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TURISMO. Escapada a San Martín de Trevejo (Cáceres)

 


San Martín de Trevejo es visita obligada para cualquier viajero que visite la comarca. En él se aúnan una serie de circunstancias que le dan una personalidad y belleza especial: arquitectura interior cuidadísima, agua corriendo por sus calles, paisajes de castaños espectaculares y una lengua propia que sólo se habla en el último de los valles de Sierra de Gata.

El pueblo está situado en la Sierra de Gata entre la Sierra de los Ángeles y el Pico de la Almenara, a orillas del Río Árrago. Se encuentra en una zona de flora mediterránea compuesta por olivos, pinares, robles, jaras, brezos. Tradicionalmente la población ha subsistido mediante el ejercicio de la agricultura de montaña y la ganadería, en especial el ganado caprino.

Las gentes de San Martín de Trevejo comparten con sus vecinos de Valverde del Fresno y Eljas un idioma local denominado A Fala, mezcla de leonés y galaico-portugués, y declarado bien de interés cultural como peculiaridad lingüística.

San Martín de Trevejo es "Bien de Interés cultural con la categoría de Conjunto Histórico", galardón recibido por la buena conservación de su arquitectura, por sus calles fluye todo el año un arroyo, que es aprovechado a la salida del municipio para el regadío. Cabe destacar el recorrido de este regato por las calles Ciudad, Corredera, Fuente, Guardia Civil y Hospital por su interés arquitectónico.


UN POCO DE HISTORIA

Sobre la fundación de San Martín de Trevejo se dispone de poca información, aunque la hipótesis más acreditada señala una fecha a partir del  siglo IV d.C., por el nombre de San Martín, santo que vivió en este siglo. El primitivo nombre del enclave era San Martín de los Vinos y después de la promulgación de un fuero en 1230 se le llama Trevejo. Fue San Martín antigua capital de Corregimiento de Jálama, sede del Comendador de la Orden de San Juan de Jerusalén y cabeza de juzgado hasta el 1826.

En la zona se libraron muchas guerras sangrientas, tal es el caso de Alfonso VII, que tomó la Ciudad de Coria en el 1142. Fernando, su hijo, empujó el repoblamiento de la comarca, desde Ciudad Rodrigo hasta esta Sierra, a cuya diócesis perteneció San Martín hasta mediados de este siglo.

La población que repobló las tierras provenía mayoritariamente del antiguo reino de León y de Galicia. Con esta repoblación se cree que nació la curiosa lengua del valle denominada “a fala“ o «mañegu» hablada también en los municipios adyacentes  (Eljas y Valverde del Fresno). 




QUÉ VER

El pasado de este lugar se refleja en su rico patrimonio histórico.

La Plaza Mayor, donde con una mirada veremos el edificio del Ayuntamiento, así como una Torre Campanario del Siglo XVI, con el escudo de Carlos V; igualmente están las casas porticadas, la Casa de la Encomienda, y en el centro una sencilla “fuente” del año 1888.




Sus tradicionales casas de entramado de madera de tres alturas trasladan al visitante a otra época, viviendas mañegas donde se engordaba al cerdo destinado a la matanza en la planta baja y ahora también conservan los ricos caldos que se realizan en el pueblo.

Recorriendo las  calles de este lugar, donde las techumbres de algunos hogares suelen prolongarse hasta prácticamente unirse con los tejados de las casas situadas al otro lado de la calle. El visitante podrá divisar las edificaciones de entramado de madera, compuestas por tres niveles de altura principalmente.

Las plantas bajas, as boigas, son sin duda la parte más significativa de estas viviendas mañegas. En un tiempo no muy lejano, se utilizaban para dar cobijo al cerdo destinado para la matanza, y para guardar paja y heno, así como a las enormes tinajas que custodiaban el vino y el aceite.




Iglesia San Martín de Tours

La Iglesia de San Martín de Tours se encuentra situada en San Martín de Trevejo, en el centro de la localidad, y en ella se alberga al patrón del pueblo, San Martín.

Esta Iglesia se empezó a edificar, sobre una precedente, en el siglo XVII y consta de tres naves con muros de piedra, siendo el único templo religioso de la comarca de Sierra de Gata que tiene esa disposición. Terminó de construirse en 1653-1654, muestra de ello es la inscripción que hay en el exterior sobre la capilla del Rosario.

La reparación del monumento tuvo lugar en el año 1719 de la mano de José Gallego. Además en el año 1753 se introdujo la hermosa ventana transparente barroca sobre el ábside.




Una especialidad de esta Iglesia es la Torre- Campanario que da a la Plaza Mayor y que pertenece al templo original y está hecho de sillería. E la zona baja de la torre antiguamente se encontraba la cárcel y, todavía a día de hoy, se puede observar en su fachada el escudo de Carlos V data del año 1555.

El retablo mayor de la parroquia es de estilo barroco y fue terminado en el año 1753. Esta presidida por las imágenes de San Pedro y San Pablo, y que son de origen salmantinas. Además el resto del interior del templo está decorado con otros dos retablos con imágenes de la Virgen, como son la de Belén y la de la Estrella.

Pero lo que realmente otorga mas valor a esta edificación es que en su interior podemos encontrar tres grandes obras de arte de Luis de Morales que proceden del Convento de San Benito

Castillo de Trevejo 

La fortaleza original fue erigida de forma más primitiva en el siglo XII por los musulmanes, para más tarde, en el siglo XV, ser configurada como castillo. Fernando II arrebató el control de la zona a los musulmanes en 1166 y más tarde la fortaleza fue conquistada por Alfonso VII de León. El monarca cedió el control del castillo de Trevejo a la Orden del Temple y en 1184, tras intensas luchas de poder, pasa a manos de la Orden de San Juan de Jerusalén por orden de Fernando II de León.

Los turbulentos avatares de la historia hicieron que el castillo pasase por distintas manos, incluidas las de las órdenes de Santiago y de Alcántara, para finalmente pasar a formar parte del patrimonio de la familia Zúñiga.

Más adelante, el edificio tuvo una enorme importancia en los enfrentamientos con Portugal y Francia, siendo precisamente en el siglo XVIII durante la invasión francesa cuando el castillo fue destruido por su valor estratégico.




OTROS LUGARES CERCANOS

Seguimos recorriendo las callejuelas hermosas y solitarias de San Martín de Trevejo, para llegar hasta la fuente del Chafaril, con una extraordinaria escultura que se hizo en honor a las “lavanderas” que usaban estos espacios hasta hace poco. Lo preside el escudo de Carlos V.




Ya en las afueras del pueblo se encuentra la Ermita de la Cruz Bendita, junto al antiguo Convento de San Miguel; un lugar que invita a la reflexión, y que además ofrece unas lindas vistas de los alrededores. En la entrada hay una placa escrita en “mañegu”, lengua antigua que aquí aún se habla. Igualmente, podremos acercarnos hasta la Ermita del Cementerio, en cuyo interior se venera al Cristo del Consuelo.


Para caminatas largas podemos buscar la ruta que nos lleva hasta la calzada romana, camino empedrado que une este poblado con el Puerto de Santa Clara, donde podremos deleitarnos con los bosques de roble, algunas huertos y praderas.


LA RUTA “A FALA”

La lengua en cuestión ha dado origen a un itinerario de senderismo, la Ruta de A Fala, que une los tres pueblos donde, con ligeras variantes, se habla. Se trata del sendero de pequeño recorrido PR-CC-184, un circuito muy ameno y sencillo, todo él bien señalizado con letreros y marcas de pintura blanca y amarilla. Su primer tramo es el más atractivo y lleva en un par de horas desde San Martín al puerto de Santa Clara, siguiendo la calzada romana que pasa por el castañar de los Ojestos, el mayor de Extremadura.



Castañar de Ojestos. Es uno de los castañares más grandes de Europa que se extiende desde la ladera de subida al Puerto de Santa Clara y que también abunda en el ascenso al puerto del El Payo y en la carretera hacia Villamiel. Son castaños jóvenes pero sobreviven tres viejos castaños que son vestigios de hace cientos de años en que la presencia humana era mucho mayor y las castañas eran parte importante de la alimentación de los serranos. Una ruta de senderismo con un recorrido de unos 6 kilómetros y apenas un ascenso de 250 metros, permite visitarlo recorriendo la calzada romana que tiene su inicio en el mismo pueblo. En otoño un mundo lleno de diferentes colores dado que la flora y vegetación consiste principalmente en robles y castaños que en ésta época del año cambia su hoja de color

GASTRONOMÍA Y FIESTAS

La cocina mageña es deliciosa, y se llena de los sabores y olores de los productos de la zona. Las carnes de cerdo y de cabrito son su especialidad, además de el mojo de bacalao, o el ajo de patatas, y las migas de desayuno.

Muy sabrosos los embutidos, quesos, la miel, así como las castañas y las setas. Sus dulces sencillos son la torta borracha y el bizcocho mañego, y hay que deleitarse con los vinos y el excelente aceite de oliva.

Sus habitantes también disfrutan de las festividades, y es así que en el mes de agosto celebran las Fiestas da nosa Fala, donde reciben a turistas de Galicia; en noviembre se reúnen para honrar a San Martín de Tours, su Patrono, y donde participan niños y adultos.



Más información: https://extremadurasenderismo.gobex.es/


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