Subscribe Us

MUNDO ANIMAL. El Vencejo, diez meses en el aire

Vencejo común (Apus apus)

EL VENCEJO COMÚN  permanece en vuelo ininterrumpido durante diez meses, siempre migrando e hibernando al sur del Sahara. Los vencejos que no descienden durante diez meses renuevan las plumas de las alas y de la cola durante el proceso de muda. Pueden alcanzar una velocidad de más de 170km/h y recorrer durante su migración cerca de 200.000km. Durante el verano el vencejo (Apus apus), conocido en Soria como oncetes, domina los cielos de Soria.

Investigadores de la Universidad de Lund (Suecia) han podido corroborar científicamente que, a excepción de la temporada de cría, el vencejo común (Apus apus) pasa la mayor parte de su vida en el aire. El vencejo común permanece en vuelo ininterrumpido durante diez meses completos y sólo se posa dos meses para poner los huevos y criar a sus polluelos. Este descubrimiento amplía el conocimiento sobre la fisiología animal. Una fase de vuelo de diez meses es todo un récord, es lo más prolongado que conocemos en cualquier especie de ave.

Los investigadores han hecho un seguimiento de 13 pájaros individuales, en algunos casos durante dos años seguidos. Gracias a un nuevo tipo de registro de microdatos, acoplado al cuerpo del animal, han podido saber si los pájaros permanecían o no en vuelo, además de su aceleración y localización en todo momento. Los resultados han demostrado que algunos vencejos se posaban de noche durante períodos cortos, a veces durante una noche entera. 


El vencejo común es un ave habituada a entornos urbanos por lo que su declive está directamente ligado a la actividad humana. Se estima que en los últimos 22 años su población ha decrecido casi un 30%.



Pero incluso estos pájaros pasaban en el aire más del 99,5% de los diez meses de migración e hibernación. La información procedente de otros pájaros demuestra que no se posaron ni una sola vez en diez meses, siempre migrando e hibernando al sur del Sahara. Los vencejos que no descendieron renovaron las plumas, de las alas y de la cola, durante el proceso de muda, mientras que los que descendieron en alguna ocasión no mudaron el plumaje de las alas.

Los nuevos conocimientos sobre el vencejo común generan nuevas preguntas: ¿cómo gestionan el alto consumo de energía durante los diez meses de vuelo? ¿Cómo vuelan y duermen al mismo tiempo? . Deben de hacerlo como las fragatas, que duermen mientras planean. Cada día, durante el anochecer y el amanecer, el vencejo común asciende a una altitud de dos o tres kilómetros.



Su extraordinaria maniobrabilidad se debe en parte a su capacidad de mover un ala más rápido que la otra. Esta diferencia en el aleteo les permite cambiar de dirección súbitamente sin reducir la velocidad. De esta manera adquieren gran rapidez cuando giran en el cielo, alcanzan a los insectos voladores y los recogen con la boca abierta. Los vencejos tienen que consumir muchos insectos para disponer de la enorme energía que requiere su apresurada vida. Además, estas ágiles criaturas voladoras pueden abarcar centenares de kilómetros al día en busca de insectos.

Su enorme capacidad de desplazamiento le permite movimientos de hasta 1.000 kilómetros en un solo día que realizan ante situaciones meteorológicas adversas. Se sabe que los pollos pueden quedar aletargados (como hibernando) y sin comer durante varios días hasta que regresan los padres.




Los vencejos se encuentran entre los seres vivos más fascinantes del planeta por su asombrosa forma de vida. Estas aves se han adaptado de tal forma a la vida en el aire, que pueden pasar hasta un año sin posarse en ningún momento, comiendo, bebiendo y durmiendo mientras vuelan de forma ininterrumpida. Únicamente en el momento de nidificar requieren posarse, algo que siempre harán en las alturas, habitualmente en edificaciones, ya que tienen serios problemas para remontar el vuelo en caso de caer accidentalmente al suelo. Es, por ello, un ave migratoria muy ligada al medio urbano y muy cercana a los seres humanos, y sus pueblos y ciudades.

Esta ave, frecuente en entornos urbanos, se encuentra en claro declive según los últimos datos, con un descenso poblacional de cerca del 27% durante los últimos 22 años. La destrucción de los lugares de cría y la pérdida de hábitat se cuentan entre sus principales amenazas.


UNA ESPECIE EN DECLIVE
Los datos del programa de seguimiento de aves comunes en primavera de SEO/BirdLife (Programa Sacre), evidencian que el vencejo común ha experimentado en España un declive del 27,2% en los últimos 22 años (1998-2020). Es una especie protegida a escala estatal, al igual que sus nidos, pollos y huevos, incluida en el Listado de Especies en Régimen de Protección Especial. También está protegida a escala internacional, por la Directiva de Aves y el convenio de Berna. 

Fuente: SEO/BirdLife

Una de sus principales amenazas es la destrucción de sus lugares de cría. Tanto los vencejos comunes como los pálidos vuelven año tras año a criar en los mismos edificios. En ocasiones, al llegar desde África, los vencejos se encuentran con sus zonas de cría destruidas por obras de rehabilitación, o incluso sucede que las obras comienzan con los vencejos en el interior de sus nidos. En estas situaciones se observa la desesperación de los vencejos adultos por encontrar la desaparecida entrada a sus nidos. 

Esta amenaza para la especie se puede evitar fácilmente con un buen conocimiento de los lugares de cría de la especie y directrices de actuación al respecto para los propietarios de los edificios, arquitectos y aparejadores, administradores de fincas, que permitan evitar obras durante el periodo reproductor y  conservarlos huecos que utilizan para criar en las rehabilitaciones, e integrando en los edificios rehabilitados nidales artificiales que ofrezcan una alternativa a los lugares de cría desaparecidos.  De hecho, en previsión del deseado aumento de las rehabilitaciones de edificios para mejorar su consumo y eficiencia energética que veremos en los próximos años, la organización conservacionista considera especialmente importante implementar este tipo de medidas. De esta manera, se contribuirá a que la transición ecológica en España sea modélica. 





En algunos países y ciudades ya existen requerimientos legales que deben cumplirse en cualquier obra que pueda afectar a la biodiversidad urbana, sin duda uno de los retos en los que debemos avanzar en nuestro país. Como punto de partida sobre el que trabajar, SEO/BirdLife recuerda que, junto con el Ayuntamiento de Segovia, se ha editado la guía “Conservación y fomento de la biodiversidad en obras de rehabilitación y reforma de Segovia“.

Por otro lado, desde SEO/BirdLife se insiste en que la eliminación o destrucción de nidos de aves protegidas es una práctica prohibida por la legislación española, europea e internacional.

PUBLICIDAD

Publicar un comentario

0 Comentarios