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PERSONAJE: PERICLES

Busto de mármol de Pericles 

Nacido alrededor del 495 a.C. en Colargos, al norte de Atenas, en una familia aristocrática conocida como los alcmeónidas, Pericles es uno de los políticos y oradores más importantes de la historia de la polis griega, coincidiendo su liderazgo con la llamada edad de oro de Atenas (o Siglo de Pericles).


Primeros años
Hijo de Jantipo, político ateniense que comandó la victoria sobre los persas en Micala, y de Agaristé, sobrina del conocido reformador legislativo de Atenas, Clístenes, que introdujo el gobierno democrático en la ciudad. Dedicó su juventud a la formación en diversas áreas como la música (en la que pudo ser discípulo de Damón de Atenas) o la filosofía que llevó a encontrar la amistad de eminentes filósofos de la época como Protágoras, Zenón de Elea y especialmente Anaxágoras. Tuvo relación con otras grandes personalidades de su época como el escultor Fidias, el arquitecto Hipodamo de Mileto, el historiador Heródoto o los dramaturgos Sófocles y Eurípides. Se cree que tuvo una relación amorosa con la maestra de retórica Aspasia de Mileto, que tuvo una gran influencia en sus posiciones políticas y en las de otros políticos atenienses. 


Su primera participación en la vida política tiene que ver con el patrocinio de una obra de teatro en el año 472 a.C. llamada Los persas escrita por Esquilo, lo que supuso un apoyo público a Temístocles que había sido enviado al ostracismo por su oponente político Cimón poco después de su victoria en la Batalla de Salamina.

Aspasia y Pericles supervisan los trabajos de Fidias

Ascenso político
Se trabajó una posición preponderante en la política de Atenas durante varios años creándose una imagen pública vinculada a la honestidad y la rectitud frente a sus conciudadanos. Hacia el año 463 a.C. Pericles consiguió ser el líder dirigente de la acusación contra Cimón, líder del grupo conservador en Atenas, defensor de teorías que acercaban Atenas a Esparta a la guerra en territorio persa y rehuían del papel protagonista y pacifista que la facción republicana de Pericles para Atena en la Liga de Delos. Esta acusación de negligencia en la defensa de los intereses atenienses en territorio macedonio acabo en absolución para Cimón, pero contribuyó enormemente a destacar la figura de Pericles y denostar la imagen de su más importante rival político.

Entre los años 462 y 461 a.C., el partido republicano decidió realizar un asalto al poder proponiendo una reducción del poder del Aerópago (una especie de Consejo compuesto por la aristocracia de Atenas) para hacer crecer la influencia de la Ekklesía (la Asamblea ateniense) en la que cada vez tenían mayor presencia. El golpe de gracia se lleva a término en el año 461 a.C. cuando Pericles propone y consigue el ostracismo para Cimón, bajo la acusación de haber colaborado con los espartanos por encima de los intereses de Atenas. Primero tras el liderazgo de su compañero y amigo Efialtes, y tras el asesinato de este en el año 461 a.C. como dirigente principal del partido republicano, llega a la primera línea de la política ateniense en el inicio de más de 30 años de gobierno de Pericles en la polis griega de Atenas.

Una gran mayoría de los edificios que forman la Acrópolis de Atenas, incluyendo el Partenón, se construyeron en época de Pericles.

Primera Guerra del Peloponeso
La Primera Guerra del Peloponeso (460 - 445 a.C.) estalla como consecuencia de la rivalidad entre Esparta y Atenas. Los espartanos habían liderado con éxito la defensa de las polis griegas contra los invasores persas en las Guerras Médicas, sólo 20 años antes del estallido de esta Guerra. Sin embargo conforme el conflicto con el imperio persa fue desplazándose hacia el mar Egeo y su costa asiática las potencias navales como Atenas fueron asumiendo el mando de las campañas militares, desplazando a Esparta. 

La revuelta hilota contra el dominio de Esparta supone el desencadenante de la Guerra entre polis. Esparta solicita la ayuda de Atenas (y otros aliados de la Liga Panhelénica) para sofocar la rebelión, pero muy pronto desconfía de las intenciones de los atenienses y despide a sus tropas rechazando su ayuda. Atenas forja alianzas rápidamente con Tesalia, Argos (enemigo histórico de Esparta) y Mégara, y declara la guerra a Corinto, uno de los principales aliados de los espartanos. La guerra se inicia con una primera fase en la que los atenienses lograron varias victorias navales y terrestres, pero esta buena racha acaba en el año 454 a.C. tras la derrota de la expedición que Atenas manda a Egipto para apoyarles en su revuelta contra los persas, perdiendo una gran cantidad de naves y hombres y reduciendo su poder militar y su control del mar Egeo. 

Los atenienses permiten el regreso de Cimón a la ciudad en el 451 a.C. y éste lidera unas negociaciones en las que se acuerda con Esparta una tregua de 5 años. En el 446 a.C Pericles se dirige a Eubea para controlar su sublevación, pero Esparta aprovecha su ausencia para realizar movimientos de aproximación a territorio ateniense. Pericles vuelve y negocia (mediante sobornos a los líderes militares espartanos )con Esparta la Paz de los Treinta Años que acaba con la guerra de manera provisional, ya que la paz duraría apenas la mitad del tiempo acordado. Los sobornos de Pericles le causaron problemas en Atenas por la falta de transparencia, pero lo resolvió brillantemente asumiendo personalmente estos costes.


Guerra del Peloponeso (los espartanos en Platea, 479 a.C.)

Segunda Guerra del Peloponeso
También llamada Guerra del Peloponeso (431 a.C. - 404 a.C.) fue un conflicto militar entre la Liga de Delos (liderada por Atenas) y la Liga del Peloponeso (liderada por Esparta), que aclaró las pugnas de poder de estas dos polis que habían quedado paralizadas pero no resueltas por la Paz de los Treinta años. Pericles participaría únicamente en la primera fase de esta guerra, la Guerra Arquidámica, que comprende desde su inicio hasta la Paz de Nicias en el año 421 a.C. 

Tras una serie de campañas militares de Mégara que preocuparon a los atenienses, Pericles les impone el Decreto de Mégara (433 a.C.), similar a un bloqueo económico, que sería el hecho que precipitaría el estallido de la guerra. Los espartanos reclamaron a Atenas el fin del Decreto y la expulsión de Pericles y todos sus familiares de la ciudad amenazando con la guerra en caso de no cumplirse. Pericles se dirigió a sus conciudadanos en uno de sus famosos discursos y les animó a no plegarse a las exigencias de Esparta y a reclamarles concesiones a cambio del fin del Decreto de Mégara. 

Esparta manda de nuevo una delegación a Atenas en el año 431 a.C. pero ni si quiera es admitida en la ciudad y las hostilidades comienzan. Pericles asume una estrategia defensiva replegando a los atenienses de la región de Ática en la ciudad para protegerlos de las incursiones espartanas. Si bien inicialmente estas políticas fueron aceptadas por los ciudadanos de Atenas, tras los primeros saqueos de granjas los ánimos se vienen abajo y empiezan a exigirle a Pericles acciones más ofensivas. Éste no acepta buscar un enfrentamiento en campo abierto con las tropas espartanas, pero dirigió una campaña de saqueo por las costas del Peloponeso.

En el verano del año 430 a.C. se produce una epidemia en la ciudad de Pericles que provoca numerosas protestas contra su liderazgo, calmadas temporalmente con su conocido Discurso Fúnebre. Poco después sus enemigos políticos, encabezados por Cleón, consiguen derrocarle y hacerle pagar una multa. Sin embargo, durante el año siguiente vuelven a reelegir a Pericles como Strategos, es decir, comandante en jefe de los ejércitos atenienses. Tras la muerte de sus dos hijos Jantipo y Paralos, su ánimo comienza a decaer pero no permite que esto se transmita a su liderazgo, manteniendo sus discursos con los que procuraba mantener alta la moral de Atenas.

Muerte y fin de la Edad de Oro de Atenas
Finalmente en el otoño del año 429 a.C. Pericles se ve afectado por la epidemia que asolaba la polis ateniense y cae gravemente enfermo. En sus últimos momentos su casa se llena de amigos y admiradores que loan sus hazañas y logros, tanto militares como civiles.
Tras su muerte la marcha de la guerra empeora notablemente para Atenas, que se ve afectada por la falta de un liderazgo a la altura del de Pericles y entra en un período de inestabilidad y regresión. 


Su hijo con la conocida oradora Aspasia de Mileto, llamado Pericles el Joven, fue aceptado como ciudadano ateniense justo antes de su muerte cambiando la ley que el propio Pericles había promulgado, y llegaría convertirse en Strategos de Atenas.

Discurso Fúnebre de Pericles. Philipp Foltz.

Discurso fúnebre de Pericles
El Discurso fúnebre u Oración funeral de Pericles (al que vemos representado por Philipp Foltz en un momento de su alegato) es un conocido discurso que hizo trascender Tucídides en su Historia de la Guerra del Peloponeso, que fue la guerra entre Atenas y Esparta de finales del siglo V a.C. 


En el marco de una ceremonia de homenaje a los caídos en batalla, tradicional en Atenas en esa época, Pericles tiene la responsabilidad de tomar la palabra. Su discurso se convierte en una oda a la democracia ateniense en un momento en el que la guerra, que terminarían perdiendo, estaba causando estragos en la ciudad. En un contexto de poco respeto a las leyes, pillaje y enfermedades, Pericles ensalzó el modelo ateniense poniendo énfasis en sus valores bandera (como la libertad) para levantar los ánimos de sus conciudadanos.


Citas célebres de Pericles
Pericles fue reconocido como un gran orador y aunque es difícil asegurar su autoría, estas son algunas de las grandes frases que han llegado hasta nuestros días como suyas:

“El que sabe pensar, pero no sabe cómo expresar lo que piensa, está en el mismo nivel del que no sabe pensar”

“Somos libres y tolerantes en nuestras vidas pero en los asuntos públicos nos ceñimos a la Ley”

“El Estado Democrático debe aplicarse a servir a la mayoría y procurar a todos la igualdad delante de la ley, debe al mismo tiempo protegerse contra el egoísmo y proteger al individuo contra la arbitrariedad del maldito Estado”

“La felicidad está en la libertad, y la libertad en el coraje”

“La tumba de los héroes es el universo entero y no está en las columnas recargadas de fastuosas inscripciones”

“Cuando los tiranos parecen besar, ha llegado el momento de echarse a temblar”


“Si Atenas te parece grande considera entonces que sus glorias fueron alcanzadas por hombres valientes, y por hombres que aprendieron sus deberes”

Fuentes: www.mundoantiguo.net // www.biografiasyvidas.com

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