Subscribe Us

ENIGMAS. El legado Denisovano alrededor del mundo

Recreación de una mujer Neanderthal (Fuente: National Geographic)
Cuando nuestros ancestros emigraron por primera vez de África hace unos 60.000 años, no estaban solos. Al menos dos de nuestros primos homínidos habían hecho antes el mismo viaje: neandertales y denisovanos. Los neandertales, la más conocida de las dos especies, abandonaron África hace unos 300.000 años y se establecieron en Europa y partes de Asia occidental. 


Los Denisovanos son una adición mucho más reciente al árbol genealógico humano. En 2008, paleoantropólogos que excavaban en una cueva en el sur de Siberia descubrieron un diente adulto de 40,000 años de antigüedad y un hueso de meñique fosilizado exquisitamente conservado que había pertenecido a una niña que tenía entre cinco y siete años cuando murió.


Según la última investigación, los neandertales se cruzaron no una, sino tres veces (en tres épocas distintas), con diversas poblaciones de humanos modernos.

Recientemente, los científicos extrajeron con éxito el ADN nuclear del hueso meñique y realizaron estudios de comparación con los genomas de los humanos modernos y los neandertales. Los estudios muestran que la niña estaba estrechamente relacionada con los neandertales, pero era lo suficientemente distinta como para merecer la clasificación como nueva especie de humanos arcaicos, que los científicos llamaron "Denisovanos" , a partir del lugar (Denisova) donde se encontró el hueso meñique. El genoma del Denisovano también sugiere que la joven tenía cabello, ojos y piel castaños.


La cueva Tabon en las Filipinas muestra un extraordinario parecido con un cráneo humano tal como fue fotografiada en 2014 por el turista Philip Maise. (Philip Maise / CC BY-SA 3.0 )

Sorprendentemente, los científicos encontraron una superposición genética entre el genoma denisovano y el de algunos asiáticos del este actuales, y, en particular, un grupo de isleños del Pacífico que viven en Papúa Nueva Guinea, conocidos como los melanesios. Parece que los Denisovanos contribuyeron entre el 3 y el 5 por ciento de su material genético a los genomas de los melanesios. Los científicos piensan que la explicación más probable es que los denisovanos que viven en el este de Eurasia se mezclaron con los ancestros humanos modernos de los melanesios. Cuando esos humanos cruzaron el océano para llegar a Papúa Nueva Guinea hace unos 45.000 años, trajeron su ADN denisovano con ellos.


Foto antigua de un sacerdote Bagobo (Manobo) de las Filipinas. Los Manobo poseen trazas notables de ancestros denisovanos. (Julian Felsenburgh )

Si esta mezcla genética ocurrió, el hecho de que los denisovanos fueron descubiertos en Siberia pero contribuyeron a los genomas de los humanos modernos que viven en el sudeste de Asia sugiere que la especie varió ampliamente en Asia, aunque su baja diversidad genética también indica que su número nunca fue muy alto.


Hoy sabemos que poblaciones, sobre todo del sudeste asiático, de Nueva Guinea y Australia tienen alrededor de un 17 por ciento de genes de denisovanos y que los europeos conservan un porcentaje tanto de neandertal como de denisovanos.

Según la teoría más reconocida, los neandertales, los denisovanos y los humanos modernos descienden del antiguo Homo heidelbergensis. Entre 300.000 a 400.000 años atrás, un grupo ancestral de H. heidelbergensis dejó África y luego se separó poco después. Una rama se aventuró hacia el noroeste en Asia occidental y Europa y se convirtió en los neandertales. La otra rama se movió hacia el este, convirtiéndose en denisovanos. Hace 130.000 años, H. heidelbergensis en África se había convertido en Homo sapiens -nuestros antepasados- que no comenzaron su propio éxodo desde África hasta hace unos 60.000 años.


Reconstrucción de una mandíbula Xiahe cuyo origen se ha confirmado es denisovano. ( Jean-Jacques Hublin).

En un artículo publicado en la revista Cell (15 de marzo, 2018) por Sharon R. Browining (Universidad de Washignton) y sus colaboradores, demuestran una vez más que las poblaciones de Eurasia y América llevamos en nuestro genoma un pequeño porcentaje de genes neandertales, producto de nuestra hibridación con ellos durante nuestra expansión fuera de África. Pero también nos vuelve a mostrar que los denisovanos se mezclaron con nosotros. La novedad reside en probar que hibridamos con los denisovanos al menos en dos episodios temporales diferentes. 


Algunas poblaciones humanas, particularmente aquellas consideradas "mongoloides" en su etnia, como los chinos, los aleuts y los inuits, pueden tener molares mandibulares con una raíz supernumeraria adicional en cualquier cosa entre el 5 y el 40 por ciento de la población. Se ha demostrado recientemente que estas poblaciones poseen ancestros denisovanos.

La población que presenta más mezcla con neandertales y denisovanos (y con diferencia sobre las demás poblaciones) son los Papúas de Nueva Guinea, aunque ellos solo recibieron el genoma de los denisovanos en un episodio de hibridación. Los japoneses y los chinos recibieron dos aportaciones de los denisovanos. Sin duda, la proximidad de estas poblaciones eurasiáticas con los montes Altái fue determinante. Es más, si pudieran obtenerse genomas de poblaciones actuales más próximas al yacimiento de Denisova seguramente se encontraría un alto porcentaje de haplotipos heredados de los denisovanos. 


Movimientos de humanos modernos a finales del Pleistoceno. Estos humanos tuvieron descendencia con Denisovanos y Neandertales - Bae et al. 2017

La realidad es que hubo muchas mezclas. Los neandertales tienen genes de denisovanos y muchos sapiens contemporáneos tienen genes de estos y de los neandertales. Si se cruzaron y dieron descendencias fértiles, entonces queda la duda si clasificarlos como grupos o como especies y subespecies.

Los científicos analizaron los cambios químicos en el ADN de los humanos antiguos para revelar rasgos faciales de los neandertales.

Imagen de una hembra juvenil de Denisovanos basada en un perfil esquelético reconstruido a partir de antiguos mapas de metilación del ADN. Fuente: Maayan Harel

En cuanto a los españoles, podemos decir que los genes de los denisovanos no forman parte de nuestra herencia genética. También podemos decir que, junto a los italianos, somos quienes llevamos un porcentaje más bajo de genes neandertales en la muestra de 5.639 individuos analizados. Muy posiblemente las poblaciones neolíticas que llegaron a Europa y en particular al extremo más occidental de Europa, trajeron consigo un porcentaje muy bajo de haplotipos neandertales. Y también es posible que los habitantes ancestrales de la península ibérica (que se mezclaron con los neolíticos llegados del Este) procedieran de una población de Homo sapiens con escaso mestizaje neandertal. En futuros trabajos seguramente sabremos mucho más sobre la genealogía ancestral de quienes hemos nacido y tenemos una larga genealogía en Iberia, el verdadero “fondo de saco” de la península europea.





Fuentes: 
- Genetic history of an archaic hominin group from Denisova Cave in Siberia. Nature, 468:1053–1060. (23 December 2010). doi:10.1038/nature09710; 
- The Combined Landscape of Denisovan and Neanderthal Ancestry in Present-Day Humans, David Reich, Current Biology 2016.
Denisovan Origins: Hybrid Humans, Gobekli Tepe, and the Genesis of the Giants of Ancient America
  by Andrew Collins and Greg L. Little, 2019.

Publicar un comentario

0 Comentarios