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VIDA SALUDABLE. La verdad entorno a las Dietas DETOX


Son populares, pero no se ha demostrado que hagan lo que prometen que harán: eliminar las toxinas de su cuerpo. De hecho, pueden tener su riesgo e incluso ser contraproducentes. Todo depende de la dieta detox en particular que se esté siguiendo.


Algunas dietas implican el ayuno, o simplemente beber líquidos. Otras permiten algunos alimentos, como frutas y verduras. Por lo general, son dietas cortas. No son una forma de comer que se pueda mantener a largo plazo. En los supermercados es posible encontrar botellas de zumos, infusiones de hierbas, así como bolsas de mezcla de frutas y verduras congeladas, base para la preparación de zumos y licuados desintoxicantes, cuyo fin es servir como los únicos alimentos durante determinado número de días para llevar a cabo la dieta détox.

Es preciso aclarar que el uso de la palabra toxina, o la eliminación de toxinas o de productos tóxicos, no es apropiada y no se puede generalizar. En el campo de la microbiología, una toxina pueden ser pequeñas moléculas, péptidos, o proteínas capaces de causar enfermedades, sobre todo por bacterias. Por otra parte, la palabra “tóxico” en medicina y nutrición se refiere a los productos derivados del metabolismo.

Así, pues, las llamadas dietas destoxificantes se deberían considerar como dietas para ayudar a eliminar o disminuir la producción de desechos metabólicos, desechos que, por otra parte, son muy necesarios para conservar la homeostasis o buen funcionamiento del organismo.

Son dietas que requieren de un gran esfuerzo. Durante los días en los que se consume únicamente agua, frutas, verduras, infusiones o agua con limón, es natural que se baje de peso, ya que se reduce la ingesta calórica a menos de la mitad del consumo promedio regular. Hay estudios en donde estas dietas brindan alrededor de 500 kcal/día. Es ese mismo déficit el causante de la reducción de peso, y con ello la posible disminución de grasa y, como consecuencia, bajan el azúcar, el colesterol, los triglicéridos e incluso se ha documentado que bajan algunos marcadores de inflamación.

En el caso de los zumos de frutas o verduras, con contenidos moderados de fructosa, es probable que la persona manifieste sentirse “más ligera y con más energía”. Esto puede ser porque el sistema digestivo estaría trabajando con un menor esfuerzo, a la par de que los altos niveles de glucosa que ingiere a través de las frutas le harán sentirse revitalizado. 
No obstante, el ser humano necesita de otros nutrientes como proteínas, lípidos o grasas y carbohidratos, que no se obtienen en el plan de una dieta détox. Esto puede conducir a una persona a caer en un estado de malnutrición, si la dieta se hace sin supervisión de un profesional de la salud y por un largo periodo de tiempo.

Los posibles efectos secundarios incluyen poca energía, bajo nivel de azúcar en la sangre, dolores musculares, fatiga, mareos o aturdimiento y náuseas.

Algunas modalidades de la dieta détox ya han sido probadas clínica y científicamente para acompañar el tratamiento de diferentes enfermedades, pero deben hacerse bajo supervisión médica. Si su objetivo es perder peso, una dieta de desintoxicación podría ayudarlo a perder algún kilo, pero es probable que lo recupere nuevamente. Al final, no se logra nada, y ciertamente no es un enfoque saludable.

Si tomamos menos calorías de las que quemamos, perderemos peso. Pero sentir hambre todo el tiempo por tomar menos calorías puede ser un desafío. Por ello, es recomendable dividir las calorías diarias en comidas o refrigerios más pequeños, y disfrutar la mayoría de ellos en horas más temprana del día. La cena debe ser la última vez que se come.
Si su objetivo es desintoxicar su sistema, no pierda su tiempo o dinero. Su cuerpo es un experto en deshacerse de las toxinas sin importar lo que coma. Las toxinas no se acumulan en el hígado, los riñones ni en ninguna otra parte de su cuerpo, y no las eliminará con la última supuesta maravilla de “desintoxicación”. Especialmente evite las dietas que prometen desintoxicar su hígado con suplementos o "limpiar" lo que la dieta determine que necesita “eliminarse”.

Hemos oído mucho sobre las dietas de desintoxicación en los últimos años. Pero hay mucha exageración sin beneficios evidentes para la salud. Existen otras muchas maneras de mantener su cuerpo limpio y saludable. La dieta detox no es uno de ellos.

Las dietas detox no solo no son buenas para las personas con ciertas afecciones médicas, sino que también pueden ser perjudiciales. No hay investigaciones que demuestren que mejoran la presión arterial o el colesterol o que tienen un efecto positivo en el corazón. Para las personas con diabetes, pueden ser incluso dañinas. Cualquier dieta que restrinja severamente lo que comemos podría conducir a un nivel de azúcar en la sangre peligrosamente bajo si toma medicamentos para la diabetes.  

La excepción sería aquella dieta que solo se centre en una alimentación limpia. Este enfoque podría ser excelente para cualquier persona que viva con colesterol alto, presión arterial alta, diabetes e incluso enfermedades cardíacas. Una dieta que limite los alimentos procesados, ricos en grasas y azucarados, y los reemplaza con más alimentos integrales como frutas y verduras. Este enfoque de alimentación limpia es su mejor apuesta para poner su cuerpo en la mejor forma. 


La mejor recomendación siempre será esforzarse en llevar o adoptar un estilo de vida saludable mediante el consumo de dieta equilibrada y variada, así como incluir la actividad física dentro de la rutina habitual.

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