Subscribe Us

NATURALEZA. LA ANTÁRTIDA. Un continente amenazado

LA ANTÁRTIDA. Un continente amenazado


En las latitudes que nos encontramos, el hielo es solo hielo, pero en la Antártida, lo es todo. El continente, situado en el sur de nuestro planeta, está formado por un manto de nieve congelada de unos 14 millones de kilómetros cuadrados, cubriendo el 98% de su superficie, contiene más del 60 % del agua dulce del mundo, pero…¿cuánto tiempo durará esto? 

LOS GLACIARES fluyen como un rio solido bajando desde el interior hasta la costa, Estas lenguas blancas, formadas de agua dulce, llegan hasta el mar y continúan conectadas con el continente.  Los icebergs son trozos de glaciares de varios cientos de metros de espesor, que se han desprendido y viajan sin rumbo por el océano. No  podemos confundir  los icebergs con el hielo marino. Estos son hojas de agua de mar congelada, por lo general de solo unos pocos metros de grosor. Durante el invierno del Polo Sur, los mares se congelan hasta que el hielo cubre un área que duplica la superficie del continente. La vida en la Antártida depende de este hielo marino. Es el refugio para gran cantidad de formas de vida. Las larvas de krill se esconden de los depredadores y se alimentan de algas en la parte inferior de esta capa flotante. Estos organismos se encuentran en la base de la cadena alimenticia de otros depredadores del Océano Austral, pingüinos, focas y ballenas  viven, cazan y se reproducen en este ecosistema, por lo que la disminución del hielo marino puede poner en peligro y desequilibrar todo este sistema.


La Antártida está rodeada por las frías aguas del Océano Austral, cuya corriente fluye en un veloz círculo girando ininterrumpida-mente, formando algunas de las aguas más violentas y tormentosas del mundo. Ahora se están observando  cambios en los patrones climáticos. Es el producto de un conjunto complejo de interacciones entre los sistemas atmosféricos, pero la causa principal es el agua más caliente a miles de millas de distancia, que viene producida por las emisiones de gases de efecto invernadero (CO2 y metano). El gas metano contenido en los hielos del sustrato marino que está siendo liberado a la atmósfera, como consecuencia del calentamiento global, es 25 veces más potente como gas de efecto invernadero que el dióxido de carbono y contribuye al aumento del efecto invernadero.

Los cambios en la presión del nivel del mar en el Pacífico tropical, en las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico tropical y occidental, están estrechamente relacionados con los cambios en el clima y sobre todo en las precipitaciones del continente Antártico. La Oscilación del Sur de El Niño, un patrón climático impulsado por cambios periódicos en la temperatura del agua en el Pacífico tropical, ayuda a mover esa agua más cálida hacia el sur. Esto produce que el hielo marino se forme más tarde, no cubriendo la mayor parte del océano y se derrite antes de lo que solía hacerlo.

El hielo marino estado disminuyendo desde principios del siglo XX.

Imagen del glaciar Pine Island

Las plataformas de hielo costeras de la Antártida occidental también se están derritiendo. Cuando el agua tibia alcanza las bases de las plataformas de hielo flotantes, derrite el hielo desde abajo hacia arriba, en lo que se llama fusión basal. Las plataformas de hielo de la Antártida siempre han experimentado un derretimiento basal, pero no tanto como en la actualidad. Hasta las últimas décadas, la acumulación de nevadas es insuficiente para reemplazar la pequeña cantidad de hielo perdido cada año, por lo que las plataformas permanecen casi del mismo tamaño, pero a medida que se derrite la nieve no puede acumularse lo suficientemente rápido como para reemplazar el hielo.

Algunas de las plataformas de hielo de la región, como el glaciar Pine Island, se están derritiendo tan rápido que incluso 1,5 m de nieve al año no son suficientes para reemplazar el hielo perdido. Así, las plataformas se vuelven más delgadas y la costa se mete cada vez más hacia el interior.

Foca leopardo
Aves marinas como la foca leopardo, el albatros, los pingüinos y la ballena azul podrían perder su hábitat natural. Unos de ellos, los pingüinos Adelaida, la especie antártica más abundante, ha visto reducida su población con tanta velocidad que dentro de 50 años tal vez no existan más en la península.

Eso hace que las placas sean inestables y en ocasiones puedan colapsar y separarse del continente. En 2002, una plataforma de hielo del tamaño de Cantabria colapso en el océano Austral destruyendo un ecosistema subacuático de microbios quimiotroficos agrupados alrededor de los respiraderos del fondo marino a un kilometro y medio bajo la superficie, con escapes de metano a la atmósfera.

Se espera que los procesos que están cambiando la línea costera de la Antártida Occidental continúen durante el próximo siglo. Se producirán más vientos en tierra que conducirán a que este derretimiento del agua caliente llegue a las lenguas de los glaciares y que cada vez veamos más colapsos de las plataformas de hielo.

Pingüino Adelaida

Todo esto producirá grandes cambios en el ecosistema de la Antártida. Las especies que dependen del hielo, como lugar para alimentarse y reproducirse, podrían desaparecer de la región de la Península a medida que cambie su hábitat. Animales como las focas cangrejeras son extremadamente vulnerables y sin la protección del hielo, desaparecerán.

Una mayor nevada empeora las cosas. Para especies como los pingüinos Adelaida, que se reproducen en tierra y tienen que construir nidos en las rocas, una mayor presencia de nieve complicaría su forma de reproducirse y la mayoría de sus huevos se congelarían. Como resultado de esto, el número de polluelos colonias de cría de pingüinos Adelaida varía mucho de un año a otro, y queda por verse si las aves adaptarán sus ciclos de reproducción o sus hábitos de anidación a las nuevas realidades del clima de la Antártida Occidental.

Otras especies como los lobos marinos también han disminuido su número en los últimos años, principalmente porque las focas leopardo, que suelen cazar en el hielo una dieta mixta de krill y focas jóvenes, han tenido que cambiar sus hábitos, por el retroceso del hielo,  y deciden cazar  a las crías de lobo marino. 

Si el krill desaparece con el hielo marino, muchos de los depredadores de la Antártida, por no mencionar las poblaciones de ballenas en peligro de extinción del mundo, podrían estar en serios problemas.

Estructura típica de un iceberg

¿Qué aspecto tendrá la Antártida Occidental dentro de un siglo? Probablemente será un poco más cálida; las temperaturas promedio en el continente han aumentado alrededor de 0.5⁰ Celsius cada década desde la década de 1940, y esa tendencia no muestra signos de retroceso o desaceleración. Y probablemente sea más nevada y tormentosa, con patrones climáticos menos predecibles. 

Gran parte del hielo marino que ahora rodea la costa occidental durante los meses de invierno estará ausente y muchas de las plataformas de hielo de la Antártida occidental estarán en peligro de colapsar;  algunas especies habrán desaparecido de la región, ya sea por extinción o migración. Pero lo más importante es que si se derriten grandes cantidades de hielo de los glaciares y de las plataformas errantes, el nivel del mar subirá, produciendo grandes catástrofes en las costas de todo el planeta.

En definitiva, el destino del continente depende de las personas que viven a miles de kilómetros de distancia. Los líderes mundiales esperan llegar a un acuerdo que cambie las cosas lo suficiente como para evitar que las temperaturas promedio mundiales suban más de 2⁰ Celsius por encima de lo que eran antes de la revolución Industrial. Incluso si se logra ese objetivo, la mayor parte de la capa de hielo de la Antártida Occidental seguirá inestable en el próximo siglo.

La grieta Larsen en 2017


Publicar un comentario

0 Comentarios