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TURISMO. Castillo de Bellver (Mallorca)


El castillo de Bellver, situado a tres kilómetros de Palma de Mallorca, es un ejemplo único en España de fortificación de planta circular. En Europa tan sólo el castillo de Michelstetten (Austria) y el de Restormel (Inglaterra) tienen este mismo diseño. Su nombre se refiere a la bella vista que se divisa desde la fortaleza, que permite contemplar la ciudad de Palma, la sierra de Tramuntana, el puerto y la práctica totalidad de la zona de la isla conocida como Pla de Mallorca. Estas impresionantes vistas las proporciona su privilegiada ubicación, sobre una colina que se eleva unos 112 metros sobre el nivel del mar.


Su construcción fue ordenada por el rey Jaime II de Mallorca, comenzando la misma a principios del siglo XIV. La mayor parte de la obra la dirigió el arquitecto Pere Salvà, autor también del palacio de la Almudaina. Fue edificado con intención de convertirse en un palacio-residencia fortificado, función que cumplió durante los reinados de Jaime II, Sancho I y Jaime III de Mallorca. Durante el año 1394 se alojó en él el rey Juan I de Aragón, refugiándose de la epidemia de peste que sufrió la Península.

Fue objeto de diversos asedios en las distintas campañas para incorporar Mallorca a la Corona de Aragón. Sufrió el único asalto de su historia en el año 1521 durante la rebelión de las Germanías que se produjo en paralelo a la revuelta comunera.



Se utilizó en numerosas ocasiones como prisión, ocupando sus celdas varios personajes ilustres como Melchor de Jovellanos, que continuó su actividad intelectual durante su encierro realizando dibujos del castillo y descripciones de la flora y fauna que lo rodeaba. También sirvió como refugio para algunas personalidades que sufrieron persecución por distintos motivos, como el general Martínez Campos, líderes militares carlistas o republicanos catalanistas como Valentí Almirall.


Durante la II República se cedió su propiedad al Ayuntamiento de Palma para ser dedicado a funciones de museo. En la Guerra Civil volvió a servir de prisión, hasta que en el año 1976 se inauguró el Museo de Historia de la Ciudad que alberga actualmente.



En su diseño se tuvieron en cuenta dos necesidades, la residencial, dado que se pretendía que albergase la corte real de Jaime II, y la defensiva. Predominan las formas circulares, tanto en la muralla y el patio interior como en las tres torres de la muralla y la torre del homenaje.

En el patio central destaca el brocal de cisterna que se halla en el centro de la plaza, que indica la existencia de un gran aljibe que guardaba agua. La torre del homenaje, que podemos ver a la izquierda de estas líneas, se encuentra separada de la estructura principal de la muralla, unida a la misma por un puente en arco.



La fortaleza defensiva se completa con la existencia de hasta dos fosos rodeando la muralla y la torre del homenaje. En los alrededores boscosos se puede encontrar una cueva que se cuenta que está comunicada con la Catedral de Mallorca.

Fuentes: www.castelldebellver.palma.cat // www.megaconstrucciones.net

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