Subscribe Us

TURISMO. Escapada a Ledesma (Salamanca)

El puente Mocho, la impronta romana.
Ledesma es un bonito pueblo a media hora de Salamanca que merece visitarlo tanto por la tranquilidad que encontramos al pasear por sus calles como por los diferentes monumentos que la jalonan. El núcleo actual sobre el que se asienta la villa de Ledesma sigue siendo el mismo emplazamiento que ya ocuparan los vettones, cultura celta del centro de Europa, ya en el siglo VI a. C. Los romanos luego utilizaron el mismo núcleo, rodeada de forma natural por el río Tormes. Pero fue a mediados del siglo XII cuando Ledesma es repoblada y conquista por los castellanos, reinan el ambicioso monarca Fernando II de León.

Llegamos a Ledesma por el llamado Puente Nuevo, sobre el río Tormes, desde el que vemos el puente medieval al final del cual está la Ermita del Carmen, y también desde aquí tenemos una interesante vista del skyline del pueblo, dominado por la gran nave de la Iglesia de Santa María la Mayor, principal templo religioso de la localidad. Ésta está en la plaza del pueblo, pero antes iremos a otro sitio.



Vista panorámica de Ledesma desde el Puente Nuevo
Y es que el lugar idóneo para comenzar la visita a Ledesma es la antigua Iglesia de San Miguel, hoy reconvertida en el centro de interpretación Bletisa –antiguo nombre de Ledesma- y oficina de turismo. Allí, además de conseguir el típico mapa que nos guíe en nuestra visita, podremos conocer toda la historia de Ledesma que se remonta a época romana, así como de la comarca.

Muy cerca de aquí encontramos la Fortaleza de Ledesma, donde para entrar hay que pedir la llave en un bar cercano. Podemos subir a su murallas desde donde hay buenas vistas de la Plaza de la Fortaleza y los tejados del pueblo, así como del valle que hace el Tormes por otro lado. Tiene una planta trapezoidal irregular en torno al patio de armas y su puerta sur está bien conservada.
La Fortaleza, el castillo de Ledesma
Desde allí, descenderemos al sur hasta la otra iglesia que queda en el pueblo, en este caso extramuros, la románica Iglesia de Santa Elena. Volvemos a la fortaleza y recorremos la calle Ronda junto a la muralla para llegar al Paseo de Alonso Andrea, el punto de la ciudad desde donde mejor se aprecian los restos de la muralla que circundaban la antigua villa de Ledesma. Por aquí encontramos edificios históricos como el Hospital de San José, hoy sala de exposiciones, y la casa de la Alhóndiga, un edificio del siglo XVI y estilo gótico tardío donde se abastecía de grano a los vecinos.

Llegamos así a la Plaza Mayor, donde se concentran buena parte de los edificios históricos de Ledesma: el Palacio de Beltrán de la Cueva y la Casa de los Roderos que quedan unidos por el arco de los roderos por el que, si hemos seguido este itinerario habremos cruzado para llegar a la plaza; la Casa Consistorial que ocupa el antiguo Palacio de los Trasmiera, el cual ha funcionado como casa del corregidor, sala de audiencias y prisión antes de su uso actual; y la Iglesia de Santa María la Mayor.


Santa María la Mayor
La Iglesia de Santa María la Mayor es una de las joyas del gótico hispano-flamenco o isabelino de la provincia de Salamanca, aunque sus orígenes son románicos, y data del principios del siglo XVI. De su fisonomía destaca la majestuosidad de la nave central y la gran torre que la acompaña.

Fue durante la época de dominación romana cuando se estableció el topónimo del lugar que hoy conocemos. Deriva en último término del nombre propio del cónsul Bleto que dominó la villa, dando luego lugar Betisa (o Bletisama) > Letisa (o Letisama)> Ledesma.


En el último tercio del siglo XX Ledesma fue declarado Conjunto Histórico-Artístico, por lo que visitar su rico patrimonio será una buena manera de ocupar nuestro paso por Ledesma, recomendando muy especialmente el Puente Nuevo sobre el río Tormes, el perímetro amurallado de la antigua villa medieval fortificada y el Castillo de Ledesma, La Fortaleza, obra del siglo XII.


Caserío típico de Ledesma
Si hacemos la escapada con suficiente tiempo, podemos plantearnos disfrutar de un agradable paseo senderista a través de la ruta del puente Mocho.

Puente Mocho de Ledesma
Se trata de un sendero de tierra que transcurre entre un paisaje adehesado de grandes encinas que nos llega hasta el pequeño valle donde se encuentra el puente que da nombre a la ruta. El trazado de esta ruta corresponde a la antigua ruta romana Bletisama Ocelo-Duri, que unía Coria con Zamora. Por su herencia romana, tanto el Puente Mocho como los restos de calzada están declarados Bien de Interés Cultural. Se desconoce la fecha de la que data el puente, y si bien algunos piensan que su construcción corresponde a época romana -de lo que hay constancia es de que por aquí pasaba la ruta- otros piensan que fue levantado en el Medievo, cuando el uso de esta ruta se hizo mayor. Lo que sí está claro es que ha vivido diferentes rehabilitaciones a lo largo de los siglos.
Ruta del Puente Mocho
Además de sus encinas centenarias encontraremos otras especies vegetales como espliego, escoba y tomillo, así como entre su fauna podremos avistar ejemplares de zorro, conejo, buitre leonado, milano negro cernícalo y cigüeña negra,
Con una longitud de 4,64 kilómetros entre ida y vuelta, y un tiempo de recorrido estimado en 80 minutos a pie, la ruta del Puente Mocho cruza una finca privada y es perfecta tanto para hacerla a pie como en bicicleta, considerándose de baja dificultad. Se puede también hacer en coche pero el tamaño del camino es muy justo como para que se crucen dos coches por el camino.
Llegar a la ruta del Puente Mocho es muy sencillo: partiendo del Puente Nuevo de Ledesma en dirección a Almeida de Sayago encontramos a 300 metros el inicio del camino a la derecha. Allí, hay una zona donde dejar el coche para continuar a pie.

Fuentes: http://www.turismoledesma.com/;  https://www.diariodelviajero.com; https://www.escapadarural.com

Publicar un comentario

0 Comentarios