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HISTORIA. La Guardia Pretoriana de la antigua Roma

Proclamación del emperador Claudio. Lawrence Alma-Tadema (1867). 
LA GUARDIA PRETORIANA romana ha sido considerada una de las unidades militares más prestigiosas de la antigüedad. Estos soldados de élite eran conocidos por servir como “guardaespaldas” del Emperador de Roma. Irónicamente, varios emperadores romanos fueron de hecho asesinados por su propia Guardia Pretoriana y otros fueron entronizados por esta misma guardia personal. Aparte de esto, la Guardia Pretoriana cumplía otras funciones tal vez menos conocidas.


El origen de la Guardia Pretoriana se remonta a la época de la República Romana. Durante ese período de la historia de Roma, el cuerpo de guardias se constituyó para proteger a los generales en sus campañas militares. Un general romano tenía el título de pretor y su residencia en el campo de batalla se conocía como pretorio. De ahí que los “guardaespaldas” del pretor fueran llamados Guardia Pretoriana.

Los estudiosos creen que esta unidad de élite fue constituida por Escipión el Africano durante su campaña contra Aníbal, eligiendo a los soldados más valerosos eximiéndoles de otras tareas excepto la de su protección personal, y asignándoles una paga seis veces superior a la de un legionario medio. No obstante, los historiadores también han señalado la posibilidad de que tal cuerpo de guardaespaldas se remontase a una época anterior de la República.

Más como una fortaleza que un campamento, el Castra Praetoria (o Campamento Pretoriano) fue construido en el 23 DC por Lucius Aelius Sejanus. Erigido a las afueras de los perímetros de Roma, el fuerte contaba con sólidos muros de mampostería hechos de hormigón con revestimiento de ladrillo rojo. Abarcaba un área de más de 17 hectáreas  lo que equivale a más de 31 campos de fútbol americano. Y mientras que el área del fuerte podría albergar alrededor de 4.000 soldados, los arqueólogos han revelado los restos de estructuras de barracas de dos pisos y habitaciones adicionales dispuestas alrededor del interior de las paredes. Estos elementos espaciales combinados podrían en realidad haber tenido en cuenta el doble o el triple de ese número.

Aunque los generales romanos tenía su propia guardia personal, el establecimiento de la Guardia Pretoriana como institución solo se alcanzó durante el reinado del emperador Octavio Augusto. Fue una consecuencia de la guerra civil sostenida contra los asesinos de Julio César primero y contra Marco Antonio, después. Augusto vio la necesidad de crear una unidad militar que velase por su seguridad personal. De esta manera, la Guardia Pretoriana solo entraba en combate o participaba en campañas militares que fueran supervisadas por el propio Augusto en persona.

Durante la época final de su reinado, Augusto creó las Cohortes Urbanas (Cohortes Urbanae) probablemente a partir de tres cohortes existentes de la Guardia Pretoriana. El movimiento fue considerado como un contrapeso al creciente poder de la Guardia Pretoriana en la propia Roma, especialmente porque estas nuevas cohortes eran comandadas por el Prefecto Urbano (Praefectus Urbi), un rango senatorial que estaba por encima del rango del Prefecto Pretoriano. Sin embargo, mientras que las Cohortes Urbanas fueron entrenadas como una fuerza paramilitar, su principal deber se limitaba principalmente a las calles de Roma. En pocas palabras, actuaron como variantes de la fuerza policial de servicio pesado, muy parecidas a las políticas antidisturbios especializadas de nuestros tiempos modernos, que tenían la tarea de controlar multitudes y combatir disturbios dentro de la ciudad, trabajos que a menudo eran críticos para mantener el orden y el decoro político en Roma.

Es bien conocido que Augusto buscaba mantener algunos de los valores y tradiciones de la República romana. Por ello, en un principio, a la Guardia Pretoriana estacionada dentro de las murallas de Roma no se la permitió vestir su armadura tradicional. En su lugar, vestían una toga civil y fueron conocidos como la “cohorte togada”. Aunque se parecían a los lictores de la época republicana, iban armados con el gladio (espada corta romana), en lugar de portar las habituales fasces (unión de 30 varas de madera atadas de manera ritual con una cinta de cuero rojo formando un cilindro que sujeta un hacha común) del oficio de lictor.

Estatua de un Guardia Pretoriano de la época republicana

La estructura de mando de la Guardia Pretoriana también se modificó en el 2 a.C. Mientras que anteriormente, cada una de las cohortes era comandada por un tribuno (de rango ecuestre o "caballero"), Augusto decidió centralizar el ámbito nombrando a dos tribunos mayores como los comandantes de la guardia general. Estos oficiales eran realmente responsables de los deberes de vigilancia de la residencia del Emperador en Roma (cuando el gobernante estaba presente) y, como tal, incluso recibieron la consigna directamente del Emperador durante la octava hora de cada tarde.

El brazo de élite de la caballería de la Guardia Pretoriana (Cohors Praetoria) era conocido como los “Speculatores Augusti”, y formaban la guardia personal de caballería del emperador romano. Curiosamente, una de sus prendas distintivas se refería a sus botas especiales “caliga speculatoria” cuyo diseño está perdido para los historiadores. En cuanto a su estructura de mando, estos hombres estaban bajo el cargo de un centurión. Sin embargo, mientras formaban su propio cuerpo, sus nombres aparecían en los libros de contabilidad de las cohortes de donde originalmente fueron adscritos. Desafortunadamente, no sabemos mucho sobre la fuerza de estos guardaespaldas de caballería, que en sí mismos pueden haber variado a lo largo de la línea de tiempo del Imperio Romano, al igual que sus contrapartes de infantería pretoriana.

Caballería pretoriana. Ilustración de Richard Hook.


Otras funciones de la Guardia Pretoriana: espionaje, control de muchedumbres, en los Juegos...
Además de la protección personal del emperador, indirectamente la Guardia Pretoriana protegía a su patrón y sus intereses actuando como policía secreta. Se ha escrito que estaban implicados en tareas de espionaje, intimidación, arrestos y ejecuciones encubiertas de aquellos que pudieran representar una amenaza para el emperador.

Algunos pretorianos se disfrazaban como civiles ordinarios y se infiltraban en espectáculos y manifestaciones públicas para vigilar y arrestar a todo aquél que criticase al emperador. Cuando atendían eventos públicos sin ir disfrazados de civiles, la Guardia Pretoriana actuaba como fuerza “antidisturbios”, en el control de las muchedumbres. En ocasiones, la Guardia Pretoriana participaba en los juegos. Fuentes literarias mencionan que participaban en espectáculos de caza de bestias salvajes para demostrar su disciplina y valor. En la obra de Suetonio, Vida de los Doce Césares, se cita los siguiente:

“Además de las carreras de carros, se representó el juego llamado Troya y también panteras, que eran cazadas por un escuadrón de la caballería pretoriana liderada por un tribuno y por el mismo prefecto”

En el año 52 d.C., el emperador Claudio patrocinó la representación de una batalla naval (naumaquia) en el lago Fucino, en cuyo espectáculo participaron guardias pretorianos. Según la historia de Roma de Tácito,


“Claudio equipó trirremes, cuatrirremes y 19.000 combatientes: las orillas las rodeó con balsas, para no dejar puntos de escape no autorizados, ... En las balsas estaban estacionadas compañías y escuadrones de las cohortes pretorianas, protegidas por parapetos, desde las que operaban sus catapultas y ballistas.”

Pintura de Ulpiano Checa (1894) donde se representa una batalla naval (naumaquia)
La Guardia Pretoriana y su papel en el asesinato de Calígula
Puede decirse que el emperador Claudio debe su trono en parte a la Guardia Pretoriana, por cuanto su predecesor en la púrpura imperial, Calígula, fue asesinado, y el hombre que reclamó ser el artífice principal de tal hecho era un tribuno de la Guardia Pretoriana llamado Cassius Chaerea. Según el historiador Suetonio:


“Gaius solía burlarse de él, un hombre que ya estaba bien entrado en años, con voluptuosidad y afeminamiento por toda forma de insulto. Cuando pidió la consigna, Gaius le dio "Priapus" o "Venus", y cuando Chaerea tuvo la oportunidad de agradecerle algo, extendió la mano para besarla, formándola y moviéndola de forma obscena.”

Asesinato de Calígula

Otros asesinatos de los “protectores del emperador”
El asesinato de Calígula puede haber sido la primera vez que los pretorianos participaron en la muerte de un emperador (la segunda, si hacemos caso a Tácito quien afirmó que la muerte de Tiberio fue causada por el prefecto de los pretorianos, Macro), pero no fue la última.

La lista de posteriores emperadores cuya muerte fue ocasionada por la Guardia Pretoriana incluyen a Galba, Cómodo, Caracala y Elagabalo. Asi, pues, con el paso de los tiempos, los pretorianos se convirtieron en una suerte de “hacedores de reyes” en Roma. No obstante, a comienzos del siglo IV d.C. cometieron un grave error apoyando a Majencio para ocupar el trono de Roma, frente a Constantino, su rival.

En el año 312 d.C., Majencio y su Guardia Pretoriana se enfrentaron a Constantino en la batalla del puente Milvio. En el curso del combate, Majencio fue herido mortalmente y sus pretorianos fueron derrotados. La unidad fue disuelta por Constantino y el resto de sus miembros fueron reasignados a las fronteras del Imperio, dando fin, así, a su papel como guardias personales del emperador y a su poder en Roma.

Batalla del puente Milvio en 312 d.C. Pieter Lastman. (1613). Majencio es derrotado por Constantino y la Guardia  Pretoriana es vencida.

Por extraño que parezca, un reciente estudio sugiere que el tiempo (atmosférico) puede haber jugado un papel importante en la muerte de varios emperadores romanos. Puede tratarse de una simple correlación estadística, no una causa en sí, pero los investigadores han encontrado una ausencia de lluvias (sequías) en un 20% de los asesinatos de 82 emperadores romanos. El estudio publicado en Economic Letters, sugiere que “las bajas precipitaciones aumentan la probabilidad de hambruna en las tropas que fiaban su alimentación a los productos locales. Esto empuja a los soldados a amotinarse y, de ahí, a cuestionar su apoyo al emperador, incrementando la posibilidad de que fuera asesinado”.

Oficial pretoriano de época imperial. Ilustración de Johnny Shumate.

Si no fue asesinado por unas tropas hambrientas, el estudio indica que la seguridad del emperador habría mermado, por cuanto los soldados habrían perdido la fe en el emperador para proveerles de alimentos suficientes. Esto dejaría la puerta abierta para que otros enemigos potenciales del emperador de turno pudieran atentar contra él con mayor facilidad.

Aunque resulta interesante este análisis, el mal tiempo no puede haber sido suficiente como para incitar a la guardia del emperador a matarle o abandonarle a su suerte. No podemos olvidar algunas de otras probables causas que hubieran inspirado los intentos de asesinato, tales como enfermedades, guerras y crisis económicas. O, simplemente, que eran “malos emperadores”.

Relieve de época Antonina mostrando a la Guardia Pretoriana. Fuente: Pinterest

Fuentes:
- Andrews, E., 2014. 8 Things You May Not Know About the Praetorian Guard.
 http://www.history.com/news/history-lists/8-things-you-may-not-know-about-the-praetorian-guard
- Smith, W., 1875. A Dictionary of Greek and Roman Antiquities: Praetoriani. 
 http://penelope.uchicago.edu/Thayer/E/Roman/Texts/secondary/SMIGRA*/Praetoriani.html
- Suetonius, The Lives of the Twelve Caesars: The Life of Caligula  
[Rolf, J. C. (trans.), 1913. Suetonius’ The Lives of the Caesar: The Life of Caligula .] 
 - http://penelope.uchicago.edu/Thayer/E/Roman/Texts/Suetonius/12Caesars/Caligula*.html
- Suetonius, The Lives of the Twelve Caesars: The Life of Claudius 

[Rolf, J. C. (trans.), 1913. Suetonius’ The Lives of the Caesar: The Life of Claudius .]
- The Praetorian Guard (By Boris Rankov) / The Praetorian Guard: A History of Rome’s Elite Special Forces (By Sandra Bingham)

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