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TRADICIONES. La Leyenda de San Roque


LA PESTE NEGRA propició el surgimiento de nuevas formas de culto religioso, como el dedicado a san Roque, el Abogado contra la Peste. Este culto se relaciona con un personaje nacido en Montpellier a finales del siglo XIII o a principios del XIV. 


De familia acomodada, su padre fue gobernador de esta ciudad, Juan, y su esposa Libera, vasallos de Jaime II de Aragón. A la edad de 20 años queda huérfano. Decide vender todas sus propiedades y se dirige en peregrinación a Roma, donde se dedicó a atender a los enfermos de peste que encontró por el camino.  Se cuenta que en la ciudad italiana de Cesanea, antes de llegar a Roma, nuestro santo curó a un cardenal, y que este lo presentó luego al Papa.

Estando en Piacenza, trabajando en uno de los hospitales, el santo contrajo la mortal enfermedad y, cuenta la leyenda, que sufrió el rechazo de todos hasta que un ángel lo curó. Cuando recobró las fuerzas, el santo volvió a la ciudad donde curó milagrosamente a muchas personas y numerosas cabezas de ganado. Luego quiso regresar a Montpellier, pero fue detenido en el norte de Italia, acusado de ser un espía, y fue enterrado en una cárcel, donde murió (16 de agosto de 1327) , aunque otras fuentes consideran que murió en el propio Montpellier encerrado por su tío.

El santo se labró gran fama como defensor ante la plaga y su culto tuvo una amplísima difusión durante toda la Edad Moderna. Santiago de Compostela, por ejemplo, lo tiene como santo patrón desde 1518, cuando la ciudad sufría el azote de una epidemia de peste y sus habitantes se encomendaron al santo. En 2018 el papa Francisco I otorgó un Año Jubilar por el 500 aniversario del Voto de la ciudad y patronazgo. Mucha gente cree que el patrón de dicha ciudad es Santiago Apóstol pero es un error.

Tumba de San Roque, iglesia de San Roque (Venecia)

Los artistas han evocado con frecuencia la figura de san Roque a través de pinturas y retablos desde el siglo XV. Cabe decir que san Roque había pertenecido a la Tercera Orden de los franciscanos, una rama de esta congregación reservada a las personas laicas que quieren vivir bajo la espiritualidad de San Francisco de Asís. Así lo reconoció el Papa Pío IV en 1547. Fue canonizado en 1584, siendo venerado como santo por la Iglesia católica.

Su onomástica es el 16 de agosto. Santo protector ante la peste y toda clase de epidemias, su intervención era solicitada por los habitantes de muchos pueblos y, ante la desaparición de las mismas reconocían la intervención del santo, por lo que se le nombraba santo patrón de la localidad. Es además protector de peregrinos, enfermeros, cirujanos o cánidos, entre otros.


Según el gran historiador de vidas de santos, Martirià Brugada, uno de los textos más fidedignos que nos narra la vida de san Roque es el "Acta Brevoria", un escrito anónimo y posiblemente redactado en la zona italiana de la Lombardía hacia el 1430. Para este sacerdote gerundense, de este texto derivan las narraciones posteriores, en las que según ellas, el nacimiento de Roque habría sido fruto de un voto hecho por sus padres que sufrían por no tener hijos.

Retablo de San Roque. Obra conservada en el museo de Bellas artes del Lejano Oriente de Khabarovsk, en Rusia.

En el retablo de san Roque de Khabarovsk podemos observar algunos detalles:

1. SAN ROQUE
El santo es representado a la manera de un peregrino, con bordón, sombrero y capa. En su pierna izquierda vemos la llaga causada por la peste.

2. EL PERRO
San Roque se retiró al bosque cuando se dio cuenta de que había contraido la enfermedad. Allí, el perro (un lebrel) de un rico señor, Gottardo Pallastrelli, le traía cada día una hogaza de pan para que pudiera alimentarse. El perro también le lamía las llagas. Gottardo Pallastrelli enterado de lo que hacía su perro, llevó a san Roque a su casa donde le curó las heridas. Desde entonces, existe una profunda conexión entre este santo y los animales.

El Perro de San Roque se llama “Melampo” y según el famosísimo dicho Ramón Ramírez fue quien le cortó el rabo. Existen varias leyendas sobre la falta de rabo del can. La más conocida se refiere a 1885 coincidiendo con una de las epidemias de peste que asoló estas tierras.

3. EL ÁNGEL

La curación definitiva de san Roque tuvo lugar cuando se le apareció un ángel, al que vemos cauterizando la herida del santo. Cabe decir que otras versiones populares afirman que fue el mismo perro quien le curó, después de lamerle la herida de su pierna varias veces cuando el santo estaba en el bosque. También cabe añadir, que para algunos historiadores, el redactor de la "Acta Brevoria" sería el mismo Gottardo.

Fuentes: Wikipedia, santopedia.com; http://www.ville-montpellier.fr ; franciscanos.org

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