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SALUD. La enfermedad del CHAGAS


Llamada así por el doctor brasileño Carlos Chagas que descubrió la enfermedad del Chagas en 1909, es más prevalente en la actualidad en muchos países que el virus del Zika. En el hemisferio norte, la influencia del Chagas es ocho veces superior a la de la malaria. Entonces, ¿por qué se sabe tan poco sobre esta plaga? Probablemente, porque es una enfermedad asociada a la pobreza.


El Chagas es una enfermedad muy arraigada en comunidades de Sudamérica, Centroamérica y México. También en los estados sureños de los Estados Unidos de norteamérica. En la mayoría de los casos, muy pocos infectados son conocedores de que padecen esta enfermedad porque el parásito que la causa, el Trypanosoma cruzi, es un microorganismo muy astuto.

Se transmite a las personas a través de un insecto triatoma. En una etapa aguda, la gente puede ser curada. Desafortunadamente, menos de un 1% de las personas infectadas son diagnosticadas o tratadas. El parásito puede vivir en el cuerpo humano a lo largo de la vida de una persona sin causar síntomas aparentes, pero entre un 20 y un 30% de las personas infectadas experimentarán daños cardíacos. 

Los problemas coronarios relacionados con el Chagas incluyen latidos irregulares, aneurisma ventricular izquierdo e incluso, fallo cardíaco.

El Trypanosoma cruzi puede llegar a atravesar la placenta. Las mujeres embarazadas no se someten habitualmente a un “escaneo” de esta afección y pueden transmitir la enfermedad a sus hijos recién nacidos. El “escaneo” de un Chagas congénito no forma parte de ningún sistema de salud. Esto es particularmente alarmante porque con el uso de benznidazol se puede eliminar el parásito de los niños infectados. En 2017, la FDA americana autorizó el uso de este fármaco para su uso en los niños infectados, aunque puede tener efectos secundarios negativos en enfermos crónicos. Otra droga disponible contra el Chagas, nifurtimox, también tiene estas limitaciones. Sea como fuere, no existe fármaco o vacuna definitiva para prevenir el Chagas.


Los riesgos para la salud de la enfermedad de Chagas son bien conocidos en América Latina, donde la mayoría de los casos se encuentran en países que incluyen Brasil, Argentina, Bolivia, Paraguay, México y El Salvador. Sin embargo, los médicos fuera de América Latina no son conscientes de la infección y su conexión con la enfermedad cardíaca. Los países donde se diagnosticaron individuos infectados incluyen a Estados Unidos con un estimado de 300.000 casos, España con al menos 42.000 casos, Italia, Francia, Suiza, el Reino Unido, Australia y Japón.


La mayoría de estos insectos son habituales dentro de su entorno natural por lo que no vive muy lejos de sus presas. Estas pueden ser tanto humanas como perros, marsupiales o mapaches. En zonas rurales de latinoamérica, viven en las grietas de las casas de adobe durante el día y salen por la noche para buscar alimento.

La mordedura, aunque indolora, deja una pequeña herida. El  parásito T. cruzi  no se transmite al “chupar” la sangre con la picadura sino que se encuentra en las heces de los insectos y se transmite cuando la materia fecal penetra a través de la herida que causa la mordedura. El parásito también puede entrar en su cuerpo de otras maneras, como si se toca la piel y luego se frota el ojo.

Un equipo internacional de investigadores ha encontrado al T. cruzi en momias de los desiertos del Perú y Chile de hace más de 9.000 años de antigüedad.

La enfermedad del Chagas difícilmente se transmite entre personas. Por ello está concentrada principalmente en las comunidades latinoamericanas y ello contribuye a la falta de conocimiento sobre la misma. Se estima que existen más de 300.000 personas afectadas de Chagas en Texas, pero, al tratarse de una “enfermedad de pobres”, poco se comunica a la opinión pública.

Estados de EE.UU. donde se han reportado casos de picaduras de insectos triatomas.
U.S. Centers for Disease Control and Prevention

El 60-70 por ciento de las personas infectadas con T. cruzi nunca desarrollan ningún síntoma.

Sea como fuere, parece tratarse de una enfermedad tropical razonablemente controlada gracias al control de los vectores transmisores de la enfermedad, a un mayor uso de agua potable en las zonas de origen y a un mayor acceso a los controles sanitarios por parte de las personas infectadas.

SÍNTOMAS DEL CHAGAS
El Chagas agudo se diagnostica a través de un análisis de sangre. Unas semanas o meses después de la infección, una persona puede tener síntomas leves o no, como fiebre, fatiga, dolores corporales, dolor de cabeza, erupción cutánea, pérdida de apetito, diarrea y vómitos.

Sin embargo, esos síntomas a menudo suelen cursar con otras enfermedades comunes, y muchas personas con Chagas no lo sospechan. Otros síntomas pueden incluir agrandamiento leve del hígado o bazo, glándulas inflamadas o hinchazón en el sitio de la mordedura. La hinchazón del párpado, también es un indicador y ocurre cuando las heces infectadas se frotan en el ojo de una persona.

Los niños pequeños con chagas también pueden tener una inflamación severa e infecciones del músculo cardíaco o del cerebro, que pueden ser fatales, aunque es raro. Las personas con sistemas inmunitarios debilitados, como aquellos con VIH o que reciben quimioterapia, también corren un mayor riesgo.

Los chagas crónicos pueden durar toda la vida y muchos no tienen síntomas. Sin embargo, las complicaciones cardíacas y gastrointestinales, que pueden ser fatales, pueden ocurrir en alrededor del 20% a 30% de las personas.


Expansión global de infecciones por trypanosoma cruzi

LA OTRA DIANA DEL CHAGAS
La transmisión del trypanosoma cruzi entre humanos es rara pero los perros parecen ser más vulnerables. Al menos esto es lo que varias agencias de EE.UU. han detectado. 
Aunque los perros no muestran señales de haber sido “picados” por el insecto, más de un 7% de los perros sometidos a examen estaban infectados y mostraban daños en las funciones coronarias. Los científicos creen que este mayor riesgo se debe a que los perros pueden comer alimentos o restos de comida infectados por el parásito. No obstante, el riesgo de transmisión desde un perro al ser humano es extremadamente bajo.


Un compuesto natural aislado de la especie Nectranda leucantha, una planta originaria del Bosque Atlántico, conocida con los nombres de canela blanca o canela amarilla, puede resultar en nuevos medicamentos destinados al tratamiento de la leishmaniasis visceral y de la enfermedad de Chagas. (Foto: Ana Claudia Torrecilhas y J. P. Maçaneiro/Flora Digital) Fuente: Instituto Adolfo Lutz (Brasil) y Ohio State University)

INVESTIGACIÓN
Una nueva investigación de la Universidad de Kansas muestra que el aprendizaje automático (inteligencia artificial) es capaz de identificar insectos que propagan la enfermedad incurable llamada Chagas con alta precisión, basada en fotos digitales comunes. 
De acuerdo con un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), en pacientes con enfermedad de Chagas, las probabilidades de infectarse con el gusano intestinal Strongyloides stercoralis se duplican. El estudio, publicado en PLOS Neglected Tropical Diseases, subraya los beneficios potenciales de realizar una prueba de detección combinada para ambas infecciones en adultos latinoamericanos que viven en Europa.
La idea es dar a los funcionarios de salud pública, en los que el Chagas prevalece, una nueva herramienta para detener la propagación de esta enfermedad y, así, ofrecer servicios eficaces de identificación directamente al público en general.


Fuentes:
- Subfamily Triatominae – Kissing Bugs, Bugguide.net. Accessed online December 7, 2015.
- Chagas Disease, University of Arizona Department of Neuroscience. Accessed online December 7, 2015.
- Triatomine Bug FAQs, Centers for Disease Control and Prevention. Accessed online December 7, 2015.
- Epidemiology & Risk Factors (Chagas Disease), Centers for Disease Control and Prevention. Accessed online December 7, 2015.
- Kissing Bugs & Chagas Disease in the United States, Texas A&M University. Accessed online December 7, 2015.
- "Kissing bugs (Triatoma) and the skin," by Rick Vetter MS, Dermatology Online Journal 7(1):6. Accessed online December 7, 2015.
- "Remain Calm: Kissing Bugs Are Not Invading the U.S.," by Gwen Pearson, Wired.com, December 3, 2015. Accessed online December 7, 2015.
- Developing a Clearer Picture of How Assassin Bugs Evolved, by Iqbal Pittalwala, by October 25, 2012, University of California Riverside news release. Accessed online December 8, 2015. CITE 
- Pedro Puerta-Alcalde et al. High prevalence of S. Stercoralis infection among patients with Chagas disease: A retrospective case-control study. PLOS Neglected Tropical Diseases, 2018; 12 (1): e0006199 DOI: 10.1371/journal.pntd.0006199
- Maria Carmo Pereira Nunes et al. Chagas Cardiomyopathy: An Update of Current Clinical Knowledge and Management: A Scientific Statement From the American Heart Association. Circulation, 2018 DOI: 10.1161/CIR.0000000000000599
- Ali Khalighifar et al. Deep Learning Algorithms Improve Automated Identification of Chagas Disease Vectors. Journal of Medical Entomology, 2019; DOI: 10.1093/jme/tjz065

- Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Triatomine Bug FAQs. https://www.cdc.gov/parasites/chagas/gen_info/vectors/index.html


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