San Pedro de los siglos XV, XVI (coro y parte de la torre) y XVII (capilla barroca y remate de la torre). Ermitas de San Gil, de la Piedad y de Santa Catalina.

También merece la pena una visita a los yacimientos icnitas en el barranco de Los Cayos, uno de los parajes cuyos afloramientos con huellas de dinosaurios ha despertado gran interés. El acceso al Barranco de Los Cayos se realiza siguiendo una pista asfaltada, situada a la izquierda de la carretera de Arnedo a Cornago, a unos 2 kilómetros de esta localidad y al pie de una gran loma desde la cual se inicia el descenso al pueblo (está señalizado en la carretera).


Castillo de Leiva

El castillo de Leiva se enclava en la villa de Leiva, en el curso medio del río Tirón, al suroeste de la población actual, junto a la carretera que transita por el pueblo. El Castillo-Palacio de Leiva, está construido en sillería al exterior, de planta rectangular y con cuatro torreones entre los que destaca su torre del homenaje.

El origen del castillo se remonta a 1335, cuando Juan Martínez de Leiva construyó en el lugar una torre fuerte como símbolo de su propiedad sobre la villa. Dicha torre se hundió en 1478 no quedando ningún resto de la misma, momento a partir del cual se inicia la construcción del castillo actual por iniciativa de Ladrón de Leiva. Es en el siglo XVIII, cuando se producen las principales remodelaciones para el nuevo uso residencial y no defensivo. 

Castillo de Leiva

El castillo se irá degradando y no volverá a sufrir cambios sustanciales hasta el siglo XX, cuando en los años 60 se remodela para convertirlo en almacén agrícola y oficinas y a mitad de los 80 se reconstruye parcialmente el torreón noroeste. En el año 2000 se realizan obras de reconstrucción de elementos parcialmente hundidos como son la parte sur del lienzo oeste y se reconstruye la totalidad del torreón suroeste.

QUÉ VER EN LEIVA

Además del castillo: Puente y calzada romanos. Palacio gótico del siglo XIV. Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Purificación, de estilo Reyes Católicos y renacentista. En su interior destaca su pila bautismal románica del siglo XI, la imaginería romanista, rococó y barroco.


Fuerte de Torremontalbo

En este caso, os hablamos de una Torre que no podía faltar en este listado de Castillos de la Rioja debido a su belleza y buen aspecto actual. Para ello visitamos Torremontalbo, un pequeño pueblo de la comarca de Logroño.

La primera referencia a Montalbo tiene lugar en el siglo XI, cuando el pueblo fue donado por el señor Acenaris al Monasterio de San Millán de la Cogolla. En el siglo XIII pasó a manos de la familia navarra Estúñiga. 

El Castillo o Fuerte de Torremontalbo, es un imponente torreón de época cristiano medieval

En el año 1790 es uno de los municipios fundadores de la Real Sociedad Económica de La Rioja, la cual era una de aquellas sociedades de amigos del país fundadas durante la Ilustración.

Torre-Fortaleza de Torremontalbo


Hoy en día, la torre de Torremontalbo se encuentra en la carretera de este municipio. Su estado actual es bueno, ya que su torre principal fue rehabilitada durante los años 80. Fue entonces cuando se adaptó para su uso como vivienda, ya que su titularidad es privada. A pesar de ser un castillo no visitable, o al menos abierto al público, resulta una parada muy interesante en esta ruta por los Castillos de la Rioja que no debes perderte. En el pueblo abundan las casas señoriales y los palacios, reflejo de un pasado noble. La construcción es un torreón pentagonal y está acompañado de un pequeño recinto amurallado de muros en talud. Su principal torre data del siglo XV, aunque la construcción del castillo se ubica durante el siglo XI.


Castillo de Préjano

El Castillo de Préjano se encuentra sobre un pequeño montículo, en uno de los extremos de la localidad. También se le conoce como Torre-fuerte de Préjano, ya que su principal construcción es un torreón pentagonal y está acompañado de un pequeño recinto amurallado de muros en talud. Su principal torre data del siglo XV, aunque la construcción del castillo se ubica durante el siglo XI. 

Consta de recinto amurallado y una torre situada en el ángulo noroccidental. El espacio principal pertenecía a la Torre del Homenaje de planta pentagonal.

Según fuentes históricas, el castillo fue construido alrededor del siglo XI. En 1284 don Simón Ruiz lo vendió, con los que tenía entre Préjano y Yanguas, a la Orden de Calatrava. En el siglo XV, fecha a la que corresponde la actual fábrica de la torre, pertenecía a Garci Franco de Valladolid, quien fue desposeído de ella por Enrique IV, en castigo por unirse a la facción de su hermano el infante Alfonso. El patio fortificado ha sido utilizado como cementerio de la villa desde el siglo XIX hasta fecha reciente.


Castillo-Torre de Préjano


QUÉ VER EN PRÉJANO

Las dos iglesias; una la de San Miguel, otra la parroquial de San Jorge con una interesante imagen del Cristo de la Canal, una curiosa puerta de entrada, un valioso altar mayor con órgano y una magnífica imagen de San Jorge a caballo. Crucero. Casas señoriales con escudo.


Castillo de Clavijo

Fue construido por los árabes antes del siglo X. Se conserva muy poco de esta construcción, que pasó a manos de los cristianos cuando esta parte fue conquistada por Ordoño II de León y Sancho I Garcés de Navarra en el año 923.

Apartado del Camino de Santiago Francés a Compostela, a 15 km de Logroño, se encuentran los restos de este castillo donde, según la tradición, tuvo lugar la batalla en la que se apareció el apóstol Santiago, montando sobre un caballo blanco, en apoyo de las huestes cristianas.

Castillo de Clavijo


La leyenda dice que la contienda fue planteada por Ramiro I para acabar con el vergonzoso Tributo de las Cien Doncellas que debían ser entregadas anualmente al emir de Córdoba en virtud de un pacto de no agresión. La intervención de Santiago provocó la victoria de los cristianos y, en agradecimiento, Ramiro I concedió, el 25 de mayo de 834, en Calahorra, el Voto de Santiago por el que se obligaba a todos los campesinos del norte de la península ibérica a pagar un diezmo en forma de cereal a la catedral de Santiago de Compostela.

Recinto interior situado sobre torre inaccesible controlada por lienzo de muralla y por el escarpe de la roca. Se accede subiendo la senda que asciende al oeste del casco urbano.




QUÉ VER EN CLAVIJO

Además de visitar las ruinas del Castillo, la ermita Real Basílica de Santiago del siglo XVIII, o las ruinas del Monasterio de San Prudencio, con su primitiva iglesia del siglo XII, junto con la iglesia de la Asunción de la primera mitad del siglo XVI. Son tradicionales lugares de la peregrinación jacobea.

Su accidentada geografía permite realizar actividades, como la escalada deportiva en torno a su imponente peña. 


Castillo de Jubera

Restos de la cerca de murallas y torres cilíndricas. Situados en la cima de un cerro calizo sobre el pueblo de Jubera.

Recinto interior en la parte superior y dos murallas de defensa exterior situadas en un plano más bajo. La cumbre está ocupada por el cuerpo principal, conformado por un rectángulo de paredes rectilíneas, con cuatro vanos en los paramentos este y oeste y con el ingreso en la parte norte y una salida al sur. Está protegido por dos torres cilíndricas que se levantan en ambas cabeceras, norte y sur.

Se accede desde la plaza, subiendo por el camino de las eras, y desde allí, a la derecha por un sendero. Se trata de un mirador del Valle del Jubera y desde él se divisan otras fortalezas.

Castillo de Jubera


Posibles orígenes musulmanes. Fueron tenentes del castillo Margo Asinari hacia el 941 y Jimeno Fontuniones en el 1056. Sufrió reparaciones en el siglo XIX, a consecuencia de la Primera Guerra Carlista, para reconstruir el sistema defensivo del castillo: se levantó el recinto rectangular superior, la barbacana, con las troneras de las barreras externas y el aljibe.

QUÉ VER EN JUBERA

Jubera pertenece al municipio de Santa Engracia de Jubera. El pueblo lo preside su castillo roquedo, que en 1207 fue uno de los tres fuertes fieles a Castilla, junto con el castillo de Ausejo y el de Clavijo. El entorno paisajístico es el de una comarca rural de media montaña, agreste, con el río Jubera ahondando en el valle.

La iglesia de San Nicolás conserva los muros y la portada románica del siglo XIII. Importante crucifijo gótico y retablo romanista del siglo XVII. Zona muy apropiada para el excursionismo.


Castillo de Arnedo

De origen musulmán perteneció a la Familia Banu Qasi en el IX. En el siglo X pasó a manos cristianas varias veces hasta que en el XI su dominio fue definitivo. Desde 1029 fue de la familia de los Fortumones pero en el XII y XIII Arnedo fue disputada por los reyes de Castilla, Navarra y Aragón. En 1174 Alfonso VIII entregó el castillo al rey de Aragón Alfonso II. Dos años después tras ser recuperado por Castilla, fue entregado a Sancho VI de Navarra para volver a ser castellano en 1179. 


Castillo de Arnedo


Con Pedro II de Aragón el castillo quedó en manos del reino de Navarra siendo su propietario Guillermo González. En 1256 Alfonso X se lo dio a Jaime I de Aragón. En 1262 este se lo pasa a Alonso López de Haro para volver, más tarde, a jurisdicción castellana. En el XIV pasa a manos de la familia Velasco que funda en 1458 el mayorazgo de Ancho Fernández de Velasco. 

Enclavado en lo alto del cerro, es una construcción que tiene su origen en época musulmana.

Su dominio visual sobre el valle lo ha convertido en un importante baluarte defensivo que ha cobrado protagonismo en la época del señorío, y por último, como cuartel durante las Guerras Carlistas. Ha sido sometido a una importantísima recuperación culminada en 2018.

QUÉ VER EN ARNEDO

La visita obligada al castillo se debe completar con:

- El complejo de la Cueva de los Cien Pilares en cuyas entrañas pudo albergar el Monasterio de San Miguel, ejemplo excepcional de la arquitectura rupestre del valle.

- El S. XVI vio crecer en Arnedo los actuales edificios de los tres templos que existen en la ciudad. Cada uno de ellos destaca por una disciplina artística; la arquitectura de la magnífica cúpula gótica de Santo Tomás, la escultura en el espectacular retablo barroco de San Cosme y San Damián; y la pintura en los cobres flamencos de la iglesia de Santa Eulalia.

- A unos tres kilómetros de Arnedo, en plena naturaleza, se sitúa el monasterio de Vico, construido en varias etapas desde su fundación en el S. XV.

- La arquitectura civil de palacios y casas solariegas tiene en los S. XVII y XVIII su época de esplendor con las construcción de las casas de Los Antillones, de Bobadilla, del Virrey Lizana o del Arzobispo de Argáiz.


Castillo de Cuzcurrita

Fue villa amurallada, con importancia en la Edad Media. En 1062 se cita en una real cédula de Sancho de Navarra. Fue señorío en 1367 con Enrique II de Castilla. En 1464 era su señor Sancho de Rojas que la había heredado de su abuelo, Juan Rodríguez de Rojas, quien fundó mayorazgo en 1419. Más tarde, vendió la villa que pasó a manos a Hernando de Santo Domingo y luego a Pedro Suárez de Figueroa. 

Torre del homenaje y recinto cercado con cubos y espolones, restaurado. La torre del homenaje es de planta prácticamente cuadrada y está construida en sillería con pocos y pequeños vanos rectangulares. Tiene cuatro pisos de altura y sótano. El acceso principal al conjunto se produce por la fachada norte a través de un arco apuntado protegido por una ladronera, aunque existen en el este y sur otras puertas secundarias.


Castillo-Torre de Cuzcurrita


En tiempo de la desaparición de los señoríos (1856) el castillo era propiedad del Marqués de Lazan, señor de la villa. En 1945 la propiedad recayó en la familia Sainz de Incháustegui, Condes de Alacha, que han llevado a cabo una adecuada restauración gracias a la cual se conserva en buen estado.

A partir de la segunda mitad del siglo XX ha sufrido numerosas remodelaciones para adecuarlo a la condición de vivienda de sus nuevos propietarios. En 2001 se cambia de propietarios remodelándose el interior para destinarlo a un uso-residencial representativo de la Bodega Castillo de Cuzcurrita, destacándose entre todas las estancias necesarias que se acondicionaron una sala de catas que se encuentra en la propia torre.




QUÉ VER EN CUZCURRITA

Castillo del siglo XIV e iglesia de San Miguel del XVIII, monumento nacional desde 1978. Se trata de una construcción barroca que consta de tres naves con capillas entre contrafuertes, crucero y cabecera ochavada. El retablo es del siglo XVIII. El casco urbano, de sencilla belleza, está repleto de casonas. Área de recreo a los lados del río Tirón, que cruza el pueblo.


Murallas de Santo Domingo de la Calzada

El mayor recinto amurallado de La Rioja. Murallas de los siglos XII y XIV. Se conservan 3 puertas y amplios tramos de muralla. En el siglo XIII se construyó en el burgo una primera 'cerca' que englobaba parte de la Calle Mayor, desde el denominado Barrio Viejo hasta el Barrio Nuevo y fue a partir del siglo XIV cuando se empezó a construir la actual Muralla. Entonces el Rey Pedro I, como consecuencia de la Guerra Civil Castellana que le enfrentaba a su hermanastro Enrique II, la mandó construir a modo de fortificación defensiva.

Haciendo un recorrido por el recinto amurallado y empezando por la antigua Puerta de la Puebla, lugar conocido hoy como 'Las Bolas', se avanza hacia el este por la calle San Roque, donde se pueden observar las reminiscencias de la construcción amurallada en varios puntos integrados con las viviendas.


Recinto amurallado de Santo Domingo de la Calzada


Al final de la calle San Roque se gira hacia la izquierda, por la calle Sor María de Leiva. Después de la intersección con la calle Pinar, se encuentra un paño y un torreón restaurado y junto a sus pies un foso, tal y como se encontraban en el pasado. Más adelante se halla la llamada Puerta Peregrinos, lugar en el que también se observa un paño de muralla totalmente restaurado en el parque en honor al Peregrino. Siguiendo por esta acera se continúa por la Avenida Calahorra, y justo antes de llegar al Ayuntamiento, se encuentra otro de los torreones recientemente rehabilitado, así como un paño de muralla.

Pasado el arco del Ayuntamiento, antigua Puerta de la Carrera, se sigue hacia el oeste y se llega al Colegio Sagrados Corazones, donde se encuentra la Torre del Palacio Samano y a partir de ahí se llega a Las Traseras, donde se encuentra el mayor conjunto arquitectónico de las Murallas. Siguiendo la ruta hacia el sur, se encontraba la Puerta del Puente y la Puerta de San Francisco, las cuales eran la de salida para continuar hacia Santiago. Cierra el recorrido hasta 'Las Bolas' el Paseo de El Espolón, más adecuado para alojarse por su orientación sur, y por tanto, con menos vestigios de la antigua fortificación en la actualidad.


QUÉ VER EN SANTO DOMINGO DE LA CALZADA

- La Catedral de Santo Domingo consagrada en el año 1106, se convirtió en catedral en el año 1232. La planta es de cruz latina, siguiendo el modelo de iglesia de peregrinación. Construida en sillería, consta de tres naves, capillas entre los contrafuertes, doble crucero, cabecera ochavada de cinco paños y girola con capillas. Cuenta además con coro bajo, sacristía de 1602 y claustro del siglo XIV. La portada principal se abre al sur y está formada por tres cuerpos. 




En su interior se encuentra el retablo construido por Damián -Forment, el sepulcro del Santo en el brazo del crucero al lado de la epístola, frente al gallinero (que contiene un gallo y una gallina vivos, que recuerdan el milagro del Camino de Santiago).

Bajo el sepulcro se encuentra una cripta con relieves empotrados de San Juan Evangelista y un muestrario de obras desde el siglo XIII hasta el XV. De la catedral destacan las hermosas capillas y la torre exenta.


Santo Domingo de la Calzada


- Iglesia de San Francisco, fundada en el siglo XV, reconstruida a partir de 1567. Consta de una sola nave con crucero y capillas entre los contrafuertes, en su interior destaca el retablo mayor.

- Iglesia de las Bernardas, de una sola nave, alberga un ornamentado retablo mayor.

- Murallas,  Plaza de España,  Ayuntamiento, edificio del siglo XVIII. Palacios, casonas, casco histórico.

- Parador nacional de turismo, antiguo Hospital de Peregrinos. En su fachada destaca la portada de arco apuntado sobre la que descansa una hornacina coronada por frontón que alberga una imagen del Santo. Palacio obispo del Pino, Casa del Santo, Hospital del Santo.


Más información: www.lariojaturismo.com ; https://www.xn--castillosdeespaa-lub.es/es


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