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Hoces del río Mesa (Alto Aragón)


A escasos veinte kilómetros del monasterio de Piedra y después de recorrer una sinuosa carretera en la que durante un buen tramo vamos a dejar a nuestra derecha el embalse de la Tranquera llegamos a Jaraba, villa termal, en el que se ubican los balnearios de Sicilia, Serón y La Vírgen, además de uno de los espacios naturales más espectaculares y a la vez desconocidos de Aragón: Las hoces del río Mesa.


Ruta circular, con poco desnivel y ninguna dificultad. Cabe destacar su accesibilidad y su gran belleza.



Sale de Calmarza, ascendiendo levemente durante unos 40 minutos por las marcas del GR 24 que comparte trazo con el PR-Z 30 durante unos metros. Marcha por el Barranco de los Hocinillos alejándose, poco a poco del pueblo y por lo tanto, del río Mesa. Durante la subida, se pueden contemplar distintas especies de árboles como pinos, sabinas, nogales y algún que otro almendro, llegando así a lo alto de la paramera.

Continuando unos metros más y desde lo alto de este páramo, el GR 24 se desvía hacia la izquierda para adentrarse en el cañón. Será este el camino a seguir, dejando de lado el PR- Z 30 que se dirige a Campillo de Aragón.


Carretera de acceso a la Hoz del río Mesa

La entrada al barranco de la Hoz Seca o Cañada de Campillo, se hace a través de clavijas. En este tramo, la presencia de vegetación es escasa, a excepción de algunas carrascas, sabinas y plantas aromáticas como romero, tomillo y espliego, propias de estas zonas calcáreas. Respecto a la fauna, aves rupícolas habitan y sobrevuelan este lugar. En especial, la nutrida colonia de aves rapaces y buitres leonados. También está presente la influencia que antaño tuvieron por estos parajes el ganado, pastores y caleros.


Entrada al barranco de la Hoz seca

Siguiendo el GR, se divisa a lo alto el Santuario de la Virgen de Jaraba. Aquí, el barranco está dando sus últimos coletazos y la senda lo abandona para ir en busca del río Mesa. Ahora el sendero se despide del GR 24 y continúa por la carretera durante unos 20 minutos, acompañado del río que va a su izquierda.

Justo antes del túnel de la carretera, se coge un sendero a la derecha. Nada más cruzar un puente de madera se vuelve a la carretera, pero sólo será por unos minutos antes de retomar de nuevo el camino a la izquierda de regreso a Calmarza.


Río Mesa

Con algo de suerte, y dependiendo de la época del año, también podemos observar otras especies de aves como Alimoches, Águilas Reales, Aguilillas Calzadas, Halcones Peregrinos, Milanos Negros y Reales, así como otras de menor tamaño como Vencejos Reales o Roqueros Solitarios, entre otras.

Mirador del rio Mesa
También existe la opción de recorrer la senda de los miradores, descubrir unas pinturas rupestres de tipo levantino con más de 7000 años de antigüedad que se han encontrado recientemente o bien llegar hasta el mirador de los buitres, donde después de menos de tres kilómetros llegamos hasta una cabaña desde la que disfrutar unas impresionantes vistas de una de las zonas con  paredes que superan los 100 metros y en las que nidifica buena parte de uno de los habitantes más fáciles de ver de ese entorno, el buitre leonado, que cuenta con más de 70 parejas en ese lugar, y al que se puede ver posado en las inmediaciones del mirador sin ninguna dificultad.


Pinturas rupestres de Jaraba

Para acceder a ese mirador saliendo desde Jaraba, hay que tomar la carretera que nos lleva hasta Calmarza. Después de seis angostos kilómetros atravesando las hoces por su parte baja y poco antes de llegar a la entrada del municipio, encontraremos un desvío a la derecha en que veremos una señal que indica “Cetina”. Es una carretera estrecha y en continuo  ascenso en la que es conveniente  circular con precaución..

Aproximadamente dos kilómetros y medio después llegaremos a una zona de corrales construidos en piedra llamada  “Pajares de Calmarza”, donde deberemos dejar el coche a la derecha junto a un edificio de ladrillo con una gran puerta. La duración estimada para un recorrido en vehiculo es de unos 15´.

Allí encontraremos la primera señal que nos lleva hasta el mirador, que dista a 2,7 km, y que dependiendo de la velocidad que tomemos nos llevará entre 30´ y 45´ (ida).


Panorámica desde el mirador de los buitres de Calmarza

El camino es ancho, y en los dos únicos cruces que hay encontraremos señales de madera verticales que nos mostrarán el camino a seguir (en una de ellas incluso tendremos la opción de desviarnos para llegar hasta Jaraba andando desde allí ).

Es un camino sin apenas sombras, con pequeñas pendientes en el primer tramo, y una algo más pronunciada en el último tercio del camino, que nos llevará a atravesar un pinar de repoblación con sabinas negras y abundantes plantas aromáticas como salvias, tomillos, romeros y ajedreas entre otras. Finalmente llegaremos al mirador, donde en caso de ir con niños es conveniente que siempre estén a nuestro lado. 

En resumen dos rutas para visitar en un fín de semana, dejarnos mimar con algún tratamiento en alguno de sus balnearios, hacer alguna de las actividades que ofrecen las empresas de la zona y degustar además algunos de los vinos de esa Denominación de Orígen, donde  la garnacha es la variedad estrella y que se puede acompañar con un buen ternasco ( cordero ) o con los diversos embutidos o los chocolates que se producen en la zona.


Mapa de la ruta

FICHA TÉCNICA
Duración: unas 2 horas.
Equipo aconsejado: calzado cómodo, agua, prismáticos.
Época recomendada: todo el año, incluso en los soleados días de agosto ya que el arbolado y las altas paredes proporcionan frescas sombras al caminante.

Situado en la provincia de Zaragoza, el recorrido propuesto por el río Mesa se encuentra en la comarca de Calatayud, donde se hallan lugares tan emblemáticos y conocidos como el Monasterio de Piedra o el embalse de La Tranquera.

Podemos acceder desde Zaragoza por la A-2, dirección Madrid y, a la altura de Cetina desviarnos hasta la localidad de Jaraba. Esta es una de las zonas de Aragón con mayor presencia de Balnearios con excelentes aguas termales; se puede aprovechar esta circunstancia para compaginar ambas actividades. Existen varios alojamientos si queremos quedarnos hospedados, pero si no, también podemos hacer uso de las instalaciones en el día.

El recorrido propuesto es corto pero intenso, desde Jaraba una pequeña y poco transitada carretera, serpentea entre impresionantes paredes verticales a la vera del río y nos lleva hasta la localidad de Calmarza. En sus orillas, pequeñas huertas cuidadosamente cultivadas y pequeños rodales de chopos conforman un pintoresco ambiente rural.

En el recorrido, además de poder desviarnos por el barranco de la Virgen hasta la ermita del mismo nombre enclavada entre los farallones rocosos, existen varios senderos marcados para subir y disfrutar de perspectivas más aéreas desde lo más alto del barranco.

Es un buen lugar para la observación de aves, en el soto nos sorprenderá el melodioso canto del ruiseñor o el persistente aviso del mirlo común, sobre nuestras cabezas el planeo majestuoso del buitre leonado y, en primavera y verano, el alimoche, precioso buitre blanco y negro que elige estas paredes para criar.

Sugerencias

Este recorrido es ideal para hacerlo en bicicleta con toda la familia por su inapreciable desnivel y por tratarse de una carretera, normalmente, muy poco transitada.




Fuente: Turismo Aragón

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