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TURISMO: Ruta de los Castillos y Batallas de Jaén


La Ruta de los Castillos y las Batallas de Jaén transita por la parte occidental de la provincia de Jaén y comprende algunos de las más espectaculares fortalezas de nuestro país. El trayecto histórico recorre desde la guerra entre Roma y las tropas cartaginesas de Aníbal hasta la Guerra de la Independencia contra los soldados franceses de Napoleón, pasando por los enfrentamientos entre musulmanes y cristianos en la Reconquista. Además ofrece a lo largo del año diversos espectáculos y propuestas culturales que hacen de esta ruta una de las más interesantes que podemos visitar en España.


De Santa Elena a Vilches: la batalla de las Navas de Tolosa
En el año 1212, bajo el mando del rey Alfonso VIII, las tropas cristianas de castellanos, aragoneses y navarros se enfrentan a los almohades dirigidos por el califa Al-Nasir; consiguiendo una contundente victoria que supondrá un punto de inflexión en el periodo conocido como la Reconquista. En el municipio de Santa Elena comenzamos nuestra ruta visitando el museo dedicado a esta batalla, en el que podremos comprender todos los acontecimientos que beneficiaron a Alfonso VIII en esta batalla, el desarrollo de la misma y las consecuencias que tuvo después. Podemos visitar también en esta localidad, muy próximas al museo, las ruinas del Castillo de Castro Ferral, que fue muy importante desde el punto de vista estratégico para controlar el Paso de la Losa que en la Edad Media unía el Valle del Guadalquivir con la Meseta. 

A medio camino entre Santa Elena y Vilches, el destino final de nuestra primera etapa, encontramos el Castillo de Navas de Tolosa que se encuentra en el municipio de La Carolina. Para visitarlo hay que concertar una cita previa ya que se encuentra en una propiedad privada. Tuvo gran relevancia para la vigilancia de las minas de plata de la zona y del camino que unía Córdoba con la zona central de la Península. Hasta que fue desmantelado en el año 1473 se utilizó como baluarte defensivo tanto por los musulmanes primero, como por los cristianos tras su conquista en la campaña militar de las Navas de Tolosa.


Castillo de Vilches

Ya en el municipio de Vilches encontraremos dos puntos de interés: el Castillo de Vilches y el Castillo de Giribaile. Desde el Castillo de Vilches disfrutaremos de preciosas vistas del valle del Guadalén y del valle del Guarrizas. Del conjunto defensivo se conserva un torreón que formaba parte de una de las esquinas de la fortaleza y un pasaje de acceso al interior de la fortaleza. También podremos contemplar algunas reliquias de la batalla en la que los cristianos conquistaron este castillo unos días después de la batalla de las Navas de Tolosa; se muestran en la iglesia parroquial de San Miguel. De factura más moderna pero igualmente de interés, encontramos la ermita de la Virgen del Castillo, construida sobre lo que fue el patio de armas del Castillo de Vilches.


El Castillo de Giribaile se encuentra en el conjunto arquitectónico de Giribaile en el que también encontraremos los restos de la muralla que rodeaba el oppidium ibérico de Orisia que fue destruida por los romanos. Además podemos visitar las Cuevas de Espeluca, que eran utilizadas por los íberos como lugares de culto y más tarde como almacenes por cristianos y musulmanes. El acceso al Castillo es complejo pero merece la pena por las preciosas vistas que se divisan desde la cima del monte en que se encuentra. Se conservan dos torres defensivas y algunos restos de la muralla. Su nombre viene del señor que lo construyó, Gil Baile o Gil Baylo del Cabrero. Existe una leyenda que cuenta que tras concederle el rey las tierras que se divisasen desde la torre más alta de su castillo, construyó una tremendamente alta y a su pie puso la inscripción: De río a río todo es mío. Soy el señor de Giribaile, que no morirá de sed ni de hambre. La casualidad hizo que muriera precisamente de ello al caer en un pozo y no ser encontrado hasta meses más tarde.




De Linares a Bailén: la Batalla de Bailén
Continuamos nuestro viaje en la localidad de Linares, que tiene alberga dos edificaciones: el Castillo de Tobaruela y el Castillo de Santa Eufemia. El Castillo de Tobaruela es una buena muestra de los castillos-palacio que se construyeron a finales de la Edad Media, con la llegada del Renacimiento. Data del siglo XV y no tuvo una función defensiva sino más bien residencial. Se encuentra a unos 4 kilómetros del núcleo de Linares y al contemplarlo observaremos una torre de planta cuadrada que no llegó a terminarse y una torre bilobulada sobre el camino. No podremos visitar su interior al tratarse de una propiedad privada. El Castillo de Santa Eufemia, que se encuentra en lo que fue la ciudad romana de Cástulo, tiene como elemento destacado la torre islámica que fue aprovechada tras su conquista como torre del homenaje y que servía para vigilar las vías de comunicación y los terrenos cercanos al río Guadalimar.

La siguiente fortaleza que hallaremos en la ruta es el Castillo de Baños de la Encina, situado en el municipio del mismo nombre. Es uno de los castillos mejor conservados de toda al-Ándalus y una de las mayores muestras europeas de arquitectura andalusí gracias a sus muros de tabiyya. Fue construido entre el siglo XII y el XIII en el Cerro del Cueto que ya estuvo ocupado desde al menos el año 3.500 a.C. y en el que se han encontrado algunos restos romanos. Además de la torre del homenaje, sus murallas tienen hasta otras 14 torres defensivas y se conserva también un aljibe de agua construido en el centro del patio de armas.


Castillo de Baños de la Encina.

En Bailén, final de esta etapa de nuestro recorrido, encontramos un museo dedicado a la histórica Batalla de Bailén. Esta batalla ocurrió en julio de 1808 en el marco de la Guerra de Independencia que enfrentó a España contra los invasores franceses de Napoleón Bonaparte. En octubre se realiza en este municipio una interesante recreación histórica de este enfrentamiento en el que los milicianos españoles infligieron a los franceses su primera derrota en campo abierto.


De Andújar a Porcuna: el hábitat del lince ibérico
Retomamos el trayecto en Andújar, cuyo casco antiguo fue declarado Bien de Interés Cultural en 2007 y en el que podremos visitar la Torre Mudéjar o Torre del Reloj. Es una parada imprescindible el mirador de la parte alta de la torre desde el que observaremos una bella panorámica de la ciudad. Desde la Plaza Vieja seguiremos el recorrido de los restos de la antigua muralla que estuvo compuesta por 48 torreones, 4 torres albarranas y hasta 7 puertas principales de acceso. No podemos perder la ocasión de visitar el Parque Natural Sierra de Andújar que con 70.000 hectáreas es el mejor exponente del paisaje típico de Sierra Morena. Se organizan visitas guiadas que intentan contemplar algún lince ibérico y conocer su entorno natural, ya que este parque acoge la mayor población mundial de este animal.


El lince ibérico, especie en peligro de extinción, el felino característico de la península ibérica

Siguiendo con nuestra ruta alcanzaremos el Castillo del Trovador Macías, en el municipio de Arjonilla. Destaca en él su Torre Techada que protege la puerta de acceso al castillo. En Arjonilla también encontraremos otras construcciones de valor arquitectónico como la Iglesia de La Encarnación, gótica, o el Ayuntamiento Viejo, manierista. En otoño se celebran jornadas medievales que tienen como hilo conductor la leyenda del amor entre Macías y Doña Elvira, que inspiro a algunos grandes de nuestra literatura como Lope de Veja o Mariano José de Larra. A escasos diez minutos en coche tenemos Arjona, que nos ofrece un interesante aljibe-museo de lo que fue el Castillo de Arjona.


Castillo del Trovador Macías.

En Lopera se encuentra el Castillo de Lopera, que fue construido por la Orden Militar de Calatrava. Tiene dos recintos, uno externo protegido por cinco torres y uno interno en el que podemos contemplar las torres de San Miguel y de Santa María. La primera controlaba el acceso al alcázar, mientras que la segunda servía como Torre del Homenaje.

En Porcuna alcanzamos el final de esta etapa. La Torre de Boabdil y sus murallas sobresale en este municipio sobre el resto de construcciones. Tiene una planta ochavada y 28 metros de altura  y en su interior destacan los arcos y bóvedas góticas de inspiración cisterciense en sus cámaras, mientras que desde el mirador de su terraza tendremos unas bonitas vistas de la campiña jienense. Fue construida por la Orden de Calatrava entre 1411 y 1435 y su nombre proviene de el final de la Reconquista, ya que es en esta Torre en la que estuvo preso el último rey de Granada, Boabdil “el Chico” tras ser capturado por el ejército cristiano en la batalla de Lucena hasta que aceptó las exigencias de los Reyes Católicos para la rendición de Granada.

Torre de Boabdil, en Porcuna
De Torredelcampo a Jaén
A 11 kilómetros de la ciudad de Jaén encontramos el Castillo del Berrueco, en el término municipal de Torredelcampo. Forma parte de la Vía Verde del Aceite que ofrece un precioso paisaje natural a quien la recorre en bicicleta o a pie. Esta fortaleza fue construida por los musulmanes en torno al siglo XII y tras su conquista por los cristianos sufrió reformas y modificaciones. Fue un punto estratégico de gran importancia en las luchas entre cristianos y musulmanes, pero también lo fue años después en el conflicto entre el rey Enrique IV y sus nobles. Sus tres torres vigilaban los caminos de los alrededores protegiendo una planta rectangular de dos alturas. En la zona podemos visitar algunas otras construcciones como el Castillo del Término o el Castillo de la Muña.

En Jaén encontramos uno de los más bellos y mejor conservados castillos de nuestra ruta. El Castillo de Santa Catalina, que hoy funciona como Parador Nacional de Turismo, fue una plaza fundamental tanto en el periodo de la Reconquista como en la Guerra de la Independencia. Llegó a estar formado por tres fortificaciones distintas edificadas en diferentes épocas: el Alcázar Viejo, construido por el Rey Alhamar, el castillo Abrehui, y el Alcázar Nuevo, que mandó construir Fernando III en el siglo XIII. Los soldados franceses de Napoleón realizaron algunos cambios en el castillo para convertirlo en la mayor plaza fuerte de la provincia, sirviendo de cuartel para las tropas destinadas a controlar los pasos estratégicos de Sierra Morena. Adaptaron la construcción medieval a las necesidades del acuartelamiento, incluyendo alojamientos para infantería, caballerizas, polvorines, oficinas y un hospital. La estructura actual, sin embargo, es más similar a la original del medievo que a la que incluía las mejoras realizadas por los franceses.





La fortaleza que podemos visitar cuenta con una planta casi triangular y seis torreones, de los que destaca la Torre del Homenaje de 40 metros de altura, la Torre de las Damas, que protegía el acceso al castillo y la Torre de la Vela, que debe su nombre a un sistema de señales luminosas usado para comunicarse con otras atalayas defensivas de la zona. Aprovechando nuestra estancia en Jaén podremos visitar también la Catedral (construida en el Renacimiento), los baños árabes o el conjunto escultórico que se muestra en el Museo Arqueológico Provincial.


De Torredonjimeno hasta Alcalá la Real
Empezamos la última etapa de nuestra ruta en Torredonjimeno, localidad en la que encontraremos el Castillo de Torredonjimeno. Este castillo ha servido para múltiples propósitos desde su construcción hace más de 800 años por los árabes. Desde su función inicial de protección y vigilancia de una alquería de la zona hasta estancia de reyes y señores como Fernando III pasando por albergar una fábrica de aceite. Reformada por la Orden de Calatrava tras su conquista por tropas cristianas, originalmente contaba con una fortaleza rectangular, de tamaño y un torreón. A partir del siglo XVI se realizan reformas para convertirlo en casa palacio, de esta época se conservan dependencias techadas con alfarjes policromos de estilo mudéjar. En Torredonjimeno encontraremos otras visitas interesantes, como la iglesia de San Pedro, el edificio del ayuntamiento, de corte manierista y el tesoro visigodo que se encontró en los alrededores del municipio y que conforma el segundo legado visigodo más importante de la Península tras el hallado en Toledo. Podemos visitar el centro de interpretación de este tesoro, si bien la mayoría de piezas originales están distribuidas por varios museos españoles.

Llegamos a la localidad de Alcaudete en la que destaca el Castillo de Alcaudete. Antes podremos realizar una visita a los Castillos de la Villa y de la Peña, en Martos, que ofrecen grandes vistas de los parajes naturales de la zona. El Castillo de Alcaudete nos ofrece interesantes recreaciones históricas y visitas teatralizadas, así como cenas o almuerzos medievales que podremos disfrutar en un ambiente único. Entre los siglos XIII y XIV este castillo fue un enclave muy importante por su proximidad con la frontera del reino nazarí de Granada, hasta el punto de que incluso después de la derrota de los musulmanes en la batalla de las Navas de Tolosa esta fortaleza cambió de manos varias veces. Una vez consolidado su control por el bando cristiano, se encarga su custodia y defensa a la Orden de Calatrava. Destaca por su gran estado de conservación y por su Torre del Homenaje, de 22 metros de altura y hasta tres metros de grosor que la hacían casi inexpugnable.


Castillo de Alcaudete

Acabaremos nuestra ruta en Alcalá la Real, visitando el espectacular conjunto arquitectónico de la Fortaleza de la Mota. Durante más de 150 años esta localidad marcó la frontera entre el territorio de Castilla y el del reino de Granada, lo que le dio un carácter multicultural que podemos conocer en el centro de interpretación que alberga la ciudad. El conjunto monumental está compuesto por el Alcázar y la Iglesia Mayor Abacial. El Alcázar está formado por tres torres la de la Vela, la Torre Mocha y la Torre del Homenaje (20 metros). La iglesia fue edificada entre los siglos XVI y XVII y en la que se observa una mezcla de estilos artísticos. En el recinto amurallado encontraremos también varios puntos de interés, como la Torre de la Cárcel, la Puerta de la Imagen (similar a la Puerta de la Justicia de la Alhambra de Granada) o la Puerta de las Lanzas.


Fortaleza de la Mota.

Fuente: www.castillosybatallas.com

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