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TURISMO: Ruta por los Pueblos Blancos

Parque Natural de la Sierra de Grazalema (Cádiz)
Calles empedradas y buena gastronomía en la Sierra de Grazalema. En este artículo les animamos a recorrer un tramo de la Ruta de los Pueblos Blancos por el Parque Natural Sierra de Grazalema, en busca de historia, gastronomía y la magia de sus sierras. Su relieve revela un paisaje pintado de alcornoques, quejigos, encinas, pinsapos y un rosario de pueblos encalados y calles empedradas. Un paisaje declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO, la Sierra de Grazalema, donde se registra la mayor pluviosidad de la península ibérica, poblada de numerosas grutas y con cañones tan sorprendentes como el de la Garganta Verde. Un paisaje que parece imposible a tan pocos kilómetros de la playaDurante su visita podrá disfrutar de su rica gastronomía. El venado, la perdiz o el conejo, con ellos se preparan guisos, potajes y los cocidos. De las tierras podrá saborear espárragos y tagarninas y, si el tiempo lo permite, ¡caracoles!


ARCOS DE LA FRONTERA
Iniciamos nuestra ruta en Arcos de la Frontera, uno de los pueblos más bellos de España. A través de estrechísimas y empinadas calles y bajo antiguos arcos, el visitante se aproxima a su casco antiguo, declarado Conjunto Histórico, donde se conservan joyas monumentales como el Castillo de los Duques (s. XV), la Puerta de Matrera (ss. XI-XIV) y los restos del recinto amurallado, sus palacios y casas señoriales, la Basílica de Santa María, la Iglesia de San Pedro, además de numerosos templos, capillas y conventos. 
Arcos de la Frontera, puerta de acceso a los Pueblos Blancos
A escasos kilómetros de la localidad se encuentra el Lago de Arcos que ofrece la posibilidad de realizar diferentes deportes náuticos. La cola de este embalse está declarada Paraje Natural.


Calles y caserío típicos de Arcos de la Frontera
PRADO DEL REY
Prado del Rey hunde sus raíces en la ciudad romana de Iptuci, un yacimiento arqueológico de gran interés declarado Bien de Interés Cultural. Confirma la existencia de asentamientos humanos en esta zona desde el Neolítico hasta el s. XV. Su época de mayor esplendor fue la romana, en especial los s. I y II d.C., pero ya los fenicios explotaban las salinas existentes en sus alrededores, cerca de la Cabeza de Hortales. Sus monumentos más destacados son el Templo Parroquial de Nuestra Señora del Carmen, y el antiguo Pósito de Labradores, cuya estructura se mantiene intacta. Entre las tradicionales recetas de su gastronomía se hallan la alboronía de garbanzos y pimientos y las deliciosas torrijas con miel, sin olvidar su famoso Mosto de Pajarete.


Prado del Rey


EL BOSQUE
A los pies de la Sierra de Grazalema en la ribera del río Majaceite, se encuentra El Bosque. Este singular pueblo de la sierra de Cádiz está situado dentro dentro del Parque Natural Sierra de Grazalema y del Parque Natural Los Alcornocales. El Bosque fue casa de retiro señorial de los Duques de Arcos de la Frontera, con sus calles blancas salpicadas de fuentes y flores. Población del siglo XVI en la que podrá probar la trucha con jamón y recorrer el sendero a lo largo del río Majaceite. 



Su legado artístico está conformado por la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de Guadalupe, el Palacio Ducal, la Ermita del Calvario y una singular Plaza de Toros. El Bosque está enclavado entre frondosos bosques y salpicado de manantiales de aguas medicinales, configurándose como un entorno atractivo para las actividades de turismo activo. Es conocido por sus precipitaciones ya que registra la mayor cifra de toda la península. En invierno, uno de sus principales atractivos, es la nieve que embellece con su manto blanco los tejados de esta localidad gaditana cada año.

La zona reúne además unas condiciones perfectas para la práctica del parapente y el ala-delta. El Jardín Botánico "El Castillejo", donde se hallan representados los principales ecosistemas de la Sierra de Grazalema y las ruinas del Castillo de Tavizna, a tan sólo 5 Km. de la villa, son también dos buenas propuestas para ocupar su tiempo libre. Los senderistas pueden elegir entre atractivas rutas como la del río que une la villa serrana con Benamahoma o el Sendero de la Pedriza.

UBRIQUE
En la convergencia de los parques naturales de Grazalema y de los Alcornocales se encuentra Ubrique, declarada Conjunto Histórico. Su origen romano viene atestiguado por la antigua calzada romana entre Ubrique y Benaocaz y, sobre todo, por el valioso yacimiento de Ocuri, con un monumento funerario de tipo columbario del que existen muy pocos paralelos en la Península Ibérica. De la cultura musulmana han perdurado los restos de la Fortaleza de Cardela o Castillo de Fátima (s. XII). 



Su casco histórico de trazado medieval presenta calles angostas, pintorescos rincones, bellas plazas con fuentes como la barroca Fuente Pública y la andalusí de los Nueve Caños y buenos ejemplos del barroco como las iglesias de San Antonio, San Juan de Letrán y el Convento de Capuchinos (s. XVII que actualmente alberga la sede del Museo de la Piel de Ubrique, industria emblemática del municipio). Ubrique complementa su oferta de ocio con rutas senderistas, parajes para la pesca, la caza o el avistamiento de aves. Desde aquí se puede ir a pie hasta Benaocaz o Villaluenga por el sendero de la Calzada Romana. 



Aparece Ubrique arropada por las Sierras que llevan su mismo nombre. Con sus tan sólo 337 metros sobre el nivel del mar, su trazado se adapta a las líneas de las montañas que forman en su conjunto el corazón de dos de los Parques Naturales más importantes de Andalucía



BENAOCAZ
Declarada Conjunto Histórico, la mejor manera de conocerla es pasear por las estrechas y laberínticas calles del Barrio Nazarí, que conservan su antiguo empedrado, flanqueadas por casas encaladas con coloridos parterres. Este sabor árabe que impregna toda la localidad, contrasta con la nobleza y de las casas señoriales dieciochescas. Aunque de fundación árabe, son numerosos los restos prehistóricos como los de la Sima de la Veredilla y las Cuevas de la Manga. Visitando, además, el Museo Histórico de la Sierra de Cádiz, el visitante podrá sumergirse plenamente en el devenir histórico de esta villa serrana. Otros monumentos relevantes son el Castillo de Aznalmara (ss. XIII-XIV), la Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol, las ermitas del Calvario y San Blas, el Abrevadero, la Fuente Pública y el Ayuntamiento.

El entorno de Benaocaz propicia variadas rutas: un paseo por la Calzada Romana que unía la antigua Ocuri con Lacílbula, aún transitable; Los Nacimientos; la subida al Cintillo; el Salto del Cabrero; las Buitreras de la Otrera...


BENAOCAZ. Ruinas del Barrio Nazarí

VILLALUENGA
A los pies de un impresionante macizo rocoso se enclava Villaluenga, el pueblo más alto de toda la provincia. Aunque su origen se debe a la cultura musulmana, el cercano yacimiento de las Cuevas de la Manga, fecha la presencia humana en estas tierras desde el Paleolítico Inferior. Aún se pueden contemplar los restos de la calzada medieval. Sus empinadas y estrechas calles se funden con la roca acogiendo destacados monumentos como las iglesias de San Miguel y del Salvador, las ermitas de San Gregorio y del Calvario, el Ayuntamiento y la Fuente de el Acueducto. Cuenta Villaluenga con la Plaza de Toros más antigua de la provincia (s. XVIII) que tienen la particularidad de no ser redonda sino poligonal y con un graderío realizado en piedra local.


Villaluenga del Rosario
Estuvo ocupada por los árabes del 716 hasta 1485, año en que Rodrigo Ponce de León se lo tomó a los árabes. Villaluenga, ya recuperada durante el siglo XVIII, vivió en paz largos años, aumentando su riqueza hasta el punto de subvencionar las obras del puente sobre el Tajo de Ronda, que une la ciudad antigua con la moderna, conservándose aún en el Ayuntamiento el arca de madera de donde salieron las onzas de oro para tal préstamo. En el siglo XIX será zona de bandoleros y contrabandistas que, como José María "El Tempranillo" y "Pasos Largos", al abrigo de sus cuevas, practicarán su actividad.



El municipio es todo un santuario para los amantes de la espeleología, ya que en él se dan cita más de 80 cuevas y tres de las cuatro simas más importantes de Andalucía: Sima del Cacao, de los Republicanos y de Villaluenga.

GRAZALEMA
Aunque existen en la zona huellas de asentamientos prehistóricos, como el Dolmen de la Giganta, el origen de Grazalema coincide con la ciudad romana de Lacílbula. En su casco urbano, declarado Conjunto Histórico, la típica arquitectura popular se combina a la perfección con la riqueza monumental. La joya patrimonial de la villa es la Iglesia barroca de Nuestra Señora de la Aurora, junto a la que se dan cita la Iglesia de San José, la Parroquia de Nuestra Señora de la Encarnación, la Iglesia de San Juan y las ermitas del Calvario y de los Ángeles. Famosa por sus tradicionales mantas, éstas se exponen junto a otros oficios artesanales en el Museo de Artesanía Textil.



La magia de las casas, calles y balcones nos sorprenderán en la Gran Zulema, nombre con el que se conocía en época árabe la localidad de Grazalema. La sopa de Grazalema, el venado en salsa y las batatas cocidas son parte de su extensa gastronomía. La artesanía del esparto, la cestería y la elaboración de artículos de Palma son actividades tradicionales de la zona que aquí puede observar.

Complete su visita en Benamahoma, desde aquí parte el camino que nos conduce al Pinsapar, un bosque relicto que no podemos pasar por alto por su excepcionalidad. Esta hermosa pedanía de Grazalema enclavada en un paraje impresionante, fue llamada por los árabes Ben-Mahoma, hijos de Mahoma. La influencia islámica se puede apreciar en el trazado de las calles y en la constante presencia del agua.

ZAHARA DE LA SIERRA
En pleno Parque Natural, a 4 kms. del Pinsapar y de la Garganta Verde, espacios naturales declarados zona Reserva de la Biosfera por la UNESCO, asentada sobre una Peña de piedra coronada por una Torre el S. Xlll, bañada por un embalse de aguas turquesas, entre Ronda y Grazalema, se encuentra Zahara de la Sierra.



El origen más reciente de Zahara de la Sierra, como su nombre indica, se debe a los musulmanes. De esta época, además del típico entramado urbano andalusí, se conserva el castillo del S. Xlll y su recuperada Torre del Homenaje, además de los restos De la Villa Medieval con tramos de murallas. Su emplazamiento a lo largo de la ladera, le da al caserío una singular estampa urbana. Su orografía obliga a las calles a escalonarse, de manera que por momentos la vista se cierra a sus blanquecinas casas o se abre a las maravillosos paisajes que se contemplan desde sus variados miradores.

En su coqueto casco urbano, resalta la Iglesia Santa María de la Mesa, Bien de Interés Cultural, la Ermita de San Juan de Letrán y la Torre del Reloj. El Embalse Zahara-El Gastor ofrece además de maravillosas panorámicas, múltiples opciones para la práctica de actividades deportivas. En el área recreativa Arroyomolinos el visitante podrá bañarse en su playa artificial en plena sierra de Cádiz.


Mapa local de la ruta desde Arcos de la Frontera

Mapa de la ruta. Ubicación relativa dentro de la provincia de Cádiz

NOTA: Podemos ampliar nuestra ruta haciendo una escapada hasta la cercana Ronda.


Fuentes: http://www.sierradecadiz.com/; http://www.arcosdelafrontera.es/; http://www.turismoarcos.es/; Junta de Andalucía

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