Subscribe Us

CIENCIA. Asteroides, cometas y meteoritos: ¿cuáles son las diferencias?


Los asteroides, los cometas y los meteoritos son las tres entidades que a menudo han confundido a muchos. Se volvieron aún más importantes cuando descubrimos que los dinosaurios que vivían en este planeta fueron aniquilados debido al impacto de un asteroide de gran tamaño sobre la superficie terrestre.


QuÉ ES UN ASTEROIDE
Los asteroides son grandes pedazos de rocas que orbitan la tierra. Su composición es principalmente roca y metal. Se clasifican como rocas que tienen más de 10 metros de diámetro. Un ejemplo de una gran colección de asteroides es el cinturón de asteroides que rodea a Marte y Júpiter. En el cinturón de asteroides, se estima que hay más de 750.000 asteroides.

Fue un asteroide el responsable de la extinción de los dinosaurios. A medida que su tamaño aumenta, mayor es el poder de impacto que acumulan. También hay otros impactos de asteroides en la tierra, y han dejado cráteres para que podamos ver su devastación. El cráter Vredefort en Sudáfrica es un excelente ejemplo de los cráteres formados por los impactos de asteroides. Tiene un ancho superior a 300 kilómetros.

Los científicos ya han trazado la ruta de la mayoría de los asteroides que representan una amenaza para nuestro planeta. A pesar de ello, ocurren incertidumbres como el caso del Asteroide 2019 OK que pasó cerca de la Tierra el 25 de julio de 2019 a menos de un quinto de la distancia a la Luna, oculto a los investigadores que solo se enteraron de la presencia del asteroide unas horas antes de que fuera revelado.

Fuente: Getty images 
El Asteroide 2019 OK tenía el tamaño de una roca de entre 50m y 150m de diámetro, viajando a velocidades de 54.000 millas por hora. Este asteroide tiene una órbita elíptica que lo llevó más allá de Marte y dentro de la órbita de Venus, lo que en última instancia significa que pasó poco tiempo cerca de la Tierra, el espacio visible para los científicos. Si hubiera golpeado a la Tierra, habría habido una destrucción local devastadora, 30 veces la potencia destructora de la bomba atómica de Hiroshima. Este hecho es una prueba más de que representan un peligro cierto y presente.

METEOROIDES
Cuando dos asteroides chocan entre sí, los pequeños trozos que se desprenden se llaman meteoroides.

METEOROS
Si un meteoroide ingresa a la atmósfera de la Tierra, comienza a evaporarse y luego se convierte en meteorito. En la Tierra, se verá como un rayo de luz en el cielo, porque la roca se está quemando. Sin embargo, cuando los meteoros son de tamaño considerable, es posible que no se vaporicen por completo. Tales meteoros tienen altas posibilidades de llegar a la tierra. Algunos meteoros explotan una vez que están en nuestra atmósfera debido a las fuerzas que actúan sobre ellos. Un ejemplo, fue el meteorito de Chelyabinsk que explotó en nuestra atmósfera el 15 de febrero de 2013 sobre Rusia, lloviendo rocas como resultado de la explosión.

Un evento más reciente de explosión de un meteoro ocurrió en 2018 sobre el Mar de Bering, el 18 de diciembre. La explosión tuvo una fuerza 10 veces mayor que la bomba atómica que se lanzó sobre Hiroshima.

El cráter Lonar y su lago salino en el estado Maharashtra de la India. Es el aspecto del impacto de un asteroide hace unos 50.000 años. Fuente: ALEX OGLE/Getty Images

METEORITOS
Si un meteoroide no se evapora por completo y sobrevive al viaje a través de la atmósfera de la Tierra, puede aterrizar en la Tierra. En ese punto, se convierte en meteorito. Se componen principalmente de metal porque la mayor parte del contenido de roca se vaporiza cuando atraviesa la atmósfera terrestre.

Los meteoritos y los asteroides son cuerpos celestes que no difieren mucho entre sí, excepto por sus tamaños relativos. La información que tenemos sobre ellos deja en claro por qué debemos rastrearlos.

COMETAS

Uno de los objetos más espectaculares que podemos ver en nuestro cielo son los cometas. La palabra proviene del latín comēta que a su vez viene del vocablo griego cabellera. El más conocido es el cometa Halley, que debe su nombre a Edmud Halley. Este astrónomo se basó en la ley de la gravedad de su amigo Isaac Newton, para predecir la periodicidad con la que  podía ser observado desde la tierra (75/76 años).

Como los asteroides, un cometa orbita alrededor del Sol. Sin embargo, en lugar de estar hecho principalmente de roca, un cometa contiene mucho hielo y gas, lo que puede dar lugar a la formación de colas increíbles detrás de ellos (gracias a la evaporación del hielo y el polvo).

A lo largo de la historia estos objetos han generado desconcierto, miedo, han llevado a supersticiones, presagios y malos augurios y han estado presentes en muchos acontecimientos importantes. Por ejemplo, en la batalla de Hatings, plasmada en el tapiz de Bayeux, donde se representa un cometa, tuvo una gran influencia la aparición del objeto ya que fue tomada como una mala señal por parte de los sajones y como un guiño celestial hacia los  normandos. La estrella de Belén, que plasmó el pintor italiano Giotto de Bondone en el cuadro La Adoración de los Reyes Magos, en 1304, se debe al paso del cometa Halley cerca de la tierra en 1301. Y solo para los más supersticiosos, tan solo 15 días antes de la explosión de la central nuclear de Chernóbil, se pudo observar la última aparición del cometa Halley.

Imagen del cometa Halley

COMPOSICIÓN Y ESTRUCTURA 
Los cometas son “bolas de nieve sucia” que se encuentran en los límites del sistema solar formando complejos sistemas como la nube de Oort o el Cinturón de Kuiper. La primera es una nube esférica, situada a 1 año luz de distancia del sol y puede llegar a contener hasta cien billones de objetos, orbitando sin parar y conteniendo una masa 5 veces mayor que la de la tierra. El cinturón de Kuiper, formado por los llamados objetos transneptunianos, forman un disco que orbita alrededor del sol, más allá del planeta Neptuno (donde se incluye a Plutón).

Los cometas son cuerpos altamente afectados por la gravedad, cualquier perturbación, acercamiento a los grandes planetas o incluso un choque con otro cuerpo cercano puede impulsarlo a salir del sistema solar o a internase en órbitas elípticas cortas alrededor del Sol.

    Un cometa está formado por cuatro partes visibles: el núcleo, el coma, la cola de iones y la cola de polvo. El núcleo es un cuerpo compacto compuesto por una mezcla de hielo de agua, metano, partículas de silicato y polvo orgánico, que pueden medir desde los 100 m hasta los 50 km de ancho. El coma es la atmósfera que se escapa libremente alrededor del núcleo y se forma cuando esté se acerca al Sol. Los hielos se subliman llevando consigo partículas de polvo. Estos, debido a la radiación y los vientos solares forman la cola de polvo de un color blanco o amarillento. La cola de iones, de un color azulado, se forma a partir de los gases volátiles que son ionizados por los fotones ultravioletas del Sol. 

    Los cometas se diferencian de otros cuerpos en el sistema solar en que generalmente están en órbitas que son mucho excéntricas que los planetas y asteroides. Algunos cometas proceden de distancias de más de 50000 UA (Unidad Astronómica que es igual a la distancia media del Sol a la Tierra) pudiendo durar sus periodos orbitales millones de años. Otra diferencia considerable es su composición: los cometas están formados en su mayor parte por hielo y polvo, y los asteroides están compuestos por roca y metales.


INVESTIGACIÓN Y MISIONES
El interés de los cometas para los científicos reside en que se trata de cuerpos primitivos formados en los inicios del sistema solar. Son los primeros cuerpos sólidos que se crearon en la nebulosa solar donde se formaron el Sol y los planetas. Los cometas, como hemos comentado, se encuentran en la región más externa, donde las temperaturas hicieron que los hielos volátiles se condensaran. Esto hace que conserven un registro físico y químico de la nebulosa solar primordial y de los procesos involucrados en la formación de los sistemas planetarios.

     Con los avances en la compresión del sistema solar en la segunda mitad del siglo XX y con las tecnologías cada vez más innovadoras para viajar al espacio, se planteaba la posibilidad de utilizar las naves espaciales para estudiar los cometas. La primera misión fue El Explorador Internacional de Cometas (ICE). Se reunió con el cometa 21P / Giacobini-Zinner el 11 de septiembre de 1985. La nave fue dirigida para pasar por su cola de iones a unos 7,800 km  detrás del núcleo a una velocidad relativa de 21 km  por segundo, y devolvió las primeras mediciones in situ del campo magnético, plasma  y entorno de partículas energéticas dentro de la cola de un cometa.

    En 1986, cinco naves espaciales fueron enviadas al encuentro del cometa Halley. Eran informalmente conocidos como Halley Armada y consistían en dos naves espaciales japonesas, Suisei y Sakigake,  dos naves soviéticas, Vega 1 y 2 y una nave espacial de la ESA, Giotto . La misión fue un gran éxito y fue el resultado de la cooperación internacional de muchas naciones. Su éxito es aún más impresionante cuando se considera que todas las naves espaciales volaron cerca del núcleo del Halley a velocidades que oscilaron entre 68 y 79 km por segundo.
 
    En 2005, la NASA lanzó la misión Deep impact (Impacto profundo). Consistía en dos naves espaciales, una nave espacial madre que volaría cerca del cometa, Tempel 1 y una nave espacial hija que se estrellaría deliberadamente contra su  núcleo. La nave espacial madre tomaría imágenes del impacto. La nave espacial hija contenía su propio sistema de cámara para visualizar la superficie del cometa hasta el momento del impacto. Con esta misión se consiguieron  las imágenes de mayor resolución de la superficie de un núcleo, consiguiendo medir su  masa y su densidad.

Imagen de la nube de Oort

     La nave Rosetta llegó al cometa 67P el 6 de agosto de 2014. Utilizó 11 instrumentos científicos para estudiar el núcleo, el coma y la interacción del viento solar. A diferencia de las misiones anteriores del cometa, Rosetta orbitó el núcleo hasta diciembre de 2015, proporcionando una vista completa del cometa a medida que comenzaba la actividad. Rosetta llevaba una nave espacial llamada Philae que aterrizó en la superficie del núcleo el 12 de noviembre de 2014. Philae perforó la superficie del núcleo para recolectar muestras del núcleo y analizarlas in situ pero, tuvo problemas con la carga de baterías al quedar en una zona no expuesta a la luz solar. En 2016 la nave llevó a cabo su última maniobra y se precipitó para colisionar con el cometa. En el descenso se estudiaron gas, polvo y plasma, y se capturaron imágenes de muy alta resolución.

Próximas misiones se están preparando para seguir estudiando estos cuerpos móviles y seguir arronjando pistas importantes acerca de la formación de nuestro sistema solar. Probablemente, los cometas esparcieron agua y compuestos orgánicos en todo el sistema solar y también, a la Tierra. Estos elementos son básicos para el desarrollo de la vida tal y como la conocemos.

Fuentes: Fuentes: NASA, www.astrobitacora.com, www.universomagico.com 

Publicar un comentario

0 Comentarios