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SALUD. La importancia de la Fisioterapia en la salud


Asociamos el papel de la fisioterapia al de recuperación tras una lesión física, a menudo causada tras el ejercicio físico. Hoy abordamos las múltiples aplicaciones de esta disciplina, y sus enormes beneficios no solo en el entorno deportivo, sino también en el proceso de envejecimiento natural o en el mantenimiento de nuestro bienestar emocional.


La salud como un conjunto
A menudo en nuestra vida diaria solemos entender el concepto de salud simplemente como la ausencia de enfermedad. Si bien esta definición no es del todo inexacta, está sin duda incompleta, ya que encontraremos múltiples casos a nuestro alrededor donde familiares y amigos no estén diagnosticados de ninguna enfermedad y, sin embargo su entorno, su estilo de vida o su situación emocional están repercutiendo en su estado de salud.

Es por esto que la definición que postuló la Organización Mundial de la Salud en 1948 sigue teniendo vigencia, entendiendo la salud como “un estado de completo bienestar, físico, mental y social y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Esta definición deja patente la necesidad clara de salir del entorno puramente asistencial al sufrir una dolencia, para abordar la búsqueda del buen estado de salud con un prisma mucho más amplio.

"Entendemos la salud como un estado de completo bienestar, físico, mental y social y no solamente como la ausencia de afecciones o enfermedades.

Por ello, desde hace años las actuaciones sobre la salud de la población están virando progresivamente hacia abordajes multidisciplinares, donde los factores personales, sociales, políticos y ambientales son tan importantes como el hecho de sufrir o no una dolencia.

Es alrededor de este concepto de salud donde cobran cada vez más relevancia profesionales de la salud a menudo olvidados, o relegados a actuaciones muy concretas, como pueda ser el rol del fisioterapeuta. Entender las diversas actuaciones que la fisioterapia puede acometer mucho antes de padecer una enfermedad puede ser clave para ayudarnos a mantener un buen estado de salud física y emocional durante mucho más tiempo.


Fisioterapia y deporte
Piensa por un momento si a ti o a alguien de tu entorno le suena el siguiente caso: estás haciendo ejercicio físico de intensidad moderada y comienzas a notar un leve dolor al que no das mucha importancia, ya que no te impide seguir con tu actividad. Al terminar de hacer ejercicio o tras varios días sintiendo ese dolor llega un momento en que este te impide hacer con normalidad dicha rutina o te incomoda en tu vida diaria. 

"En este tipo de situaciones tu cuerpo te está dando un aviso: estás lesionado, y ya has cometido algún error.

Tras este tipo de casos algunos decidimos acudir al médico por molestias musculares, y muy frecuentemente nos recomendará reposo de la actividad, algo de analgesia, y, dependiendo de la lesión, alguna sesión de fisioterapia. Otros deciden ir directamente a consultar a dicho especialista. Pero en ambos casos el procedimiento es el mismo: sólo acudimos al fisioterapeuta cuando ya tenemos una lesión establecida que somos capaces de evidenciar a través del dolor.

"Cometemos el error de solo acudir al fisioterapeuta cuando ya tenemos lesiones establecidas. Sin embargo, el papel de la fisioterapia en la prevención de dichas lesiones es, si cabe, más importante a medio y largo plazo.


El error antes mencionado es claro: esas leves molestias a las que muy a menudo no damos importancia ya nos deben poner en alerta de posibles lesiones, y tan importante será parar y tratarlas a tiempo como aprender a prevenirlas. Las llamadas sobrecargas musculares traducen acciones corporales para las que nuestro cuerpo no está preparado, por lo que parte de la recuperación de una lesión comprenderá entender como pacientes qué ha ocurrido y qué ejercicios debemos incluir en nuestra rutina para que no vuelvan a aparecer. Aquí el papel del fisioterapeuta como educador será crucial.

De igual forma y atendiendo a nuestra edad y estado de forma y salud, será fundamental acordar con nuestro fisioterapeuta sesiones de descarga muscular, sobre todo si nuestra actividad deportiva es media-alta. Relajar nuestro tejido musculo-esquelético, así como los tejidos blandos (tendones y ligamentos) permitirá al especialista localizar puntos de dolor incipientes que, a la larga, podrían ser foco de futuras lesiones.


Fisioterapia en el proceso de envejecimiento
Otro de los fines destacados de la fisioterapia en la actualidad es hacer frente al aumento de la cronicidad asociada al envejecimiento de la población. Actualmente, se calcula que en torno al 7% de la población mundial es mayor de 65 años, cifra que se dispara en los países desarrollados, donde alcanza el 15% y continuará creciendo en los próximos años.


El envejecimiento de una persona lleva asociado una serie de cambios funcionales, entre los que podemos destacar la disminución de la velocidad al caminar, una reducción de la capacidad para llevar a cabo tareas de la rutina diaria o un mayor riesgo de sufrir caídas. Una vulnerabilidad creciente asociada a la pérdida de la calidad de vida.


"Actualmente, se calcula que en torno al 7% de la población mundial es mayor de 65 años, cifra que se dispara en los países desarrollados, donde alcanza el 15%, cifra que seguirá creciendo en los próximos años hasta rondar el 25% en 2050.

Fisiológicamente, estos cambios tienen un origen biológico. En términos generales, encontraremos una reducción de la flexibilidad de los tejidos, un engrosamiento y endurecimiento de los vasos sanguíneos, así como una disminución neuronal y del tono corporal. Estos cambios podrán modularse según el estilo de vida, el entorno o a las enfermedades que pueda padecer la persona. 

Precisamente en torno al control de estos factores y a la prevención de enfermedad gira el término Envejecimiento Activo adoptado por la Organización Mundial de la Salud en los años 90. Este concepto se define como la optimización de las oportunidades de salud, participación y seguridad con el fin de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen. 

"En base a este nuevo concepto de envejecimiento, con la persona como núcleo activo del proceso, el rol del fisioterapeuta se vuelve muy importante

El profesional debe promover, prevenir o tratar la pérdida de salud, buscando siempre la máxima autonomía del paciente a lo largo del proceso natural de envejecimiento. Para ello, se deberán aplicar técnicas basadas en un estudio individualizado de la situación personal del individuo, de su cuerpo, su capacidad de movimiento previo y su interacción física y social con el medio. 

Esto puede permitirle diseñar estrategias que prevengan las posibles caídas, que mantengan un tono muscular adecuado y que asesoren en todo momento al paciente sobre qué tipo de ejercicio físico es el más adecuado para su condición de salud, incluyendo técnicas de relajación y entrenamiento mental.

En definitiva, el contacto rutinario con el fisioterapeuta permitirá abordar el envejecimiento de una manera activa, permitiendo mantener un buen estado físico y prevenir posibles enfermedades crónicas asociadas a la edad, siempre con un manejo profesionalizado y acorde al estado de salud del individuo.


Fisioterapia y salud mental
Tal vez uno de los campos más en auge es el trabajo en prevención y control de trastornos de salud mental desde un punto de vista tanto físico como emocional. Este hecho ha llevado a la fisioterapia a crear una especialidad reconocida, Fisioterapia en Salud Mental, cuyo fin es conectar las necesidades físicas y mentales de las personas.

Este campo aborda desde técnicas de relajación y control del estrés para la vida diaria (yoga, taichí, pilates…), como tratamientos de alteraciones físicas existentes que pueden derivar en alteraciones de salud mental y viceversa.

Por poner algún ejemplo práctico, está demostrado que alteraciones como la anorexia pueden originar atrofia muscular, osteoporosis, fatiga crónica, contracturas, etc. En las depresiones aparece pérdida del tono muscular, una tendencia exagerada a la flexión del cuerpo o la rotación de los hombros hacia el interior. Y la ansiedad puede generar temblores, tensión muscular excesiva, hormigueo en las extremidades, entre otros síntomas.

"La conexión física y mental es bidireccional: las alteraciones emocionales pueden derivar en cambios físicos, y los trastornos físicos crónicos pueden asociar desequilibrios emocionales.

De la misma forma, alteraciones físicas crónicas pueden derivar en variación del estado emocional. Personas con malas posturas crónicas al sentarse, por ejemplo, pueden ver mejorado su aspecto físico al corregirlas, elevando así su estado de ánimo. Igualmente, una mayor capacidad física o aumento de la flexibilidad pueden otorgar a la persona un sentimiento de aumento de la seguridad en sí mismos y, en definitiva, de su autoestima.

Por tanto, la consulta y tratamiento con un fisioterapeuta ante padecimientos de este tipo, bien sea con origen físico o emocional, asociado al ejercicio o al proceso natural de envejecimiento, puede generar enormes beneficios en la calidad de vida, generando además unas rutinas físicas y mentales tremendamente beneficiosas a medio y largo plazo.

Fuentes:
· Asociación Española de Fisioterapeutas
· eFisioterapia.net
· Fisioterapia en Salud Mental: Una breve guía introductoria. Editorial EFACIM

· Scielo: Proceso de envejecimiento, ejercicio y fisioterapia.

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