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MUNDO ANIMAL. Rutas migratorias de las aves

GRULLAS CANADIENSES, SANTUARIO ROWE, NEBRASKA. Entre mediados de febrero y mediados de abril, medio millón de estas aves se congregan a lo largo del río Platte. Exhaustas tras su llegada desde México y el sur de Estados Unidos, aquí engordan para después migrar a sus áreas de nidificación subárticas y árticas. Fuente: AUDUBON’S ROWE SANCTUARY


QUE ES LA MIGRACIÓN
Las aves migradoras presentan unas áreas o cuarteles de cría en primavera-verano donde se reproducen y unas áreas de invernada donde pasan el invierno. A los desplazamientos que se producen entre ambas estaciones se les denomina viajes migratorios. Los movimientos realizados a final de invierno o principios de primavera entre el área de invernada y la de cría los conocemos como migración primaveral o prenupcial, y los realizados a final del verano o principios del otoño como migración postnupcial u otoñal. Estos recorridos marcan una trayectoria que llamamos ruta migratoria.

Es un fenómeno muy común en la naturaleza y de hecho hay muchas especies de mariposas, peces, murciélagos o tortugas que son migradoras. Sin embargo, en el caso de las aves el medio aéreo empleado, la capacidad de volar y las grandes distancias recorridas por muchas especies hacen que en este grupo esté particularmente bien representado. Mientras que los migradores de corta distancia pueden simplemente abandonar las áreas montañosas para buscar inviernos más benignos en zonas más bajas, los de larga distancia recorren a menudo decenas de miles de kilómetros sorteando toda clase de barreras físicas (como montañas), ecológicas (como desiertos) o meteorológicas (tormentas, vientos en contra, etc.). Además, dentro de una misma especie puede haber distinto comportamiento migrador entre individuos dependiendo por ejemplo de la edad, el sexo o la población de origen.


En 1918, el Congreso Norteamericano aprobó la Ley del Tratado de Aves Migratorias para proteger a las aves de los asesinatos indiscriminados. Para celebrar el centenario, la Sociedad Nacional Audubon, BirdLife International y el Cornell Lab of Ornithology declararon 2018 como el Año de las Aves. 

Los movimientos migratorios se dividen en etapas ya que suelen durar varios días o incluso semanas. Por ello, las aves deben parar a descansar y alimentarse en puntos adecuados que se denominan áreas de reposo o de sedimentación y que resultan muy importantes para que el viaje llegue a buen término. Existen numerosas estrategias de migración que dependen de la especie, la latitud donde se reproducen, las diversas condiciones meteorológicas, anuales, la distribución histórica de la especie y un largo etcétera.


Rutas migratorias de las aves

POR QUÉ MIGRAN LAS AVES
El principal elemento que condiciona la permanencia o no en un lugar de las aves, es el alimento. Muchas veces existe alimento en una región, pero no está accesible por las condiciones meteorológicas en ese momento: temperaturas muy bajas que hielan el agua o endurecen el suelo, sin que se pueda beber o buscar alimento en el suelo; nevadas que impiden el acceso al alimento, etc. Así, muchas especies de aves y miles de individuos, abandonan las zonas más norteñas, con inviernos más desfavorables, y viajan a latitudes del centro y sur del continente Europeo y de forma paralela, sucede en el resto de continentes. Pero también de estas latitudes, aparentemente más propicias, también desaparecen numerosos ejemplares de otras especies, que viajan al continente africano.


Las plumas aparecieron por primera vez no en las aves sino en los dinosaurios mucho antes de que las aves evolucionaran; incluso algunos primeros tiranosaurios las lucían. Las plumas de dinosaurio probablemente se usaron para aislamiento o exhibición. Plumas más complejas especializadas para el vuelo llevaron a las aves -el único linaje de dinosaurios restante- a nuevas alturas.


Rutas migratorias hacia el continente europeo

¿CÓMO SE ORIENTAN LAS AVES MIGRATORIAS?
Las aves migratorias usan una variedad de señales de navegación -el sol, los puntos de referencia, las estrellas e incluso el campo magnético de la Tierra- para hacer sus viajes. Aunque algunos migran solo a corta distancia, los migrantes extremos pueden atravesar océanos y continentes para llegar a sitios de anidación y fuentes de alimentos estacionales.



NAVEGACIÓN MAGNÉTICA. Las líneas del campo magnético de la Tierra son más fuertes y más detectables en los polos, donde convergen. Las aves que vuelan más cerca del Ecuador pueden tener que depender de otras señales para encontrar su camino.


EL PROYECTO MIGRA
El programa Migra, puesto en marcha en 2011 por SEO/BirdLife con la colaboración de la Fundación Iberdrola España, incorpora las últimas tecnologías en sistemas de geolocalización y seguimiento remoto para conocer con mayor detalle los movimientos de las aves dentro y fuera de nuestro país. Gracias a esta iniciativa se pueden conocer las fechas de inicio y fin de sus migraciones, los lugares de parada y puntos de alimentación, el tiempo que tardan en realizar esos viajes, si se repiten en la migración primaveral y otoñal, las principales áreas de invernada y dispersión, o si las rutas son iguales año tras año. La Fundación Iberdrola España colabora con este programa en el marco de su actividad en apoyo de la biodiversidad, una de sus principales áreas de actuación.

Actualmente el programa Migra cuenta con 783 aves marcadas, de 32 especies distintas, de las que han proporcionado información de utilidad 447 aves,de 31 especies. Este programa cuenta con más de 300 colaboradores y 50 entidades colaboradoras en España y en el extranjero.

El conocimiento del área de distribución, abundancia, tendencia y tamaño de población de las aves de España son aspectos fundamentales para su conservación. SEO/BirdLife lleva décadas trabajando en ello con la colaboración de miles de voluntarios. Así, ya se dispone de mapas con las áreas de cría de todas las especies con un detalle aceptable (atlas de las aves reproductoras en España), se tiene mucha información de su preferencia de hábitat y en muchos casos de su tamaño de población (atlas y censos específicos) y se empieza a conocer si sus poblaciones presentan tendencia negativa, estable o positiva (programas de seguimiento Sacre, Noctua y Paser). También se ha hecho el trabajo de campo necesario para establecer la distribución y abundancia de la avifauna española en invierno (primer atlas de las aves en invierno en España) y poco a poco se van realizando censos específicos de todas las aves para las que hasta ahora no se conocía con la precisión necesaria su población.

Muchas especies de las aves presentes en España son migradoras o tienen movimientos dispersivos fuera de su época reproductora, por lo que su distribución cambia según la época del año. Así, además de conocer su área de reproducción o invernada, trabajos ya realizados o en marcha, es muy útil conocer sus rutas migratorias, los lugares de parada y descanso, el tiempo que tardan en realizar esos viajes, si se repiten en la migración primaveral y otoñal, si se repiten año tras año, etc., asuntos muy desconocidos hasta ahora.

Hace ya casi un siglo que se inició el marcaje de las aves con anillas para estudiar sus movimientos migratorios. No obstante, este método tiene una serie de limitaciones para el conocimiento detallado de estos aspectos. Aun así, la mayoría de lo que se sabe actualmente de la migración, se ha ido desvelando en buena medida a partir del anillamiento.


ALCATRACES ATLÁNTICOS, BASS ROCK, ESCOCIA. En la época de cria, 150.000 alcatraces atlánticos abarrotan esta isla del estuario de Forth. En invierno estas aves migran hacia el sur y llegan hasta el África occidental.Fuente:  THE DALRYMPLE FAMILY AND THE SCOTTISH SEABIRD CENTRE

En las últimas décadas se está comprobando cómo muchas especies han ido cambiando su comportamiento migrador y parte de la población de algunas de ellas acorta sus movimientos y no cruzan a África (cada vez es mayor el número de cigüeñas blancas, cigüeñas negras, aguilillas calzadas, etc. que pasan el invierno en la costa mediterránea o en el curso bajo del río Guadalquivir).

Se piensa que estos cambios son debidos, al menos en parte, al cambio climático, originando inviernos más suaves en las áreas de cría y, por tanto, mayor disponibilidad de alimento en esa época desfavorable. Por ello, también es importante conocer cuanto antes el comportamiento migrador de cada especie, pues sin esa información perderemos el registro de lo que ha existido y no se dispondrá de la información básica para comprender la evolución de su biología.

Afortunadamente, el avance de la ciencia pone a nuestra disposición nuevas tecnologías que permiten utilizar sistemas de seguimiento mucho más precisos y con mucha más información que el anillamiento, sistema de marcaje que sigue siendo útil para este asunto y para numerosos otros aspectos de las aves. Los nuevos sistemas de marcaje establecen la localización del ave varias veces al día durante varios años, por lo que permiten conocer cuánto tiempo permanecen exactamente en sus áreas de cría e invernada, cuándo inician su migración, por dónde la realizan, sus velocidades, sus altitudes, cómo los agentes meteorológicos, el relieve del terreno, los mares, el desierto, etc. condicionan sus movimientos, qué puntos y hábitat utilizan para reponer energía en sus migraciones, etc. Aspectos, todos ellos, que permitirán trabajar mejor en su conservación.


Una bandada de ánsares nivales inunda el cielo del refugio del Bosque del Apache, en Nuevo México. Esta especie llegó a estar casi extinguida, pero hoy sus poblaciones son tan numerosas que están deteriorando las zonas de cría y amenazan a otras especies. Llegan ene l mes de noviembre desde el norte de Canadá y pasan unos tres meses en la zona. A finales de febrero la mayoría ya habrá partido hacia sus áreas de cría. Fuente: DONALD JESKE, NATIONAL GEOGRAPHIC CREATIVE.
¿POR QUÉ SON IMPORTANTES LAS AVES?
Las “cosas” con plumas se pueden encontrar en cada rincón de cada océano y en hábitats terrestres tan sombríos que no son hábitats para nada más. Las gaviotas grises crían a sus polluelos en el desierto de Atacama en Chile, uno de los lugares más secos de la Tierra.

Los pingüinos emperadores incuban sus huevos en la Antártida en invierno. Los azores anidan en el cementerio de Berlín donde está enterrada Marlene Dietrich, los gorriones en los semáforos de Manhattan, los vencejos en las cuevas marinas, los buitres en los acantilados del Himalaya, los pinzones en Chernobyl. Las únicas formas de vida más ampliamente distribuidas que las aves son microscópicas.

Para sobrevivir en tantos hábitats diferentes, las más de 10.000 especies de aves del mundo han evolucionado hacia una espectacular diversidad de formas. Su tamaño varía desde el avestruz, que puede alcanzar los nueve pies de altura y está muy extendido en África, hasta el acertadamente llamado colibrí de abejas, que se encuentra solo en Cuba. Sus picos pueden ser grandes (pelícanos, tucanes), pequeños (marmotas) o tan largos como el resto de su cuerpo (colibríes con pico de espada). Algunas aves -el empavesado pintado en Texas, el pájaro del sol de Gould en el sur de Asia, el loro de arco iris en Australia- son más llamativas que cualquier flor. Otros vienen en uno de los tonos casi infinitos de marrón que gravan el vocabulario de los taxonomistas avianos.

Las aves no son menos diversas desde el punto de vista conductual. Algunos son altamente sociales, otros son anti. Las queleas y los flamencos africanos se reúnen en bandadas de millones, y los periquitos construyen ciudades enteras de pericos sin palo. 
Las cazoletas caminan solas y bajo el agua, en los lechos de los arroyos de las montañas, y un albatros errante puede deslizarse en su envergadura de 10 pies a 500 millas de distancia de cualquier otro albatros. Los correcaminos matan las víboras de cascabel para alimentarse en parejas, mientras un pájaro distrae a la serpiente otro se acerca sigilosamente detrás de ella. Los abejarucos comen abejas. Los hojarasqueros arrojan hojas. Los araos de pico grueso pueden sumergirse bajo el agua a una profundidad de 700 pies, halcones peregrinos vuelan en picado a través del aire a 240 millas por hora. Un junquero parecido a un troglodítido puede pasar toda su vida junto a un estanque de 2.000m2, mientras que una curruca cerúlea puede migrar a Perú y luego encontrar el camino de regreso al árbol en Nueva Jersey donde anidó el año anterior.


FLAMENCOS ENANOS Lago Bogoria, Kenia. Los flamencos menores del Gran Valle del Rift de África prosperan en el entorno extremo de los lagos alcalinos de gran altitud, alimentándose de floraciones de algas que son tóxicas para muchas otras criaturas. Las aves no son migratorias, sino nómadas, que viajan de un lago a otro, donde la comida es abundante. Fuente: Stephen Wilkes

Las aves no son peludas ni mimosas, pero en muchos aspectos son más similares a nosotros que a otros mamíferos. Construyen casas complejas y crían familias en ellas. Toman largas vacaciones de invierno en lugares cálidos. Las cacatúas son pensadores astutos, resuelven acertijos que desafiarían a un chimpancé y a los cuervos les gusta jugar. Y luego están las canciones con las que los pájaros llenan el mundo. Trinos ruiseñores en los suburbios de Europa, zorzales en el centro de Quito, hwameis en Chengdu. Los carboneros tienen un lenguaje complejo para comunicarse, no solo entre ellos sino con cada ave de su vecindario, acerca de cuán seguros o inseguros se sienten de los depredadores. Algunas aves lira en el este de Australia cantan una canción que sus ancestros pudieron haber aprendido de la flauta de un colono hace casi un siglo. 


Pero las aves también hacen lo que todos desearíamos hacer pero no podemos, excepto en los sueños: vuelan. Águilas sin esfuerzo remontan térmicas; colibríes pausan en el aire; la codorniz estalla en un vuelo que para el corazón. En conjunto, las rutas de vuelo de las aves unen al planeta como 100 mil millones de filamentos, árbol a árbol y continente a continente. Nunca hubo un momento en que el mundo les pareciera grande. Después de reproducirse, un vencejo europeo permanecerá en el aire durante casi un año, volando al África subsahariana y volviendo, comiendo y mudando y durmiendo en el ala, sin aterrizar una vez. Los albatros jóvenes pasan hasta 10 años recorriendo el océano abierto antes de volver a tierra para reproducirse. Se ha rastreado a una limosa de cola barrada volando sin escalas desde Alaska hasta Nueva Zelanda, 11.700 kilómetros en nueve días, mientras que un colibrí garganta de rubí puede quemar un tercio de su pequeño peso corporal para cruzar el Golfo de México. El nudo rojo, una pequeña especie de ave playera, realiza viajes de ida y vuelta anuales entre Tierra del Fuego y el Ártico canadiense; un individuo de larga vida, llamado B95 por la etiqueta en su pierna, ha volado más kilómetros que los que separan la Tierra y la Luna.


Una pareja de grullas canadienses ejecuta una danza nupcial en el Refugio Nacional de Vida Salvaje de Nuevo México. La reserva se creó en 1939, en buena parte para proteger un hábitat crítico para esta población de grullas que crían en las Montañas Rocosas e hibernan en el sudoeste de Estados Unidos y México. Fuente: JACK DYKINGA, NATURE PICTURE LIBRARY






Fuentes: SEO/BirdLife (2017); MATTHEW TWOMBLY; MESA SCHUMACHER ; ANDREW FARNSWORTH, CORNELL LAB OF ORNITHOLOGY; IUCN; ANDREW IWANIUK, UNIVERSITY OF LETHBRIDGE

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