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ENIGMAS. La arquitectura del ladrillo, un invento Sumerio

LEÓN en ladrillo vidriado. Fragmento de un muro de la Avenida de Ishtar, en Babilonia, de la época de Nabucodonosor II, siglo VI a.C. Louvre, París.

Desde los tiempos del Imperio Acadio hace unos 4.000 años, hasta la aparición del Imperio Persa en el siglo VI a.C, los ladrillos adoptaron una forma cuadrangular y los más comunes fueron de dos tipos: los cuadrados de unos 33 cm de lado, y los rectangulares de 25 cm de largo por 16 de ancho; ambos medían 9 cm de grosor.El hecho de que usaran los mismos tipos de ladrillo en toda Mesopotamia ha permitido a los arqueólogos calcular el tiempo y la cantidad de ladrillos necesarios para construir todo tipo de edificios, desde las casas más modestas hasta los colosales zigurats que dominaban las ciudades.


LA PUERTA DE ISHTAR. Con 18 metros de altura, esta antigua puerta de la ciudad de Babilonia, constituye uno de los más imponentes ejemplos del empleo del ladrillo vidriado. Siglo VI a.C. Museo de Pérgamo, Berlín.

Albañil, una palabra sumeria
La invención de la arquitectura del ladrillo en Sumeria trajo consigo la acuñación de conceptos para referirse a la realidad de las primeras ciudades. Además de la palabra “ladrillo”, apareció el término “shiddim” para designar al especialista de la construcción. Esta palabra procede del verbo sumerio “dim” (construir), cuya traducción al acadio es “banû”. Del acadio, banû pasó al árabe, y de esta lengua proviene nuestro vocablo “albañil”, el que construye. El desarrollo de la nueva industria del ladrillo fue tal que el nombre sumerio para ladrillo pasó a significar “muro” y, por extensión, “ciudad”, e incluso llegó a definir uno de los meses del calendario mesopotámico: “El mes del ladrillo”, que se correspondía a mayo-junio, el mejor momento para fabricar los ladrillos de barro.



Una técnica luminosa
A finales del II milenio a.C., y sobre todo durante el I milenio a.C., asirios, babilonios y persas usaron una nueva técnica para decorar templos y palacios: el ladrillo vidriado, tanto plano como en relieve. Para confeccionarlos, primero se dibujaba o esculpía el ladrillo en bajorrelieve; luego, el diseño se cubría con pigmentos de diferentes colores (azul, naranja, verde, amarillo, rojo y blanco) extraídos de minerales y mezclados con sílice fundido. Y, por último, se cocía en hornos que llegaban a 900 grados y fijaban el color con espectaculares resultados, como es el caso de los ladrillos vidriados existentes en el muro de la avenida de Ishtar, en Babilonia, en los tiempos de Nabucodonosor II (siglo VI a.C.).

Mapa de la extensión del antiguo Imperio asirio donde pueden apreciarse los territorios  Mesopotamia y Elam, así como las antiguas ciudades de Uruk, Ur, Susa, Ecbatana y Babilonia en la actual Irak. Entre 911 y 610 a.C., los asirios forjaron un vasto imperio que mantuvo Fenicia, Egipto y Babilonia bajo la autoridad de su soberano. La estrategia del terror empleada en sus campañas militares ha ocultado la originalidad de la construcción imperial creada por los asirios desde finales del siglo VIII a.C. 

Construir con betún
El asfalto natural o betún, abundante en Próximo Oriente, se usaba para impermeabilizar contenedores (cestos, vasijas de barro, baños,...), calafatear barcos, unir cerámicas rotas o fijar decoraciones a modo de cemento cola. En Mesopotamia y Elam se empleó como mortero para erigir grandes edificios públicos: ayudaba a fijar los ladrillos, daba más plasticidad a la arcilla y aportaba una mayor resistencia al agua.


MATERIAL DE CONSTRUCCIÓN. Ladrillo cocido proveniente de Susa (Irán), de 35x34 cm y confeccionado hacia 1900 a.C. Museo del Louvre, París. Derecha: MAQUETA DE VIVIENDA. Hecha de arcilla, muestra rasgos típicos de la casa mesopotámica: forma geométrica, ventanas pequeñas para mantener la casa fresca en verano y caliente en invierno, y techos planos. 1000 a.C.

Una arquitectura sostenible
Las técnicas constructivas dependían del tipo de edificio que se iba a levantar. En el caso de viviendas sencillas, no era necesario preparar los cimientos, y la primera hilada de ladrillos se podía colocar directamente sobre el suelo. Pero si se trataba de edificios importantes, se preparaba el terreno previamente. Primero se colocan unos fundamentos de ladrillo crudo hasta el nivel del suelo, y por encima de éste se disponían unas primeras hiladas de ladrillos cocidos para aislar el resto del muro de las humedades y aguas subterráneas. Luego se empleaban ladrillos crudos, a excepción de los edificios más importantes, sobre cuyos muros de ladrillo crudo se colocaba una capa de ladrillos cocidos para proteger el edificio de los elementos (el clima exterior).

En el caso de edificios muy altos, cada cierto número de hiladas (siete en el caso del zigurat de Babilonia) se colocaba una capa de cañizo y barro de unos 10 cm de espesor para compactar el muro y hacer disminuir la presión y el peso de las hiladas superiores. 

Las casas eran las construcciones más comunes en cualquier ciudad mesopotámica. Acostumbraban a ser de planta rectangular y estaban hechas casi exclusivamente de ladrillo crudo. Su construcción se diseñaba para que, en la calurosa Mesopotamia, funcionaran como reguladores térmicos: constaban de unas gruesas paredes con pequeños conductos horizontales que permitían la entrada de aire fresco, y las ventanas eran pequeñas y escasas; su única puerta podía estar pintada de rojo para espantar a los demonios. Los suelos acostumbraban a ser de tierra apisonada (a veces encalada), y los techos eran planos o ligeramente inclinados; estaban hechos con vigas de palmera y capas alternas de esteras de caña y barro.


MOSAICOS PARA LA DIOSA. Hechos con conos de cerámica de unos 10 cm de largo y pintados de colores. Provienen de un templo de Uruk dedicado a la diosa Inanna. IV milenio a.C. Museo del Próximo Oriente, Berlín.

Las casas de Ur de Caldea
Son edificios del 1800 a.C. que el arqueólogo británico Leonard Woolley excavó en la antigua ciudad bíblica de Ur. Las casa pertenecían a ciudadanos de clase media, hechas de muros con la parte inferior de ladrillos cocidos y la superior de adobes, y contenían hasta tre o catorce cuartos alrededor de un patio central pavimentado que proporcionaba luz y aire a la vivienda. Las estancias debían servir como almacenes, talleres, tiendas o lavabos.

La puerta principal de la casa daba a un vestíbulo con un sumidero en el suelo donde los visitantes podían lavarse las manos o los pies, y de éste se pasaba al patio central. De uno de los lados arrancaba una escalera de ladrillo que conducía al piso superior, y detrás de las escaleras había un lavabo con su conducto de terracota para el drenaje. En el segundo piso se encontraban los dormitorios, el comedor y los espacios de uso personal, así como algún santuario familiar o altar. Si bien en el Ur de la época solía haber tumbas familiares bajo el suelo de las casas, esta costumbre no estaba generalizada en toda Mesopotamia.


FACHADA del templo de Inshushinak, en Susa, en el País de Elam. Relieve en ladrillo. Siglo XII a.C. Louvre, París.

El mobiliario de las viviendas era muy básico, y lo corriente era contar con una mesa y unas pocas sillas; solo los más acomodados podían disponer de camas construidas con madera, un bien escaso para aquella zona. Como las paredes de adobe se degradaban por la acción del agua y el viento, los muros exteriores contaban con sistemas de drenaje verticales que iban desde el tejado hasta la calle y estaban rebozados con tapial y asfalto o encalados en blanco. La mayor parte de los elementos decorativos eran exclusivos de templos y palacios, como los mosaicos hechos con conos de arcilla, las columnas y los ladrillos modelados en relieve formando figuras y luego esmaltados.

En Mesopotamia, se usó el barro como principal material de construcción durante más de seis mil años. Su legendaria experiencia fue aprovechada por el rey persa Darío I quien movilizó a especialistas de todo su imperio para construir su fastuoso palacio de Susa, donde los babilonios eran los que prepararon los ladrillos cocidos. Hoy, miles de años después, muchas casas del actual Irak aún se construyen emulando los mismos modelos que siguieron sus antepasados babilonios y sumerios.




Fuentes:
- Pedro Azara. Piedra angular. El nacimiento de la ciudad en Sumeria. Tenov, Barcelona 2012.
- What building materials did the Sumerians use? https://www.quora.com/What-building-materials-did-the-Sumerians-use
- Homes in ancient mesopotamia. https://mesopotamia.mrdonn.org/homes.html
- https://en.wikipedia.org/wiki/Architecture_of_Mesopotamia
- http://tochoocho.blogspot.com/

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