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VIDA SALUDABLE. El AGUA, fuente de salud y bienestar


El agua es un elemento fundamental para todos los seres vivos. La supervivencia de todas las especies animales y vegetales depende básicamente de este elemento. Constituye el fundamento de todas las civilizaciones, siendo las zonas con agua donde se han desarrollado los más importantes asentamientos humanos a lo largo de la historia.


Su valor ya fue destacado en la antigüedad por el mismo Homero, que reseñó en sus poemas, los beneficios de la toma de baños con agua fría para la higiene personal y la de baños calientes con fines terapéuticos. También Aristóteles llegó a escribir que el agua “puede influir en la personalidad de las personas”.

El Agua. Elemento esencial
Es bien conocido que el agua es un elemento esencial e indispensable para mantener nuestro cuerpo y nuestra mente en buen estado de salud. Representa entre el 50 y el 75% de nuestro peso corporal y es gracias a ella que nuestro organismo elimina mejor las toxinas y transporta las vitaminas y sales minerales que necesitan nuestras células.

Son bien conocidos los beneficios de beber agua: además de no aportar calorías, favorece la digestión, combate el estreñimiento, alivia el cansancio y el dolor de cabeza, ayuda en la pérdida de peso, favorece la salud de nuestra piel y es un gran aliado en afecciones como el resfriado o la gripe.

"En nuestro organismo la mayor parte de las reacciones metabólicas y químicas necesitan un medio acuoso para llevarse a cabo. 

Son muchas las funciones vitales en las el agua es un elemento esencial: mantiene la presión osmótica, equilibra la temperatura corporal, participa en los procesos de deglución, digestión, absorción y excreción  de la ingesta, da volumen al bolo intestinal previniendo el estreñimiento, actúa como lubricante, interviene en la generación de la saliva que permite humedecer los alimentos, etc.

El volumen de agua que acumulamos está relacionado con múltiples factores como la edad, el género, la situación fisiológica, el volumen de tejido adiposo o graso de nuestro cuerpo, la actividad física, etc.

¿Cuánta agua tenemos que beber?
La cantidad de agua que necesita nuestro cuerpo es variable en función de múltiples factores como la edad, el clima, la actividad física, etc. Se estima que la ingesta de 2 litros de agua al día es suficiente. Conviene tener en cuenta que la aportación de líquidos está también en otros compuestos como son la infusiones, la leche, la sopa, los zumos, al igual que en algunos sólidos que se consumen a lo largo del día como las frutas o las verduras.

Es conveniente beber agua a menudo, en cantidades pequeñas y sin necesidad de esperar a tener sed. De hecho conviene adelantarse a tener sed y beber agua antes de que el cuerpo nos lo pida.Tomar agua en ayunas tiene múltiples beneficios porque ayuda eficazmente a la eliminación de toxinas, activa el metabolismo, el cual se pone en marcha para todo el día.

Beneficios directos de la ingesta de agua: cuánto y cómo la aprovecha nuestro cuerpo
El agua contribuye a la liberación de desechos a través de la orina. A lo largo de la noche el organismo repara las células y hace limpieza interna. De ahí que sean tan importantes los beneficios de beber agua al levantarseEstas son algunas de las ayudas directas sobre nuestro cuerpo:

- Ayuda a mantener la tonicidad y elasticidad en la piel previniendo  arrugas prematuras.
- Hidrata y protege los órganos vitales garantizando su correcto funcionamiento.
- Contribuye a bajar peso dado que reduce la sensación de hambre evitando la sobre alimentación.
- Ayuda a mantener en perfectas condiciones el sistema linfático y el transito intestinal.
- Previene el estreñimiento.
- Reduce el nivel de acidez en el estómago.

¿Qué hacer para evitar la deshidratación?
En nuestro organismo los fluidos corporales con mayor cantidad de agua son: el líquido cefalorraquídeo y el de la médula ósea (99%), el cerebro (75%) y el plasma sanguíneo (85%). Además interviene en muchísimas de las funciones del cuerpo siendo esencial para el equilibrio hidro-electrolítico, el equilibrio ácido-base y el térmico. Una reducción de tan solo un 2% del agua corporal altera la termorregulación, una del 7% puede causar alucinaciones, y una deshidratación del 10% puede causar la muerte.

"Perdemos agua a través de la orina, las heces, la respiración, el sudor, etc. Esta pérdida debe ser restaurada a través de la ingesta de líquido por la dieta. 

Podemos evitar la deshidratación con alguna de estas medidas:
- En primer lugar beber agua de forma regular. Se calcula que la presión osmótica en sangre varía cada 4 horas, de manera que un buen hábito, podría ser beber agua en ese intervalo de tiempo.
- Consumir suficiente fruta y verdura, por ejemplo incorporando estos productos tanto en la comida como en la cena. Es conveniente tomar al menos dos piezas de fruta cada día.
- Incluir caldos en los menús semanales. Son un aporte excelente de líquidos con minerales.
- Recuperar la sed. Suda para forzarla.
- Conviene tener en cuenta que si hacemos ejercicio o salimos a caminar, es recomendable evitar las horas de máximo calor, protegerse del sol y llevar siempre una botella de agua.

- Y no olvidar beber agua al acostarnos ya que mientras dormimos también perdemos agua.


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