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MITOLOGÍA. Los doce trabajos de Heracles (I): El León de Nemea


Heracles es el mayor héroe de la extensa mitología griega. Su extraordinaria fuerza, valentía y orgullos constituían un ejemplo de comportamiento heroico para los helenos. 


Fue fruto de la unión de Zeus con Alcmena (nieta del héroe mitológico Perseo), a la que engañó disfrazándose de su esposo Anfitrión de Tebas. En cuanto Hera, reina de los dioses y esposa de Zeus, supo de la infidelidad, convirtió a Heracles en su principal enemigo. Uno de los episodios más destacados en la infancia de Heracles es en el que se enfrenta a dos serpientes enviadas por Hera para asesinarlo en la cuna, y éste estrangula a un reptil con cada mano sin sentir temor ninguno.

De entre las numerosas aventuras que corrió Heracles, las más conocidas y difundidas entre los griegos son las comprendidas en los doce trabajos de Heracles. Estas historias no se encuentran recopiladas en un único texto, si no que han de reconstruirse y reunirse a partir de numerosos relatos. La mayoría de fuentes coinciden en que los trabajos se contextualizan tras un episodio mitológico en el cual Hera provoca un ataque de locura a Heracles. Sin control de sí mismo por la pérdida de cordura instigada por la diosa, Heracles da muerte a su mujer y sus hijos.

Relieve romano (siglo III dC) que muestra la secuencia de los doce trabajos de Heracles
Su hermano Íficles es quien rescata a Heracles del aislamiento al que se había sometido por el dolor de la atrocidad que acababa de cometer. Le convence de que visite el oráculo de Delfos, en el cual se le encargó como penitencia situarse al servicio del rey Euristeo durante doce años. Si lograba cumplir sus encargos alcanzaría la inmortalidad. Euristeo había sido rey gracias a una treta de Hera, cuando Zeus supo del próximo nacimiento de Heracles profetizó que el siguiente descendiente de Perseo sería un gran rey. Para evitar que el hijo de la infidelidad de Zeus disfrutase de ese gran futuro, Hera adelantó el nacimiento de Euristeo dos meses y consiguió retrasar tres meses el del hijo de Alcmena. En un primer momento se le encargan a Heracles una decena de trabajos, pero el rey invalida algunos de ellos requiriendo la realización de dos más. Las misiones que se le encomiendan son diseñadas con la intervención de Hera, siendo a priori tareas prácticamente imposibles para cualquier hombre mortal como Heracles. La reina de los dioses siempre procura dificultar el cumplimiento de los trabajos situando dificultades en el camino.

Hércules lucha con el león de Nemea. Francisco de Zurbarán. 1634. Los romanos llamaban Hércules a su versión del héroe griego Heracles. 
EL LEÓN DE NEMEA
El primer trabajo que Euristeo encargó a Heracles fue dar muerte al león de Nemea y despellejar al animal. La piel de esta fantástica bestia mitológica serviría como prueba de que se había cumplido el encargo. El león de Nemea era una terrorífica fiera que habitaba los alrededores de la ciudad del mismo nombre, situada en la zona conocida como Argólide, en la región griega del Peloponeso. La característica más destacable del león, más allá de su fuerza y tamaño, era la aparente impenetrabilidad de su piel que lo hacía inmune a la acción de las armas.


En el primer enfrentamiento de Heracles con el animal, utilizó arco y flechas, su espada de bronce y un garrote fabricado por él mismo con un olivo que arrancó de la tierra. Ninguna pareció ser efectiva contra el león y tuvo que buscar otra manera de vencer a su imponente adversario, usando su ingenio para diseñar una estrategia. Llevó al felino hasta su guarida, en la que tapó una de las entradas para acorralarlo desde la otra y lo estranguló usando tan solo sus propios brazos. Heracles llevó el cadáver de vuelta a Micenas para enseñarlo al rey y mostrar la prueba de que había cumplido el trabajo.

Pintura de Pieter Paul Rubens
A la llegada de Heracles con la prueba de su éxito, el rey Euristeo se asustó del poder del héroe y le prohibió la entrada en la ciudad. A partir de ese momento, Euristeo transmitiría las órdenes de los trabajos mediante un mensajero y se escondía en una tinaja de bronce diseñada a tal efecto cada vez que el mítico hijo de Zeus aparecía en la ciudad. Heracles necesitó de la intervención de Atenea para terminar la tarea. Disfrazada de anciana, le aconsejó usar las propias garras del león para extirpar su piel. Una vez conseguido comenzó a vestirla, usando la cabeza como casco y el resto de la piel como armadura, lo que hizo aún más impresionante su aspecto.

Heracles combatiendo al león de Nemea. Lécito de fondo blanco de comienzos del siglo V a. C. Museo del Louvre.


Fuentes: www.mitologia.info || www.portalmitologia.com

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